La UE da un ultimátum a Londres para que aclare el 'Brexit' antes de tres semanas

Theresa May. /Efe
Theresa May. / Efe

Los líderes dan a May dos meses si logra el 'sí' de Westminster y hasta el 12 de abril para entrar en las europeas y obtener una prórroga mayor

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYOCorresponsal en Bruselas (Bélgica)

La Unión Europea (UE) parecía dispuesta a redoblar la presión sobre Londres. La estrategia de 'última oportunidad' que el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, hizo evidente el jueves al condicionar la prórroga del 'Brexit' a que Westminster validase el mismo Acuerdo de Retirada que ha tumbado ya en dos ocasiones apuntaba al ultimátum. Pero ese vértigo que provoca la posibilidad de una ruptura traumática y, por qué no decirlo, el hecho de que ninguna de las capitales quiera retratarse como responsable del fiasco (cualquier acuerdo ha de adoptarse por unanimidad) llevó a los jefes de Estado y de gobierno a dar vueltas durante horas al calendario y bascular entre soltar la cuerda y tensarla todavía más.

El mensaje unívoco se estableció pasadas las once de la noche. Y el tono resultó menos asfixiante hacia Reino Unido. Dicho de otro modo, los líderes tenían sobre la mesa un esbozo de 'plan B'. Una «propuesta franco-beneluxiana», según la definición que utilizaron fuentes diplomáticas, que colocaba a la UE ante los dos escenarios posibles. El primero, «posible pero altamente improbable», que la próxima semana la Cámara de los Comunes valide el Acuerdo de Retirada. En ese supuesto, y aunque sobrevoló la fecha del 7 de mayo (un día antes de que se celebre la cumbre informal de Rumanía, que no se quiere eclipsarse con este asunto), se impuso el 22 del mismo mes. En ambos casos, anteriores a las elecciones europeas que se celebrarán en el conjunto de países del club entre el 23 y el 26 de mayo.

Lo significativo de esa propuesta es que la «condicionalidad» se diluye en el discurso. Esto es, un 'no' de Londres la próxima semana al Acuerdo de Salida entre Gran Bretaña y Bruselas no cierra todas las puertas (no hay que perder de vista que el 29 de marzo era la única fecha válida hasta ayer para la formalización del divorcio).

La UE no quería jugarse todo a una carta condenada al fracaso. Y ahí es donde entraba en juego el 'plan b'. El 'no' de los Comunes se responde con algo más de aire, al plantearse que Londres tendrá hasta el 12 de abril, el último día formal para la convocatoria de los comicios en la Unión Europea, para resolver su caos parlamentario. Si no lo ha conseguido y entra en el proceso electoral, obtendría una prórroga larga.

Menos hojas, en cualquier caso, en ese calendario que traía la primera ministra británica, Theresa May, a la cumbre de Bruselas. Su fecha, el 30 de junio, queda invalidada en todos los supuestos ante la negativa hoy de la 'premier' a llamar a las urnas para la Eurocámara. Tendrá que ir paso a paso, pero con un margen constreñido.

'Sí' al aplazamiento

La estrategia surgió a propuesta de Francia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo. Y se defendió como la más equilibrada. Primero, porque da respuesta a la pregunta binaria que May venía planteando a Bruselas. A ese '¿me conceden un aplazamiento?' se responde con un 'sí' desde el Consejo Europeo, aunque la víspera se había abogado por el 'quizás'. Evitar el caos es la prioridad.

La segunda, porque daría un margen de maniobra al 10 de Downing Street (la declaración desafiante de May la noche del jueves, cargando toda la responsabilidad del bloqueo sobre los diputados, se sabe aquí que ha resultado contraproducente) hasta el 11 de abril para lanzarse a otros intentos por ratificar el Acuerdo. Y la tercera, ya no se requeriría la convocatoria de una cumbre extraordinaria para la próxima semana.

En lo que verdaderamente no hubo reparos fue en respaldar lo pactado por la británica en Estrasburgo con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el pasado día 12; los textos que aportan mayor claridad legal a las garantías de que la salvaguarda irlandesa es un mecanismo de último recurso. En aquella reunión nocturna se puso negro sobre blanco que, de activarse esa barrera en la isla para evitar una frontera traumática para el proceso de paz y si la UE pretendiera eternizarlo, un tribunal de arbitraje podría posibilitar la salida unilateral de los británicos.

Lo que sigue inquietando es que la 'premier', después de encerrarse con sus todavía colegas comunitarios durante hora y media, y de ser sometida por ellos a una especie de tercer grado, no supo concretar cuál sería el próximo paso si el Acuerdo de Retirada no supera, como parece más que probable, el tercer envite. Dimisión, elecciones anticipadas, convocatoria de un segundo referéndum sobre el 'Brexit'… Un juego de probabilidades en el que no entró. Y esa nebulosa asfixia. Quién sabe si, al final, el 'Brexit' caótico queda aplazado hasta el 12 de abril. El luxemburgués Xavier Bettel recurrió a una metáfora para definir la situación: «Ya no buscamos la puerta sino la salida de emergencia».

España

España sale satisfecha de la cumbre europea que ha decidido una prórroga del 'Brexit' porque considera que da garantías jurídicas a las instituciones europeas, sobre todo al Parlamento, y no entorpece el proceso electoral del 26 de mayo. Así lo subrayó durante la noche del jueves el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras conocerse el compromiso.

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