El Gobierno insta al Banco de España a reconocer su «error» sobre el alza del SMI

Prevé que en junio se superen los 19,5 millones de empleos, por lo que le pide que se retracte de «sus malos augurios» y por crear una falsa alarma

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

El Gobierno sacó hoy pecho de los buenos datos de empleo que se registraron en el pasado mes de mayo, pese a que son peores que los dos mayos anteriores. Y es que la Seguridad Social se acerca a su máximo histórico después de sumar 211.752 nuevos afiliados. El sistema tiene ahora 19,44 millones de ocupados, lo que supone apenas 50.937 menos que el récord marcado en julio de 2007, justo antes de que estallara la crisis, según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo.

La extra de las pensiones se pagará con un crédito

La buena evolución de la afiliación está provocando, lógicamente, una mayor recaudación por parte de la Tesorería, hasta el punto de que los ingresos están creciendo por encima de los gastos: un 8% frente a un 6%. Pese a este incremento y la mayor liquidez de que dispone el sistema, las cotizaciones no serán suficientes para pagar a los pensionistas la extra de verano, por lo que el Gobierno ya ha anunciado que recurrirá a parte del crédito autorizado en los presupuestos (por un importe de 13.830 millones) y no tocará la denominada 'hucha de las pensiones'. «Se hará un pago con normalidad sin tocar el Fondo de Reserva», prometió el director general de la Tesorería General de la Seguridad Social, Javier Aibar.

Es más, el Ejecutivo confía en que en junio, otro mes que suele ser muy bueno para el empleo, se rebasará por primera vez en la historia la barrera de los 19,5 millones de cotizantes en el sistema, según anunció durante la rueda de prensa el director general de la Tesorería General de la Seguridad Social, Javier Aibar. De esta forma, once años después se habrá recuperado todo el empleo destruido durante la crisis.

Este buen ritmo se está consiguiendo pese a la fuerte subida que ha registrado este año el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que desde enero se sitúa en 900 euros (un 22,3% más que en 2018), una decisión que fue cuestionada por diferentes organismos por los efectos negativos que tendría. Uno de los más críticos fue el Banco de España, que pronosticó que esta medida podría suponer la destrucción de 125.000 empleos y, por tanto, no ayudaría a las rentas más bajas ni a corregir la desigualdad.

Unas palabras que sentaron muy mal en el Gobierno, que hoy aprovechó estos buenos datos de empleo de los primeros meses del año, principalmente de mayo, para cargar contra esta institución y pedirle que se retracte de «estos malos augurios» y reconozca que se equivocó. Así de rotunda se mostró la secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas, en rueda de prensa: «Lo menos que debería hacer el Banco de España no es pedir perdón –­algo que, según dijo, ya reclamó la propia ministra de Trabajo, Magdalena Valerio–­, sino reconocer su error, porque los datos son mostrencos y desmienten lo que eran malos augurios». Valdeolivas lamentó a su vez que este organismo «nos tiene muy acostumbrados a darnos malas noticias que luego no se corresponden con la realidad», por lo que insistió en que «quiero pensar que se hicieron rigurosamente, pero si se hicieron rigurosamente con el mismo rigor se debe reconocer el error que ha producido una alarma inconsistente».

El Gobierno instó así al Banco de España a seguir la senda de la Airef, que hace escasos días dio marcha atrás y reconoció que no han encontrado en estos cuatro meses «ningún efecto negativo», «en ningún ángulo», por la subida del salario mínimo, una afirmación que el organismo liderado por Pablo Hernández de Cos considera «prematura» ya que se disponen de «muy pocos datos agregados» y no podrá conocerse «hasta 2020».

El paro, en mínimos de 2008

Al igual que el empleo, el paro también tuvo en mayo un buen comportamiento al reducirse en 84.075 personas –­prácticamente igual a un año atrás y en sintonía con la media de los últimos diez años–­, con lo que el número total de desempleados se redujo hasta los 3.079.491, el nivel más bajo en un mes de mayo de la última década. El Ejecutivo prevé, por tanto, que en junio o julio se sitúe por debajo de la barrera simbólica de los tres millones por primera vez desde 2008.

La barrera que sí se ha logrado superar ya es la de tener más de nueve millones de mujeres trabajando, el mayor número de toda la historia. Esto se debe a que en el último año el empleo femenino ha crecido a un ritmo muy superior al de los hombres: un 3,09% frente a un 2,38%, respectivamente, con lo que se está consiguiendo reducir la brecha de género, aunque aún así los ocupados varones superan en más de 1,2 millones a ellas.

Sin embargo, mayo, el mejor mes para el empleo, también ha dejado alguna sombra: el ritmo interanual de la afiliación, que llevaba un año estabilizado entre el 2,9% y el 3,1%, se ha debilitado ligeramente, casi dos décimas, hasta el 2,78%, el nivel más bajo de los últimos 36 meses, aunque sigue muy por encima del crecimiento del PIB. No obstante, muchos expertos vaticinan que esta desaceleración de la economía se manifestará ya claramente en el mercado laboral tras el verano, con lo que el ritmo irá en descenso hasta el entorno del 2,4% o 2,5%.

Por otro lado, continúa por cuarto mes consecutivo la caída interanual de la contratación indefinida e incluso se acelera hasta el 7,9%. Sin embargo, desde el Gobierno hicieron hincapié en que esto se debe exclusivamente a la eliminación en enero del contrato de apoyo a los emprendedores, que «estaba falseando las cifras», según apuntó Valdeolivas, que precisó que descontado este efecto aumenta un 7,1%.