El taxi vota si desconvoca la huelga tras el 'no' de Madrid a su última propuesta

El Gobierno regional se niega a dejar en manos de Carmena la restricción de movimientos de los VTC tal y como pedía el gremio

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Sin acuerdo. Es más, con las posiciones de uno y otro lado inamovibles. La Comunidad de Madrid rechazó este lunes de plano la última oferta de los taxistas, que pasaba, en esencia, por dejar en manos del Ayuntamiento de Manuela Carmena la potestad de restringir el margen de operaciones de los VTC. La esperada reunión entre los representantes del sector y la consejera de Transportes, Vivienda e Infraestructuras, Rosalía Gonzalo, que tuvo lugar la tarde de este lunes, solo sirvió para confirmar que ambas partes se encuentran todavía muy lejos de un acuerdo. El único avance, de carácter menor, es que Gonzalo se comprometió a convocar una reunión extraordinaria del Comité Madrileño de Transportes con la meta de consensuar una regulación para los VTC. Un encuentro que se postergará varios días.

Con este panorama, y sin ninguna reunión inminente para desatascar la crisis, la cuestión es hasta cuándo los 15.723 taxistas madrileños seguirán con los paros que este lunes cumplieron su decimoquinta jornada y que están provocando pérdidas millonarias al sector. La respuesta a esa pregunta la darán los propios huelguistas este martes en un referéndum (habrá urnas entre las 10 y las 18 horas) en el que decidirán si mantienen el pulso al Gobierno del popular Ángel Garrido, que no ha dado el más mínimo gesto de ceder un milímetro a las pretensiones del gremio de obligar a una precontratación temporal de los vehículos de compañías como Uber o Cabify, tal y como ha ocurrido ya en Cataluña y va a pasar en el País Vasco.

El presidente de la Federación Profesional del Taxi de Madrid, Julio Sanz, tras la reunión denunció el «desprecio» mostrado hacia el colectivo por parte de la Comunidad y advirtió de que, pese a haber «perdido» esta «batalla», la «guerra» del taxi continúa, aunque no está claro que esa «guerra» siga pasando por la huelga general porque el hartazgo en el sector es creciente ante la falta de resultados.

Precontratación

En su última propuesta -ahora rechazada- el gremio insistía en que debía haber un tiempo mínimo de precontratación de servicios como Uber y Cabify, pero, a diferencia de anteriores ofertas en las que se apuntaba una hora, el sector ahora no precisaba ese tiempo para intentar acercar posturas con el Gobierno de Ángel Garrido. Querían que la Administración regional dejara en manos del Ayuntamiento la potestad para fijar ese lapso. El Gobierno autonómico solo estaba, hasta el momento, dispuesto a fijar una precontración espacial, esto es que los VTC no puedan responder a las llamadas de los clientes que se encuentren demasiado cerca (entre 300 y 500 metros).

El taxi tampoco renunciaba a otra de sus exigencias clave: la de que los VTC solo puedan ser contratados para realizar una distancia mínima de carrera. No obstante, en el nuevo texto no se fijaba el número exacto de kilómetros, a diferencia de la anterior propuesta en la que se apuntaba que la carrera mínima debía de ser al menos 5 kilómetros.

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, ya aseguró este lunes antes de la reunión que no aceptaría propuestas de los taxistas para legislar contra los vehículos de transporte con conductor. Insistió en que no van a «legislar para que de forma directa o indirecta desaparezca» el sector de los VTC» y dejar en la calle a «3.000 personas, como ha pasado en Barcelona».

Garrido apostó por la convivencia de estos «dos sectores» y reclamó a los taxistas que hagan «propuestas que vayan a favor de los taxis» y no «claramente» hacia la desaparición de los VTC.

El único gesto del Gobierno autonómico en las últimas horas es hacer partícipe a los taxistas, pero también a los VTC, de la redacción de un nuevo reglamento en el que se sincluya la posibilidad crear la figura del 'taxi compartido' o de que el taxi pueda plantear tarifas fijas para poder competir con Uber y Cabify con sus armas. Esta propuesta se presentará, en cualquier caso, en una reunión que tendrá lugar dentro de una semana, un plazo inasumible para buena parte de los huelguistas, que ya han visto como han perdido medio mes de ingresos.

Y es que, según cálculos del sector, los taxistas de Madrid ya han dejado de facturar en bruto (antes de impuestos y gastos) durante estos quince días de huelga más de 40 millones de euros. Además, dentro del gremio crecen las voces que se quejan del deterioro de la imagen del sector con los paros y del hecho de que multitud de usuarios, a cuenta de la huelga, han descubierto las aplicaciones, hasta entonces desconocidas, de Uber o Cabify.

 

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