Alemania da la espalda a Trump y apuesta por la diplomacia con Irán

Angela Merkel (d) habla con el ministro de Asuntos Exteriores alemán Heiko Maas/AFP
Angela Merkel (d) habla con el ministro de Asuntos Exteriores alemán Heiko Maas / AFP

El Ejecutivo germano se muestra «muy escéptico» ante la coalición marítima liderada por EE UU y prefiere limar asperezas con Teherán, a través de diálogo y negociación

JUAN CARLOS BARRENABerlín (Alemania)

Alemania no está dispuesta a sumarse a una operación militar de vigilancia y escolta en el Golfo Pérsico liderada por Estados Unidos, pese a las presiones de la administración del presidente Donald Trump para que unidades de la Marina germana participen en la iniciativa. Sin embargo, Berlín se mostró abierto a una operación similar organizada por la Unión Europea. «El Gobierno federal tiene sus reservas ante la propuesta concreta de EE UU y por eso no ha ofrecido una aportación propia», dijo este miércoles Ulrike Demmer, portavoz oficial del gobierno germano.

Demmer explicó clara y diplomáticamente los motivos: «El enfoque global de nuestra política frente a Irán difiere claramente del norteamericano». Frente a la política beligerante de Trump, que parece dispuesto a desatar un conflicto armado en la estratégica región del golfo Pérsico, Alemania busca limar asperezas con diálogo y negociación.

Una postura que dejó clara a primera hora del miércoles el vicecanciller federal y ministro de Finanzas, Olaf Scholz. En declaraciones al informativo matinal de la televisión pública ARD señaló que el gobierno de la canciller federal, Angela Merkel, es «muy escéptico» ante cualquier misión marina en la delicada región que se vea liderada por Estados Unidos.

Después de que EE UU se retirara unilateralmente y sin consultar con el resto de los implicados del acuerdo nuclear suscrito por Irán con los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, más Alemania, Berlín se ha esforzado junto a París, Londres, Moscú y Pekín para que Teherán respete ese pacto por el que se comprometió a no desarrollar armas atómicas. «Una participación en una misión liderada por Estados Unidos no haría sino dificultar ese objetivo», señaló Ulrike Demmer.

Olaf Scholz advirtió además veladamente a la administración de Trump contra cualquier aventura bélica en la región donde circula por vía marítima una buena parte del crudo que se consume en el mundo. «Lo peor sería un conflicto militar. Entonces la libre navegación se vería realmente afectada», dijo el político socialdemócrata. Pese a todo, el Ejecutivo germano no descarta participar en una misión liderada por Europa para proteger las naves que transportan crudo y gas en la zona, una iniciativa que se estudia conjuntamente con Gran Bretaña y Francia y a la que podrían sumarse efectivos navales de otros países.

El recuerdo de Irak

Las presiones de Washington a Berlín recuerdan inevitablemente en este país la operación para atacar a Irak en 2003 del entonces presidente estadounidense George Bush Jr. En aquella ocasión el canciller federal Gerhard Schröder rechazó toda participación alemana y ayer comentó que dejarse arrastrar ahora al conflicto entre EE UU e Irán sería «una legitimación a posteriori de la guerra de Irak».

Las tensiones en el estrecho de Ormuz han aumentado en los últimos días, tras la captura el pasado 19 de julio por unidades de la Guardia Revolucionaria iraní de un petrolero bajo bandera británica que se encuentra desde entonces incautado en un puerto persa. Teherán acusó entonces al mando del petrolero de embestir a un pesquero iraní y violar el derecho marítimo internacional. Anteriormente la Marina británica había capturado y desviado a su enclave de Gibraltar un petrolero iraní de bandera panameña que supuestamente llevaba una carga de crudo a Siria, país sometido a sanciones por la Unión Europea.