«Hacen falta mártires para que la revolución de Hong Kong avance»

Cadena humana en el puerto de Hong Kong en el que piden 'Libertad' con letras luminiscentes./Reuters
Cadena humana en el puerto de Hong Kong en el que piden 'Libertad' con letras luminiscentes. / Reuters

Los manifestantes más radicales consideran indispensable la muerte de alguien y la Policía alerta de que hoy será una jornada «muy peligrosa»

ZIGOR ALDAMAHong Kong

A pesar de la violencia con la que llevan transcurriendo desde el pasado 1 de julio, las manifestaciones de Hong Kong no han dejado aún ninguna víctima mortal en los enfrentamientos con la Policía. Es algo de lo que muchos están orgullosos, pero una minoría radical considera que esa inusitada ausencia de sangre es una rémora para la consecución de sus aspiraciones. «Hacen falta mártires para que la revolución avance. Alguien tiene que morir», dice Alex Law, uno de los manifestantes del ala más dura que, sin embargo, trabaja como voluntario de primeros auxilios en el frente de batalla que se abre cada fin de semana en la excolonia británica.

No es el único que piensa así. Woody Tam, uno de los jóvenes que acuden a las protestas con el ánimo encendido y la mirada puesta en las vallas que va a arrancar para construir barricadas, también cree que es solo cuestión de tiempo que alguien fallezca. «No es que yo vaya buscando morir, pero soy consciente del riesgo. Llegado el caso, si soy yo quien cae y eso permite avanzar al movimiento, creo que no sería en vano», comenta con voz decidida en su casa, un minúsculo apartamento del barrio de Yuen Long.

Los radicales, en su mayoría independentistas, argumentan que las muertes pondrían al mundo definitivamente de su parte y encenderían aún más los ánimos de los hongkoneses que exigen democracia. «Mi objetivo es librar a la ciudad del yugo comunista. Y la única vía para conseguirlo es la violencia. Pero no indiscriminada. Vamos contra el Gobierno o contra empresas como la del metro, que colabora con las autoridades. No robamos, y, fuera de esos objetivos, nos comportamos de forma cívica. De hecho, estas protestas nos han unido aún más», afirma Law.

Acciones «terroristas»

Las autoridades también están preocupadas por la escalada de la violencia. Hoy declararon que mañana la jornada del 70 aniversario de la fundación de la República Popular de China «será muy peligrosa». En una rueda de prensa, los representantes de la Policía afirmaron que los manifestantes planean acciones «de corte terrorista», y corren rumores sobre posibles ataques con bombas caseras. Varias estaciones de metro estarán cerradas y se podrían clausurar muchas más durante la jornada. «La celebración del aniversario puede marcar un punto de inflexión en las estrategias, tanto en la nuestra como en la de China», señala Tam.

No en vano, hoy Reuters informó de que, según fuentes diplomáticas, China ha duplicado los efectivos militares destacados en Hong Kong y que, después de la última rotación, ya son 12.000 los soldados estacionados en el centro financiero. Es una noticia que disparó el temor a que, tras los fastuosos desfiles de mañana en Pekín, el Partido Comunista decida intervenir de forma más decidida en la ciudad. Mientras tanto, EE UU está a solo un paso de aprobar la Ley de los Derechos Humanos y la Democracia de Hong Kong, que podría servir para sancionar a políticos chinos acusados de minar sus derechos fundamentales. «Solos no conseguiremos nada. Así que debemos tratar de escalar el conflicto a nivel internacional», sentencia Law.