Maduro anuncia un plan para racionar la energía y garantizar la electricidad al país

Un grupo de personas protesta por la falta de agua potable y electricidad en el centro de Caracas. / Efe

El mandatario venezolano acusa de los apagones a «infiltrados» al servicio de la oposición, y pide «una unión cívico-militar» para «defender la paz»

DAGOBERTO ESCORCIABogotá

Después del ataque cibernético, llegó el ataque con fusil de un mercenario y el tercer apagón importante sufrido el pasado fin de semana señala directamente a infiltrados dentro del servicio eléctrico, según ha asegurado Nicolás Maduro. «Estamos viviendo la peor crisis en la historia de Venezuela. Estamos literalmente en la oscuridad». Fue la respuesta este lunes de Juan Guaidó.

Mientras se sucede el cruce de palabras, la situación en Venezuela no mejora. Empeora. Y muy pocos creen en la efectividad del plan de racionamiento de energía anunciado por Maduro. La falta de luz y de agua llevó el domingo a protestas masivas, incluso un grupo de manifestantes se acercó a una calle aledaña al Palacio Miraflores, sede del Gobierno. Y en otros puntos no faltaron los colectivos o «cuadrillas de paz», que llama Maduro, que dispersaron a ciudadanos con tiros. Hubo dos heridos.

Maduro intervino el domingo por la noche en una cadena estatal. Anunció que el racionamiento de energía se llevaría a cabo durante 30 días con el fin de recomponer los daños que ha sufrido el servicio eléctrico. «He aprobado un plan de 30 días para ir a un régimen de administración de carga, de equilibrio en el proceso de generación, de transmisión segura y de servicio y consumo a lo largo y ancho del país».

El mensaje, que también apareció en el Twitter del presidente de Venezuela, fue inmediatamente contestado por voces discordantes. Hubo quien se acordó de los 30 días que duró el billete de 100 bolívares o de los 30 días de la guerra económica: «Me conozco esos 30 días, y vendrán otros 30, y después otros 30», contestó Emily López.

Ciudadanos recogen agua de un desagüe en Caracas.
Ciudadanos recogen agua de un desagüe en Caracas. / EFE

El caso es que Maduro mantiene el curso escolar suspendido y ha reducido el horario laboral tanto para las empresas públicas como privadas hasta las 14 horas. El líder del régimen chavista llamó al pueblo revolucionario, «al pueblo patriota, a defender la paz en cada esquina, en cada parroquia, en cada barrio, a defender la paz». Y pidió a ese pueblo que actúe conjuntamente con las Fuerzas Armadas en lo que él define como una «unión cívico-militar».

El mandatario también señaló que había abierto una investigación para confirmar si los últimos apagones habían sido obra de infiltrados en el servicio eléctrico: «Sufrimos un ataque brutal que está siendo investigado por su capacidad de daño. Estamos investigando elementos de infiltración dentro del servicio eléctrico que pueden estar sirviendo de topos para dañar desde dentro adentro».

Suministro de agua

Las protestas se endurecieron el domingo y continuaban este lunes. Varios Estados importantes como el de Zulia sumaron el lunes una semana sin servicio, y el Metro en Caracas seguía sin funcionar. En la propia capital de Venezuela se ha podido observar que muchos ciudadanos han acudido a riachuelos y quebradas en busca de agua, desconociendo el grado de contaminación que pudiera tener.

Juan Guaidó, por su parte, en un acto en el aula magna de la Universidad Católica Andrés Bello para celebrar un año del Frente Amplio Venezuela Libre, insistió en llevar la lucha desde la unidad, la única forma de acabar con la dictadura, según dijo. «Me gustaría decir que las Fuerzas Armadas protegen a los ciudadanos, o que el camino que hemos elegido es sencillo. Pero no. Hay que seguir saliendo a la calle. Estamos viviendo la peor crisis en la historia de Venezuela. Estamos literalmente en la oscuridad».

El presidente encargado comentó que el fin de semana, unas 1.600 personas, pertenecientes a Yaracuy, Vargas, Aragua y Guárico, recibieron un 'kit' de ayuda humanitaria, básicamente comida y medicinas.