La chica que cruzó el espejo

Blanca Fernández, como Pervinca, de la saga 'Fairy Oak'. / SHIRAI KUROKO (ROKKA NO COSPLAY)
Blanca Fernández, como Pervinca, de la saga 'Fairy Oak'. / SHIRAI KUROKO (ROKKA NO COSPLAY)

«Me encantaría escribir historias para videojuegos, pero en España es muy difícil»

P. A. MARÍN ESTRADA

Lewis Carroll nos mostró que leer y soñar viene a ser la misma cosa. Eso percibimos al atravesar con Alicia el espejo y pasar al otro lado de la realidad. Blanca Fernández (Bimenes, 1994) no recuerda el momento en que se asomó al espejo de la fantasía y decidió dar el paso que la llevaría a adentrarse en mundos tan inagotables como su propia capacidad de soñar. «Empecé desde muy pequeña a leer cómics de manga y más tarde libros de ciencia-ficción. Me encanta, aunque devoro todo libro exigente que se me pone delante. Aparte de eso siempre me gustaron las manualidades y coser. Me atraía mucho el mundo del cosplay. Mi 'nick' de Shiro Ychigo viene de ahí, debía tener quince o dieciséis años. La primera vez que me disfracé fue en 2011», evoca esta yerbata con grado en Estudios Clásicos y un minor de Asturiano, que firma con su nombre real los cuentos que escribe en esa lengua y que bajo la múltiple identidad de Shiro Ychigo es una de las cosplayers con más seguidores de Asturias. Oyéndola hablar, parece que se ha acostumbrado y disfruta de ese ir y venir de uno al otro lado del espejo.

«Shiro significa blanco en japonés e Ychigo fue uno de los primeros mangas que leí», desvela, encogiéndose de hombros cuando se le sugiere si su elección por la Filología Clásica tiene algo que ver con su devoción por el manga. «Opté por Clásicas porque me gustaba la literatura. La traducción también me llamaba y vi la combinación perfecta», explica. Mientras acababa la carrera, la suerte -saltarina y generosa como un personaje de Carroll- se cruzó en su camino para ofrecerle un trabajo en una tienda de videojuegos. «Estaba encantada».

Volvió a cruzar el cristal para cursar un máster en Formación del Profesorado: «Tuve que dejar la tienda por incompatibilidad de horarios», cuenta, soñando despierta que su futuro pasa por opositar a una plaza de profesora de latín o asturiano. En el último Celsius de Avilés vio a Andrzej Sapkowski, el autor de la exitosa saga de videojuegos 'The Witcher', y supo que también él había estudiado Clásicas. Sus sueños al otro lado del espejo se encaminarían gustosos a emularle: «Me encantaría tener un trabajo así, pero en España es muy difícil».

Entretanto y a pesar de que el máster no le deja mucho tiempo libre, es la imagen de varias tiendas especializadas, tiene su propio canal en youtube de 'review' (posado y demostraciones de cómo vestir los disfraces) y un espacio en la plataforma Play Presta en el que divulga el universo cosplay. Tampoco se pierde eventos como el Salón del Manga de Barcelona, el Japan Weekend de Madrid o el Metrópoli de Gijón, donde recibió varios premios. «A veces concurso, otras deambulo. Siempre hay algo interesante». También lo hay en sus perfiles en las redes sociales, donde muestra su versatilidad para ensamblarse en todo tipo de personajes o cómo confeccionar un traje. Fiel a sus sueños, contempla el futuro sin alejarse mucho de El Capellán, en Bimenes, donde también como en Japón florecen los cerezos y el espejo siempre está a mano para entrar.