La especulación siembra las dudas sobre bitcoin y el dinero digital

La especulación siembra las dudas sobre bitcoin y el dinero digital

Estalla la burbuja de la popular criptodivisa, que pierde un 30% en apenas dos semanas y se va a niveles de septiembre del año pasado

JOSÉ JIMÉNEZ ÁLVAREZ

En septiembre del año pasado, al consejero delegado de JP Morgan, Jamie Dimon, le llovieron las críticas por decir que bitcoin era «un fraude». Entonces, la criptodivisa más popular del mundo cotizaba en torno a los 4.200 dólares y nada hacía presagiar que en los tres meses siguientes se iba a disparar hasta rozar los 20.000 dólares. Pero esta semana, bitcoin ha vuelto a cotizar por debajo de los 4.200 dólares, y lo que es peor, en medio de un mercado dominado por el pánico vendedor, en el que los soportes son de mantequilla y donde nadie se explica cómo ha reventado una de las burbujas más fulgurantes de la historia. Desde los máximos de diciembre, el desplome ronda el 80%, aunque el castigo ha sido generalizado para todas las criptodivisas, que pierden en estos once meses 700.000 millones de dólares en capitalización.

Las cosas empezaron a torcerse ya desde diciembre, cuando comenzó a funcionar el mercado de futuros de bitcoin, que permitió operar en corto o a la baja contra la moneda. Desde aquí, el goteo bajista ha sido constante, pero sin pánico. Y aunque los expertos no tienen claros los motivos, sí hay un cierto consenso en que el desencadenante de la última venta masiva ha sido la bifurcación dura ('hard fork', en la jerga) que se produjo la semana pasada en bitcoin cash, a su vez otra escisión de la propia bitcoin.

De aquí han salido dos nuevas monedas, bitcoin ABC y bitcoin SV, pero el problema es que la escisión ha obligado a muchos mineros (las personas que mantienen la red a flote) a posicionarse a favor de una u otra. Por eso, los analistas dan por sentado que éstos mineros habrían vendido sus bitcoin para cambiarlos por efectivo, a la espera de ver quién gana esta batalla. Y esto explicaría las caídas, lo que además ha coincidido con la pérdida del soporte (muy relevante) de los 6.000 dólares. «Los eventos específicos de las criptomonedas han derivado en una mayor incertidumbre en el mercado, incluida la polémica escisión de bitcoin cash.

Y la ruptura de bitcoin por debajo de los 6.000 dólares ha generado una nueva ola de pesimismo», dice Thomas J.Lee, socio gerente de Fundstrats Global Advisors. Al perder los 6.000 dólares, «se han visto saltar muchos 'stop loss', lo que acelera las pérdidas», añade Marc Ostwald, estratega de ADM Investor. Y además, «no ayuda que tengamos un entorno genuinamente adverso al riesgo, con las acciones bajo presión», apunta este experto.

La bifurcación es una explicación muy extendida de las caídas, pero tampoco está clara. De hecho, como explica Benito Arruñada, Catedrático de Organización de Empresas de la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona), «las bifurcaciones no deben ser necesariamente un problema, y es más, proporcionan un nuevo mecanismo de control automático por el mercado». Para entendernos, recalca Arruñada, «son como si en gobierno corporativo dispusiéramos de una amenaza permanente de toma de control que incluyera además una división inmediata de activos a precio de mercado». Además, este experto tiene claro que la caída del valor de las criptomonedas en estos momentos «guarda más relación con inversiones especulativas que con su valor como base para nuevos modelos de negocio».

Problemas legales

Por si fuera poco, nunca faltan los problemas legales. Este lunes se ha sabido que el regulador de los mercados estadounidenses, la SEC, ha impuesto dos multas de 250.000 dólares a sendas empresas de criptodivisas que no registraron sus ofertas iniciales de cotización (conocidas como ICOs) como si fueran valores. Justin Lichtfield, de ProChain Capital, opina que «las ventas masivas tienen que ver con esta aplicación de la ley», y en la misma línea, Bram Cohem, cofundador de la moneda digital Chia, añade que «las ICOS están intentando cambiar toda su criptomoneda por efectivo antes de que la SEC caiga sobre ellos».

Y para rematar las malas noticias, el martes se supo que el Departamento de Justicia de EE UU estaría investigando si el épico rally que se vivió a finales del año pasado se pudo deber en parte a una manipulación de los precios mediante una trama que involucraría al bróker Bitfinex y a la popular pero controvertida criptodivisa Tether. Bitfinex tiene los mismos gestores que Tether y lo que sospechan los fiscales es que estas criptodivisas Tether se podrían haber utilizado para comprar bitcoin justo en los momentos en los que bitcoin sufría más caídas, según informa Bloomberg.

En definitiva, una sucesión de acontecimientos que han cogido a los inversores con el pie cambiado. «No me esperaba estas caídas, parecía que bitcoin había hecho un suelo estable en 6.000 euros, pero al final todo se ha debido a un cúmulo de pequeñas malas noticias», dice Eneko Knörr, 'business angel' y experto en criptodivisas. Es cierto, que el mercado es muy estrecho y los movimientos se magnifican, pero Knörr sigue confiando en un futuro brillante para bitcoin, hasta el punto de que no solo no ha aparcado sus planes para listar el primer fondo de inversión español en bitcoin, si no que apunta que podría estar listo a comienzos del año que viene.

Difícil aspecto técnico

Desde el punto de vista técnico, lo que está claro es que las perspectivas de bitcoin son bastante sombrías. «La ruptura de los 6.000 dólares ha acelerado los recortes y ha ido a probar el soporte de los 4.500 dólares», dice el analista de INVERSIÓN, Josep Codina. A similar diagnóstico llega Eduardo Bolinches, colaborador de Finanzas.com, cuando apunta que estamos ante una «estructura clara de burbuja, estallido y consolidación antes del último golpe, que ha comenzado tras perder la zona de los 6.000 dólares».

Así las cosas, dice Codina, «el patrón teórico de corrección todavía amplia el recorrido a la baja, primero hasta los 3.600 dólares y después de este nivel, hay escasas referencias de soporte hasta la zona de los 2.000 dólares». ¿Cabe pensar en el rebote? Bolinches es bastante escéptico al respecto, y si bien admite que puede haber una «reacción alcista hasta las puertas de los 5.000 dólares, e incluso hasta testear la tendencia alcista de largo plazo rota en los 5.510», hay que esperar un nuevo giro a la baja para «terminar por hundir las esperanzas de recuperación» en el viaje hacia el soporte vital de los 2.950 dólares.

Codina también opina que «no hay ningún síntoma ni patrón que marque un posible fin de la corrección». Para validar cualquier rebote, «la primera prueba y resistencia importante ya son los 6.000 dólares, que suponen una subida muy significativa desde los niveles actuales», dice Codina.

Para Javier Plaza, analista de Admiral Markets, «no sería una sorpresa que el mercado continuara desplomándose en el inicio del año que viene». Ahora bien, indicadores como el Canal de Keltner con los precios entrando dentro de sus bandas, «pronostican una recuperación alcista en búsqueda de la resistencia en la zona cercana a 6.000 dólares».

 

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