Las claves de unas elecciones para preservar Europa

Una niña sostiene una bandera de la UE en una concentración el pasado domingo en la ciudad alemana de Gendarmenmark./EFE
Una niña sostiene una bandera de la UE en una concentración el pasado domingo en la ciudad alemana de Gendarmenmark. / EFE

La UE se juega su razón de ser en los comicios más trascendentales de su historia por la incertidumbre del 'Brexit' y la mayor pegada del relato euroescéptico

SALVADOR ARROYOCorresponsal. Bruselas

Aunque los europeos aún perciben en la lejanía las instituciones comunitarias, éstas marcan el paso de los grandes asuntos de cada Estado (su margen de maniobra en política económica, por ejemplo), pero también nuestro día a día con decisiones tan mundanas como la erradicación del roaming, los plásticos o los cambios horarios. Si todo proceso electoral es crucial, las europeas que se celebrarán entre el 23 y 26 de mayo, se plantean como las más importantes desde 1979, cuando se llevaron a cabo las primeras del proyecto común. He aquí algunas de las claves.

1.

¿Por qué son tan importantes?

Porque se celebran con varias heridas abiertas. De entrada, el 'Brexit'. La salida de Reino Unido supone la primera escisión de la UE en 60 años y dibuja una nebulosa sobre el futuro del proyecto. Entre otras cosas (y aquí la segunda amenaza) por el auge de movimientos políticos populistas y de extrema derecha dispuestos a bloquear la UE y que incluso cuestionan su existencia. Sobre la mesa, otros retos: la ralentización de la economía, el desempleo juvenil, el cambio climático, el terrorismo internacional y la ausencia de un plan común sobre emigración por la posición de países como Italia, Austria o Hungría.

2.

¿Cuándo votamos?

En España, como en otros 20 países, el día 26. Pero antes lo habrán hecho Holanda(23), Irlanda (24) y Eslovaquia, Malta y Letonia (25), además de la República Checa, que dedicará dos días, 24 y 25. El resultado no se dará a conocer hasta que cierre el último colegio electoral en Europa y eso no se producirá hasta pasadas las 23.00 horas del domingo.

3.

¿Qué elegimos?

La composición del Parlamento Europeo, a sus 751 diputados. Los comicios se celebran cada cinco años y a ellos están llamados a participar 510 millones de ciudadanos. Un sondeo reciente apunta que solo el 35% tiene claro que va a ir a votar. En 2014 lo hicieron finalmente el 42,6%. Al no consumarse la marcha de Reino Unido el 29 de marzo, los británicos también irán a las urnas, lo que mantiene intacto el número de escaños y el reparto por país, al menos hasta el 31 de octubre, la nueva fecha fijada para el divorcio. Con el 'Brexit', la Eurocámara reduciría a 705 el número de eurodiputados al liberarse los 73 asientos británicos. De ellos 46 se reservarán para futuras ampliaciones y los 27 restantes se repartirán entre 14 países. España, por ejemplo, pasaría de los 54 actuales, a 59.

LAS CLAVES:

La futura agenda.
La ralentización de laeconomía, el terrorismo y la migración son algunos de los retos pendientes
Composición del Parlamento.
La Eurocámara tiene 751diputados y con la marchade Reino Unido los escaños se reducirán a 705
4.

¿Qué composición tiene hoy la Eurocámara?

Primero hay que precisar que los partidos de los distintos Estados están agrupados aquí en familias políticas transnacionales. Les une la afinidad ideológica. Hoy la tarta se divide en ocho porciones: el Partido Popular Europeo (PPE), la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D), los Conservadores y Reformistas (ECR), la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa (ALDE), la Izquierda Unitaria Europea (GUE/NGL), los Verdes, Europa de la Libertad y de la Democracia Directa (EFD) y Europa de las Naciones y de las Libertades (ENF).

5.

¿Qué es el 'spitzenkandidat'?

Es el cabeza de lista elegido por cada una de esas familias políticas para presidir la Comisión Europea y relevar a Jean-Claude Juncker. El PPE tiene a Manfred Weber, hombre de confianza de Angel Merkel; los socialdemócratas, a Frans Timmermans. Y otros como ALDE (en la que se integra el PNV) manejan hasta siete posibles candidatos entre los que destacan el belga Guy Verhofstadt, muy crítico con la paciencia de la UE con Reino Unido, o Margrethe Vestager, el azote de grandes tecnológicas como Google.

6.

¿El Parlamento elige automáticamente a los responsables de las instituciones europeas?

Aquí hay pelea. Y la respuesta es no. Hasta 2014 el Consejo Europeo, que reúne a los jefes de Estado y de Gobierno, seleccionaba a dedo al presidente de la Comisión; el cargo con perfil más alto en relación con los otros tres en liza (presidencia del Parlamento, del Consejo Europeo y del Banco Central Europeo). Juncker, candidato del PPE, fue presidente gracias al apoyo del S&D, los liberales y los verdes. Tuvo, en definitiva, el suficiente aval parlamentario para que mandatarios como el británico David Cameron o la propia Merkel, por ejemplo, tuvieran que aceptarle. Pero ahora líderes como el francés Emmanuel Macron (cuyo partido no forma parte de ninguna de las familias políticas) defienden retomar la elección a dedo.

7.

¿Qué sucederá entonces?

La Eurocámara y la Comisión Europea están de acuerdo en que el próximo presidente de la comisión tendría que ser uno de los cabezas de lista de esas familias políticas (el popular Weber es el que se da como virtual ganador). Pero si se impone el criterio de Francia y otros socios de controlar la elección, los países pondrán sobre la mesa su peso político, demográfico e inteseses particulares (el cambio de cromos para conseguir puestos relevantes en el Ejecutivo comunitario, por ejemplo) hasta consensuar un candidato que, en cualquier caso, también deberá avalar el Parlamento Europeo. El proceso debería comenzar a clarificarse dos días después de las elecciones, el 28, en una cumbre extraordinaria de líderes en Bruselas.