La CNMV ve «deseable» invertir menos en el negocio del 'ladrillo'

Varias viviendas en ventas y alquiler./ D. Torres
Varias viviendas en ventas y alquiler. / D. Torres

Su presidente estima que, además de ahorrar más los hogares, sería bueno para el PIB que «equilibraran» su interés entre activos reales y financieros

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Demasiado apego en las inversiones de los españoles por el negocio del 'ladrillo'. Esa es la crítica que lanzó este miércoles el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Sebastián Albella, durante la presentación de su informe anual en el Congreso, donde aprovechó para llamar la atención sobre el «bajo nivel de ahorro de los españoles». En el caso de los hogares, según el INE, durante 2018 redujeron su tasa al 4,9% de su renta disponible, el nivel más bajo desde el inicio de la serie histórica en 1999.

También criticó el sesgo «muy orientado» hacia el sector inmobiliario de las pautas inversoras –el 44% de los españoles lo ve el valor más seguro, según la última encuesta de la Comisión–, por lo que ve «deseable» no solo «un mayor nivel de ahorro» sino también que exista un 'mix' «más equilibrado». En concreto, que haya más proporción entre las inversiones en activos reales y las operaciones con productos financieros, pues estima que «seguramente propiciaría a medio plazo mayores tasas de crecimiento económico».

Pero un horizonte con tipos de interés en mínimos históricos 'sine die' –según deparó la última reunión del BCE–, unido a las tensiones de los mercados y el temor a una nueva crisis internacional, no son precisamente el mejor escenario para lograrlo, asumió Albella. En lo que sigue trabajando la CNMV es en «contrarrestar» la tendencia creciente de las empresas españolas a realizar sus emisiones «cada vez más» fuera del país (en 2018 fueron el 90%).

Además, las Bolsas nacionales siguen perdiendo cuota los últimos años, alertó el presidente del supervisor, quien reveló que más del 40% de la negociación sobre acciones españolas se hace ya en mercados extranjeros frente al 28% de 2016. Es, apuntó, una tendencia «preocupante» en un entorno de «fuerte competencia», con la llamada internacionalización sistémica «ganando terreno». Y todo ello pasa mientras la rentabilidad de las empresas cae este año hasta el 9,8% de media, conforme a los últimos datos del Banco de España.