33 muertos en el incendio provocado de un estudio de animación en Kioto

Vista aérea del incendio./REUTERS
Vista aérea del incendio. / REUTERS

«¡Morid!», gritó el supuesto autor, que fue detenido cuando escapaba herido tras prender fuego al edificio que roció con gasolina

ZIGOR ALDAMAShanghái

Japón es uno de los países más seguros y pacíficos del mundo, pero los actos individuales de extrema violencia no son inusuales. Acuchillamientos y atropellos multitudinarios han sacudido a la sociedad nipona de forma intermitente, pero pocos sucesos han resultado tan mortíferos como el que ha dejado este jueves al menos 33 muertos en el estudio de películas y series de animación de Kyoto Animation, en la localidad homónima. No en vano, el balance del suceso es el más trágico del país desde 1989.

«¡Morid!», es lo único que ha gritado el hombre de 41 años que roció el edificio de tres plantas con líquido inflamable antes de prenderle fuego a las 10.30 horas de la mañana. A pesar de que a la sede de la empresa se han desplazado hasta 35 camiones de bomberos, la rápida expansión del fuego ha dificultado su evacuación y ha resultado letal para una docena de personas que, según los servicios de emergencia, murieron en las dos primeras plantas por fallos cardíacos, posiblemente a causa de la inhalación de humo. El resto ha fallecido por diferentes causas antes de ser rescatada o después de recibir tratamiento médico por las heridas sufridas.

«He escuchado una explosión. Un humo negro ha comenzado a brotar de inmediato y el olor a quemado ha sido horrible», ha explicado el responsable de una peluquería cercana a la agencia de noticias Kyodo. El operativo de rescate de los bomberos se ha alargado durante cinco horas, porque han tenido que sofocar las llamas antes de acceder al lugar en el que se encontraban resguardados supervivientes que no podían moverse por sí mismos. «¡Ayudadnos, el fuego sube a gran velocidad!», dijeron algunos en desesperadas llamadas a los servicios de emergencia. Los vecinos de la zona, que es sobre todo residencial, trataron de ayudar con escaleras domésticas a quienes trataban de escapar, algunos con las ropas en llamas. Otros han logrado salir del edificio por las escalas de los camiones de bomberos.

LA CLAVE

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grados alcanzaron las dependencias de Kyoto Animation. El fuego fue tan veloz que las alarmas no tuvieron tiempo de funcionar, dijo un investigador.

La Policía ha encontrado varios cuchillos en el lugar y ha arrestado al sospechoso, que también ha resultado herido y en un principio se le había considerado una víctima más, cuando intentaba escapar. Las Autoridades no tienen duda de que el incendio ha sido provocado, porque este mismo jueves informaron de que el hombre detenido había confesado el crimen. Un informe preliminar apunta a que vertió la mayoría del líquido inflamable en la planta baja, y que también roció puertas y ventanas de los pisos superiores para que el fuego se extendiese más rápido. Además, algunos medios informaron de que había trabado las salidas de emergencia.

Lo que por el momento no se ha desvelado son los motivos que pudieron llevarle a prender fuego al edificio cuando en su interior trabajaban unas 70 personas. No obstante, el presidente de la compañía atacada, Hideaki Hatta, ha informado a la cadena NHK de que había recibido varias amenazas anónimas por email. «Estaban dirigidas a nuestra oficina y al departamento de Ventas. Nos decían que muriésemos», dijo. Por otro lado, una mujer que estuvo presente durante la detención del sospechoso ha asegurado al diario 'Asahi Shimbun' que a las preguntas que le hizo la Policía para saber por qué había cometido el atentado respondió «¡me han estafado!».

Larga trayectoria empresarial

Kyoto Animation, fundada en 1981, es uno de los pocos estudios de animación japoneses que tiene su base fuera de la capital, Tokio, y acumula un buen número de éxitos. Ha adaptado novelas y comics manga como 'K-ON!' y 'La melancolía de Haruhi Suzumiya', que narran las vidas de colegialas, y ha dejado su sello en filmes tan populares como 'Sound! Euphonium' o 'La voz silenciosa', que se adentraba en el espinoso terreno del suicidio infantil.

«Es una marca muy fuerte que hace gala de una gran sofisticación en sus técnicas de dirección y de producción», ha afirmado Ryusuke Hikawa, profesor de la Universidad de Meiji. Diferentes medios también subrayaron que, frente a los bajos salarios que ofrecen muchas competidoras, Kyoto Animation tiene una reputación de cuidar mejor a sus empleados, aunque la carga de trabajo y la presión son enormes debido a la gran demanda de contenido y la falta de mano de obra cualificada.

Los fans de la empresa, preocupados por el impacto que el ataque puede tener en su producción, este jueves mismo lanzaron una campaña de micromezenazgo cuya recaudación ya ha superado los 300.000 euros al cierre de esta edición. En Twitter, el 'hashtag' #PrayForKyoani (reza por Kyoto Animation) también ha servido para canalizar las condolencias de los internautas y las muestras de cariño hacia la empresa.

«Kyoani significa mucho para mí. Me rompe el corazón ver lo que ha sucedido. Quiero mostrar mi apoyo a todos los allegados de las víctimas», ha escrito un usuario de la red social que acompañó sus palabras de varias escenas de las películas producidas por la compañía. El primer ministro Shinzo Abe también ha utilizado el ciberespacio para ofrecer sus condolencias. «Han muerto y han resultado heridas muchas personas. Es tan horrible que no sé qué decir. Rezo por sus almas», ha escrito el mandatario.

Si el sospechoso es encontrado culpable -Japón tiene uno de los índices de condenas más elevados del mundo-, se enfrentará a la pena de muerte que conlleva el crimen de prender fuego a edificios habitados, y compartirá el corredor de la muerte con otro hombre que también espera a ser ahorcado por haber matado de esa forma a 16 personas en la cercana ciudad de Osaka en 2008.