El 'truco' de Cabify para volver a Barcelona

El 'truco' de Cabify para volver a Barcelona

Cumplirán los 15 minutos de precontratación sólo en el primer servicio tras llevar al límite la interpretación de la Ley

ISAAC ASENJOMadrid

Llevaban varios años de conflicto y parecía que la batalla había concluido. Ganaban los taxis, que lograban echar de Barcelona a los servicios VTC (arrendamiento de vehículos con conductor). Ni rastro de ellos durante el Mobile World Congress, época en la que la Ciudad Condal necesita el transporte de ciudadanos como el comer. Pues bien, como si no hubiera pasado nada Cabify regresa tras un paréntesis de tan solo un mes. Este jueves ya vuelve a operar. Aunque lo hace con cierto 'truco', esquivando algunas restricciones del Govern y manteniendo precios pese al mayor coste del servicio.

La plataforma cumplirá con los 15 minutos de precontratación como exige la Generalitat pero sorteando una vía legal para que no sea así en el resto de trayectos de quien tenga la aplicación. Es decir, el cliente solo tendrá que esperar este tiempo cuando se dé de alta en el servicio y haga su primer viaje, y no en los sucesivos, puesto que se considera que ya no tendrá que contratarlos, sino pedirlos. Ahí la diferencia.

Todos los usuarios de Cabify, todos aquellos ciudadanos que ya tienen su aplicación en sus dispositivos móviles, recibieron ya un mensaje en el que la multinacional española les pide que acepten las nuevas condiciones del servicio. En ellas, el usuario formaliza un año de duración con la compañía, por lo que la persona habrá contratado un servicio de transporte del que puede hacer uso sin necesidad de ir contratando cada viaje. Así pues, esto les permite operar cumpliendo el decreto pero sin las restricciones.

Eso sí, es posible que si pide un Cabify en Barcelona, el tiempo de espera en determinados momentos se amplíe al que antes estaba acostumbrado, ya que reinicia su servicio con una flota inicial de 300 vehículos; la mitad que los que tenía hace apenas un mes.

A pesar del mayor coste que asegura le supone convertirse en operador de VTC, la firma asegura que mantendrá el mismo precio del servicio que prestaba en Barcelona. En concreto, cobrará un precio base de 5,50 euros, a los que se suman 1,27 euros por kilómetro y otros 0,26 euros por minuto, según detallaron fuentes de la firma.

Otra de las restricciones que Cabify acepta al retomar su actividad en Barcelona es el fin de la geolocalización. El usuario no sabrá donde están los coches hasta que tengan contratado el servicio. El decreto también exige que los coches vuelvan a su base tras cada servicio o estén estacionados hasta que tengan un nuevo servicio.