Estados Unidos presiona para mantener retenido al petrolero iraní en Gibraltar

Una patrullera de la Guardia Civil navega junto al 'Grace 1', que ha cambiado de nombre y de bandera./REUTERS
Una patrullera de la Guardia Civil navega junto al 'Grace 1', que ha cambiado de nombre y de bandera. / REUTERS

El Departamento de Justicia emitió este domingo una orden para incautar el Grace 1 y confiscar todo el crudo a bordo, un día después de su liberación

MIKEL AYESTARANCorresponsal. Jerusalén

Estados Unidos mueve ficha para intentar prolongar la detención del petrolero iraní Grace 1. Apenas 24 horas después de que las autoridades gibraltareñas decidieran dejar en libertad al buque, el Departamento de Justicia estadounidense emitió una orden para incautar el carguero y confiscar todo el petróleo que lleva, unos 2,1 millones de barriles. Los británicos retuvieron el barco el 4 de julio bajo la acusación de transportar crudo a Siria, lo que violaría las sanciones impuestas por la Unión Europea al Gobierno de Bashar el-Asad desde el inicio de la guerra.

Ahora el tribunal federal estadounidense que emitió la medida cambia de estrategia y pide la retención por el vínculo del carguero con la Guardia Revolucionaria, cuerpo paramilitar iraní considerado como grupo «terrorista» por Washington. «El esquema fomentado por los engañosos viajes del Grace 1 involucra a múltiples partes afiliadas a la Guardia Revolucionaria. Una red de compañías fantasma supuestamente lavaron millones de dólares en apoyo de tales envíos», recoge el comunicado del Departamento de Justicia.

Teherán afirma que «no ha dado ninguna garantía de que no irá a Siria» y no ha hecho concesiones

A la espera de conocer la respuesta de Gibraltar, los iraníes se habían apresurado a cambiar de nombre y bandera al barco -navegaba con pabellón de Panamá- y enviar una nueva tripulación, según reveló Jalil Eslami, vicedirector de Puertos Iraníes y de la Organización Marítima. La embarcación se llama ahora Adrian Darya y en su mástil ondea la enseña de la república islámica.

Desde Teherán desmintieron a las autoridades locales, que aseguraron tener garantías de Irán de que el petróleo no acabaría en un puerto sirio. El portavoz de Exteriores, Abas Musavi, aseguró al canal público Irib que su país «no ha dado ninguna garantía de que no irá a Siria», aunque este fue el argumento esgrimido por Gibraltar para justificar su puesta en libertad. El portavoz del Gobierno, Ali Rabiei, también afirmó en Twitter que «esta victoria» fue «obtenida sin hacer concesiones».

La crisis sigue abierta

La petición estadounidense deja en el aire la solución de la crisis de los petroleros. Parecía que la liberación del Grace 1 podría ser el primer paso para rebajar la tensión y ayudar a que los iraníes hicieran lo propio con el 'Stena Impero', super petrolero británico apresado en el estrecho de Ormuz el 19 de julio. El jefe del Gobierno de Gibraltar, Fabian Picardo, explicó que una «autoridad independiente» examinaría la petición estadounidense de ayuda judicial, pero mientras tanto el buque iraní seguía hasta el cierre de esta edición con el ancla echada frente al Peñón.

Este pulso de los petroleros -que también ha visto cómo seis barcos han sido atacados en el Golfo, de los que Teherán y Washington se acusan mutuamente- es una consecuencia más de la decisión de Donald Trump de abandonar de forma unilateral el pacto nuclear que Barack Obama firmó con Irán en 2015 y volver a imponer sanciones al régimen islámico, pese a que cumplía todo lo acordado. Esos castigos son calificados de «terrorismo económico» por unos iraníes que siguen esperando a que Europa ponga en marcha medidas que les ayuden a superar las medidas de Trump.