La banca no descarta repercutir el impuesto en las hipotecas que conceda a partir de ahora

Sucursal bancaria. /R. C.
Sucursal bancaria. / R. C.

Aunque reconocen que tienen margen para asumir ese coste, consideran que no pueden vender hipotecas a pérdidas y que pueden cambiar las condiciones en la negociación con cada cliente

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El Gobierno ha decidido que sean las entidades financieras las que asuman el pago del impuesto de las hipotecas a partir de ahora. Se trata de una cantidad que varía entre los 640 y los 1.100 millones de euros al año que los bancos tienen que abonar por los créditos que concedan. Pero el temor que se cierne entre los futuros hipotecados es que, al final, acabarán pagando ese coste por otras vías. Ningún banco se atreve a descartar que esa factura fiscal no vaya a tener efectos en las condiciones del mercado hipotecario.

«Ya veremos cómo repercute finalmente», admiten fuentes de las entidades financieras. Lo que la banca recuerda insistentemente es que «no se puede vender un producto como las hipotecas a pérdidas». Pero tampoco ninguna corporación quiere aparecer como la primera que subiría los tipos de sus créditos a partir del próximo lunes, cuando comiencen a liquidar oficialmente el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD).

Un directivo de banca aclara que «todo dependerá de la estrategia comercial que tenga cada entidad», aunque al mismo tiempo recuerda que las entidades españolas «son de las más eficientes de Europa» y que «tienen margen para asumir este nuevo cargo impositivo».

Aunque las miradas se dirigen sobre los tipos de interés que aplicarán los bancos con las nuevas hipotecas, fuentes del sector aclaran que la repercusión por el pago del AJD «también puede llegar por otras vías». De hecho, consideran que «las ofertas estándar de las hipotecas apenas variarán en las próximas semanas». Y que todo dependerá «de la negociación particular que cada cliente interesado en una hipoteca tenga con su banco». Pero existen otras opciones para repercutir el pago del AJD como por la vía de las comisiones, los requisitos para acceder al préstamo -productos vinculados, por ejemplo- y otras garantías adicionales.

Lo que descartan es que se aplique una subida de los diferenciales «llamativa» con respecto a las condiciones actuales. El interés medio de las nuevas hipotecas concedidas se encuentra en el entorno del 1,9%, con el euríbor en el -0,15%.

Desde que el pasado 19 de octubre el Tribunal Supremo diera a conocer el nuevo criterio, por el que establecía que eran los bancos los que deberían pagar el impuesto de las hipotecas, y a la espera de la resolución final que volvió a cargarlo al cliente, algunas entidades financieras comenzaron a liquidar el AJD en las escrituras que han formalizado durante estos días. De hecho, indican en esas entidades, «no se ha registrado ningún alza de tipos aun pagando el tributo en el último mes».

Sobre lo que sí alertan fuentes de algunas entidades financieras es de que las comunidades autónomas pueden aprovechar esta coyuntura para incrementar los tipos de gravámenes que tienen establecidos en sus respectivos AJD, y que van desde el 0,5% hasta el 1,5%. «Algunos gobernantes podrían tener la tentación de subir el impuesto, al ser la banca la que lo paga, y que al final la repercusión sobre el cliente sea mayor de lo que se esperaba», indican en una corporación financiera. Por ahora, todas las regiones gravan el impuesto de las hipotecas con un tipo del 1,5%, a excepción de Asturias y Baleares (con un 1,2%), La Rioja (1%), Canarias y Madrid (0,75%) y País Vasco y Navarra (0,5%).

En las declaraciones realizadas por los ejecutivos del sector durante la presentación de resultados trimestrales, la semana pasada y la anterior, todos coincidían en señalar que la evolución del mercado, si tenían que pagar el AJD, dependería de lo que hiciera la competencia.

La defensa de su posición se había centrado en atacar los posibles efectos retroactivos de la medida. «Lo que no se puede hacer es penalizar a quien ha cumplido la ley durante tantos años, porque en esos consiste la seguridad jurídica», explicaba el con sejero delegado de BBVA, Carlos Torres, el pasado día 30 de octubre. Es la misma postura que ha defendido el conjunto de ejecutivos del sector, encabezados por su patronal, la AEB.

El temor que recorría sus cabezasimplicaba hacer frente a las reclamaciones que las haciendas autonómicas les hubieran realizado con efectos desde octubre de 2014; o las demandas masivas por parte de los ciudadanos hipotecados pidiéndoles ese dinero con el que pagaron el impuesto al firmar la escritura. «Me gustaría tener un marco claro y seguro», afirmaba también la semana pasada el consejero delegado de Santander,José Antonio Álvarez, quien mostraba su «preocupación » por cómo pudieran afectar al mercado «los cambios que se van realizando cuando prestas a 25 años vista».

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