Cara a cara entre el taxi y la VTC

Eduardo Martín y Julio Sanz./
Eduardo Martín y Julio Sanz.

«Pagamos nueve veces más impuestos», afirma Eduardo Martín, presidente de Unauto-VTC | «Hay que impedir que los VTC capten en la calle», defiende Julio Sanz, Presidente Federación del Taxi

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Eduardo Martín, presidente de Unauto-VTC

«Pagamos nueves veces más impuestos»

-¿En el futuro caben todos como reza el lema de los VTC?

-Nosotros creemos que sí. Hay trabajo para todos en el ámbito de la movilidad urbana. El sector del taxi se ha querido poner en el centro, cuando quién debe ser el centro de la ecuación, siempre, es el usuario. Los ciudadanos tienen derecho a elegir cómo moverse por sus ciudades, y más de siete millones de españoles eligen a los VTC. Este derecho no puede verse vulnerado por las exigencias de un sector que está chantajeando a las administraciones para mantener su monopolio.

-¿Quién está ganando la batalla de la comunicación en este conflicto?

-La opinón pública está respondiendo al propio comportamiento de algunos taxistas. Hay un grupo de radicales dentro del sector que se ha hecho con el control de estas manifestaciones alzando la voz sobre el resto. Una minoría que está perjudicando terriblemente a sus compañeros que quieren hacer las cosas bien.

-¿Quién debe regular y cómo la convivencia entre el taxi y los VTC?

-La cuestión no está tanto en quién, sino en cómo. Nos parece muy bien que se elabore una regulación. El punto clave es que dicha regulación ponga en el centro de la ecuación a los usuarios, y, por supuesto, respete los más de 25.000 puestos de trabajo que crea el sector VTC en España. Es inverosímil que un sector trate de regular a su competencia y lo ha logrado en Cataluña.

-¿Cuál sería el marco ideal de la regulación para esa convivencia?

-Hay que flexibilizar el taxi y no empezar a restringir a los VTC. Hay que permitir al taxi ofrecer precios cerrados, descuentos y favorecer su adaptación a las nuevas tecnologías. También igualar los regímenes tributarios para ambos sectores. El sector VTC paga entre nueve y catorce veces más impuestos que el taxi.

-¿Qué le parece el decreto de la Generalitat y la decisión de Uber y Cabify de dejar Barcelona?

-Este decreto significa directamente la desaparición del sector VTC en Cataluña. Esta legislación imposibilita en la práctica la operativa del sector y significará el despido de más de 3.000 empleos. El taxi quiere que nosotros desaparezcamos para volver a vivir sin competencia y mantener su monopolio. Ceder ante esto no es sólo una injusticia, sino que además vulnera completamente el derecho de los ciudadanos a elegir cómo se mueven por su ciudad. Es francamente incoherente que una ciudad como Barcelona, que es anfitriona del mayor evento tecnológico del mundo, no vaya a disponer de ninguna de las alternativas de movilidad que millones de personas usan diariamente en el mundo.

-¿Le preocupa la politización en la que ha desembocado este conflicto?

-Me preocupa que no se defiendan todos los puestos de trabajo que generan los VTC en España. Hay políticos que se están preocupando más por hacer campaña e instrumentalizar los votos del sector del taxi que por realmente buscar una solución que beneficie a los ciudadanos, que es lo que importa al final.

LAS FRASES

Eduardo Martín - Presidente de Unauto-VTC
«Es inverosímil que el taxi trate de regular a su competencia y que lo haya conseguido en Cataluña» | «Quieren que desaparezcamos para seguir viviendo sin competencia»
Julio SanzPte. - Federación Taxi
«Uber y Cabify solo saben moverse en un marco de indefinición y desregulación del sector» | «El taxi se ha convertido en un arma arrojadiza que se lanzan unos a otros sin buscar soluciones»

Julio Sanz, Presidente Federación del Taxi

«Hay que impedir que los VTC capten en la calle»

-¿En el futuro caben todos como reza el lema de los VTC?

-Sí, pero no de la manera en que plantean ellos. En el futuro caben todos los trabajadores honestos, honrados y cumplidores de la ley.

-¿Quién está ganando la batalla de la comunicación en este conflicto?

-Esta siendo una batalla desproporcionada. Las plataformas, que se surten de fondos de inversión y oportunistas, disponen de mucha capacidad para comprar voluntades y medios de comunicación. Nosotros estamos intentando que la gente conozca nuestros problemas con las escasas armas que tenemos, que es sobre todo la huelga.

-¿Quién debe regular y cómo la convivencia entre los taxis y los VTC?

-El real decreto 13/2018 habilitó a las comunidades a regular este tema y a los ayuntamientos sobre tema de tráfico. Y eso es solo lo que pedimos, que las autonomías regulen o, como hemos reclamado en Madrid, deje al ayuntamiento hacerlo para que fije las condiciones de la precontratación de los VTC.

-¿Cuál sería el marco ideal de la regulación para esa convivencia?

-El marco ideal es aquel que diferencie claramente la actividad del taxi de la de los VTC. Hay tres segmentos en la prestación de servicios a los usuarios: a requerimiento del cliente a mano alzada; el servicio en las paradas como aeropuertos, centros comerciales u hoteles; y la precontratación. Hay que dejar bien claro que los VTC solo pueden operar en este tercer segmento. Hay que eliminar la captación en la calle y la circulación libre de estos 6.500 vehículos solo en Madrid. Están actuando como taxis sin estar autorizados para ello.

-¿Qué le parece el decreto de la Generalitat y la decisión de Uber y Cabify de dejar Barcelona?

-El decreto de la Generalitat solo asume las competencias que les ha dado el Estado. Es un buen decreto porque diferencia las funciones del taxi y de los VTC. Sobre la decisión de Uber y Cabify hay que recordar que los vehículos con conductor en Barcelona son mucho más que estas dos multinacionales. Uber y Cabify solo saben moverse en la indefinición y en la desregulación y por eso nos le ha gustado nada la decisión de la Generalitat. Cuando dicen que se van a destruir miles de puestos de trabajo hay que recordar que son puestos de una antigüedad de un mes. Empleos precarios y eventuales. El taxi ya se ha ofrecido para que vengan a trabajar a un sector profesional con empleo fijo y estable.

-¿Le preocupa la politización en la que ha desembocado este conflicto?

-Claro que me preocupa. El taxi se ha convertido en un arma arrojadiza que se lanzan unos a otros. Hay que tratar este tema fuera de la política para conseguir una convivencia razonable como la que teníamos hasta 2010, cuando se respetaban las normas de proporcionalidad. El taxi exige una regulación indepedientemente del color político.

 

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