Maduro mueve ficha para encarcelar a un Guaidó sin inmunidad

Juan Guaidó saluda, el pasado martes, en Caracas. / REUTERS

El dirigente opositor venezolano dice no tener miedo de ir aprisión mientras leales al chavismo piden llevarlo «al paredón»

DAGOBERTO ESCORCIABogotá

Nicolás Maduro dio un paso importante en su intención de encerrar en la cárcel a un opositor más. Esta vez va a por Juan Guaidó al que ya ha desposeído de la inmunidad parlamentaria, movimiento previo para enjuiciar al autoproclamado presidente encargado de Venezuela, que ha sido reconocido por más de 50 países. Guaidó dice no temer ir a prisión. Pero en la Asamblea Nacional Constituyente, que para él es ilegítima, la diputada María de Lourdes León preguntó: «¿Cómo se trata a los traidores de la patria?», y hubo quienes respondieron: «Al paredón, al paredón».

La situación es sumamente delicada y la inhabilitación parlamentaria se produce a tres días de la convocatoria de Guaidó para que todos los venezolanos se manifiesten este sábado para hacer un simulacro de la llamada 'operación Libertad'. El líder opositor y muchos expertos opinan que según la Constitución es la Asamblea Nacional y no una Constituyente la que puede autorizar el allanamiento porque es una potestad del cuerpo legislativo al que pertenece y preside el propio diputado. La Constituyente la encabeza la mano derecha de Maduro, Diosdado Cabello.

«Creen que atacándonos van a acabar con la esperanza», manifestó el líder opositor el martes por la noche. «Si el régimen se atreve a secuestrarme y dar un golpe de Estado, vamos a actuar con contundencia. Al dictador solo le queda la fuerza bruta, a nosotros la fuerza de un pueblo decidido a lograr el cese de la usurpación», anunció.

«Cuando piden paredón (en referencia a lo que se gritó en la Asamblea Constituyente), cuando en el decreto ni siquiera se atreven a decir allanamiento, sino que autorizan a seguir con un juicio sin sentido por un fiscal designado ilegítimamente, el régimen demuestra que se sigue equivocando. No le responderemos a un organismo que no existe», añadió.

La encarcelación de Guaidó se sumaría a la de su mano derecha y jefe de gabinete, Roberto Marrero, que se encuentra en El Helicoide, centro penitenciario del llamado Servicio de Inteligencia Bolivariano. El dirigente opositor opina que la decisión de inhabilitarlo políticamente obedece más al objetivo de Maduro de desviar la atención del pueblo de la grave crisis eléctrica, la falta de agua, alimentos y medicinas que sufre el país.

Máxima tensión

La situación en Venezuela está alcanzando su grado de máxima tensión. El desafío de Maduro es una prueba de fuego tanto para su Gobierno como para la oposición. Si detiene a Guaidó está obligado a encarcelarlo para no dar síntomas de debilidad ante sus partidarios. Y si lo hace se expone a la anunciada reacción de Estados Unidos.

Al mismo tiempo, para el pueblo venezolano, que ve una esperanza de libertad en Guaidó, el encarcelamiento de su líder supondría un tremendo mazazo porque este hombre ha reclutado a millones de ciudadanos. En este sentido la fundadora y coordinadora del movimiento Vente Venezuela, María Corina Machado, pidió este miércoles a Guaidó que aplique el artículo 187 de la Constitución que significa el permiso para que fuerzas militares internacionales intervengan en el territorio: «Sería una señal inequívoca al régimen de que esto no tiene marcha atrás».