Imran Khan gana las elecciones de Pakistán

Imran Khan se autoproclama ganador de las elecciones./AFP
Imran Khan se autoproclama ganador de las elecciones. / AFP

El exjugador de críquet se sitúa como vencedor en los comicios en los resultados parciales divulgados este viernes

COLPISA/AFPIslamabad

El partido del exjugador de críquet Imran Khan ganó las elecciones legislativas del miércoles en Pakistán, según resultados parciales divulgados este viernes, pero deberá buscar alianzas para lograr formar una mayoría gubernamental.

El Pakistan Tehreek-e-Insaf (PTI) obtuvo al menos 116 escaños, muy por delante de sus rivales, que ya no podrán alcanzarlo, según los resultados parciales publicados por la Comisión Electoral Paquistaní (ECP), cuando ya solo quedaban por atribuir un puñado de escaños.

Imran Khan se proclamó el jueves vencedor de estas elecciones que estuvieron marcadas por numerosas acusaciones de fraude y un recuento sumamente lento.

La misión de observación de la Unión Europea dio cuenta en su informe preliminar de una «falta notable de igualdad y de oportunidades» en las elecciones. «El proceso electoral de 2018 no está a la altura del de [las legislativas] de 2013», consideró el responsable de la misión, Michael Gahler.

La polémica sigue a una campaña que muchos observadores consideraron una de las más «sucias» de la historia del país a causa de las presuntas manipulaciones del poderoso ejército paquistaní a favor de Khan.

Según las cifras publicadas hasta la fecha, el PTI ya no podrá lograr la mayoría (137 escaños) necesaria para formar gobierno, aunque registró un resultado mejor del esperado. Tendrá, pues, que buscar aliados entre los diputados independientes o formar una coalición con otros partidos.

Para el analista Talat Masood, esto no debería ser complicado. «No creo que haya problemas respecto a esto. Los independientes saben que el 'establishment' [militar] tiene buena disposición para con Khan», declaró a la AFP.

Según la experta Ayesha Siddiqa, se subestimó la popularidad de Khan entre la clase media, en pleno auge.

El principal rival del PTI, el partido PML-N, cuenta con 63 escaños y el Partido del Pueblo Paquistaní (PPP) de Bilawal Bhutto-Zardari, con 43, según resultados parciales de la ECP.

Ambos partidos, y otros muchos, denunciaron fraudes, pero la ECP negó cualquier irregularidad.

Una ONG paquistaní, Red para Elecciones Libres y Justas (FAPEN), que desplegó unos 20.000 observadores, dio una evaluación globalmente favorable.

«El día del voto se gestionó mejor, fue relativamente pacífico y sin gran controversia hasta la noche, cuando surgieron inquietudes sobre la transparencia del escrutinio», declaró a la prensa su secretario general, Sarwar Bari.

Pero la misión de observación europea denunció «restricciones a la libertad de expresión» y apuntó que «la mayor parte de los interlocutores reconocieron un esfuerzo sistemático para atacar [al PML-N] a través de casos de corrupción, desacato al tribunal o acusaciones de terrorismo».

En su reivindicación de victoria el jueves por la noche, Khan, que se mostró entonces seguro de sí mismo, adoptó un tono conciliador y marcado por referencias religiosas.

«Tuvimos éxito y recibimos un mandato», declaró Irman Khan, de 65 años, desestimando las acusaciones de fraude. Las elecciones del miércoles fueron «las más justas y las más transparentes» de la historia de Pakistán, afirmó.

Khan prometió forjar un «nuevo Pakistán» y un «Estado de bienestar islámico» así como luchar contra el «cáncer» de la corrupción y contra la pobreza.

Pero para los analistas, las circunstancias en las que se llevó a cabo la campaña electoral y el voto echan sombra sobre la legitimidad de los resultados y puede crear inestabilidad.

«Nadie puede gobernar eficazmente cuando la mitad del país cree que llegó al poder luego de una manipulación de los militares y de la justicia en vez del voto del pueblo», estimó un exdiplomático, Husain Haqani.

Las elecciones del miércoles, celebradas bajo fuertes medidas de seguridad, constituían una inusual transición democrática entre dos gobiernos civiles, en este joven país con un pasado marcado por los golpes de Estado militares.

Pakistán, una potencia nuclear, estuvo dirigido por las Fuerzas Armadas casi la mitad de sus 71 años de historia.

El partido PML-N aparece como el gran perdedor de estas elecciones. Su líder, Shahbaz Sharif, hermano del ex primer ministro Nawaz Sharif, denunció el miércoles «fraudes flagrantes que hacen retroceder a Pakistán 30 años».

Anunció que el viernes consultaría con otros partidos sobre «la incidencia de las graves irregularidades [ocurridas] el día de las elecciones». «La ECP fracasó miserablemente a la hora de organizar unas elecciones justas, libres y transparentes», añadió.

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