Clinton no logra deshacerse de Sanders en su camino a la presidencia

El senador Bernie Sanders./
El senador Bernie Sanders.

El senador seguirá en la contienda demócrata hasta la convención del 25 de julio pese a que la exprimera dama reivindicó su "histórica" victoria

MERCEDES GALLEGO enviada especial santa mónica

La lucha continúa, anunció anoche desafiante el senador socialista que ha puesto en jaque a la primera mujer que puede llegar a presidenta de EEUU. El socialista Bernie Sanders ha ganado al menos 22 de los 50 estados de la Unión, por lo que pretende utilizar sus más de diez millones de votos para negociar la regeneración del Partido Demócrata e influir la presidencia de Hillary Clinton, a la que anoche prometió ayudar en su campaña, con matices.

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No permitiremos que Donald Trump se haga con la presidencia pero nuestra causa no es derrotar a Donald Trump, sino transformar EE UU, dijo a sus seguidores. Sanders no concedió la nominación a su rival, sino que se limitó a felicitarla por las victorias de esta noche y prometió continuar la batalla electoral el martes con la última contienda, que se celebra en Washington DC. La capital administrativa no tiene carácter de estado ni capacidad para cambiar el resultado de la nominación. Es sólo la confirmación de que Clinton no podrá deshacerse del senador independiente que la ha obligado a pelear su candidatura estado por estado.

A falta de que se concluyera el recuento de California, donde con el 46% de los votos Clinton ganaba por 18 puntos, la ex secretaria de estado ganó ayer en New Jersey, Nuevo Mexico y Dakota del Sur, mientras que Sanders se apuntó Dakota del Norte y Montana. Una muestra más de la división del país entre los demócratas, que ahora se ven obligados a elegir entre Hillary Clinton y Donald Trump. Ella es una política corrupta y él un empresario corrupto, clamó David Bomd, un consultor de software de 30 años, seguidor de Sanders, que dice no estar preparado para votar por ella en noviembre.

La exprimera dama celebró ayer su momento en la historia con la dulce felicitación del presidente Barack Obama, que en 2008 le arrebató la posibilidad de volver a la Casa Blanca, pero que ahora ansía depositar en sus manos el legado de su presidencia. Con Trump todas sus órdenes ejecutivas serían revertidas con una simple firma y hasta la reforma sanitaria peligra si el Congreso sigue en manos del Partido Republicano.

Obama telefoneó a Sanders antes de felicitar a Clinton, porque ambos necesitarán del entusiasmo que el senador ha generado entre los jóvenes para vencer en las generales de noviembre. Como consecuencia de esa conversación, Sanders fue tajante al decir a sus seguidores que ninguno de ellos puede votar por un racista como Trump y prometió impedir que la extrema derecha llegue al poder, de la cual Trump es la mejor representación.

El senador independiente pretende transformar su campaña en un movimiento por la justicia social y medioambiental aprovechando el peso que ha adquirido. Prueba de su relevancia es que mañana se reunirá con el presidente Obama, que le ha invitado a la Casa Blanca. Estoy deseando trabajar con él, anunció Sanders.