El gobierno polaco acuerda celebrar con los nacionalistas radicales la Independencia

Marcha por la Independencia en Varsovia. /Efe
Marcha por la Independencia en Varsovia. / Efe

El presidente Duda compartirá espacio con colectivos que el año pasado exhibieron pancartas con mensajes xenófobos y supremacistas contra los refugiados

EFE

El gobierno polaco y los grupos nacionalistas que organizan cada año la polémica Marcha por la Independencia, prohibida en esta edición por el Ayuntamiento de Varsovia por su carácter radical, acordaron este sábado celebrar conjuntamente mañana el centenario de la recuperación de la independencia.

El anuncio supone que el presidente polaco, Andrzej Duda, y el primer ministro, Mateusz Morawiecki, del partido gobernante polaco, el conservador y nacionalista Ley y Justicia (PiS), compartirán espacio con colectivos que el pasado año exhibieron pancartas con mensajes xenófobos, supremacistas, contra los refugiados y a favor de un mayor peso del catolicismo en la política.

El Ejecutivo ha valorado positivamente el acuerdo, que considera un éxito que permitirá «una gran marcha conjunta para celebrar el centenario de la Independencia».

La Marcha por la Independencia celebrada en 2017 contó con cerca de 100.000 asistentes y llegó a ser criticada por el Parlamento Europeo en una resolución donde se instaba a los estados miembros a actuar de manera decisiva contra la extrema derecha.

Enfrentamientos

En ocasiones anteriores, sobre todo en 2013 y 2014, la Marcha por la Independencia había desembocado en graves enfrentamientos entre colectivos de extrema derecha y radicales de izquierda, con decenas de detenidos y disturbios hasta la madrugada.

Para evitar nuevos incidentes, la alcaldesa de Varsovia, la liberal Hanna Grontkiewicz, prohibió el pasado miércoles la marcha y aseguró que no toleraría que el extremismo se sirva de una jornada festiva para campar a sus anchas por la capital.

La decisión de la regidora, del principal partido de la oposición, Plataforma Ciudadana, era rápidamente aprovechada por el Gobierno polaco, que convocó ese mismo día una marcha «inclusiva» para que «todos los polacos», sin dar pie a radicalismos, puedan celebrar la recuperación de la Independencia.

Pero todo cambió cuando los grupos de ultraderecha a los que se prohibió manifestarse -y que habían apelado la decisión de la alcaldía de Varsovia-, veían cómo el jueves por la noche un tribunal local les permitía finalmente organizar su marcha.

A partir de ese momento, representantes del Gobierno y de los colectivos nacionalistas comenzaron los contactos para organizar una marcha conjunta, que desembocaban en el anuncio hecho público este sábado.

Escepticismo en la oposición

Aunque no hay detalles, se supone que el Ejecutivo ha exigido a los grupos ultras que eviten los mensajes radicales exhibidos en anteriores ediciones, por lo que todo permite augurar que la marcha de mañana debería estar protagonizada por banderas nacionales y no por símbolos de extrema derecha.

Sin embargo, la oposición ha recibido la noticia con escepticismo, y la líder de Nowoczesna, Katarzyna Lubnaue, ha lamentado que el presidente polaco marche mañana junto a grupos radicales con símbolos fascistas y consignas que no deberían asociarse a la jefatura del Estado.

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