Los autónomos aceptan un sistema de cotización en función de los ingresos

Magdalena Valerio./Efe
Magdalena Valerio. / Efe

ATA y UPTA alcanzan un acuerdo para elevar las bases mínimas a los que más ganan, aunque tres de cada cuatro no se verían afectados

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Un nuevo sistema de cotización para los autónomos está cada vez más cerca. El nuevo Gobierno anunció su propósito de adaptar el RETA a los ingresos reales de cada trabajador por cuenta propia y las principales asociaciones que representan a este colectivo han recogido el guante.

Así, si hasta ahora solo UPTA -perteneciente al sindicato UGT- se había mostrado partidaria de establecer un modelo por tramos para cotizar a la Seguridad Social en función de los ingresos reales con una propuesta presentada el pasado diciembre, la organización que más representación tiene entre estos trabajadores, ATA, se suma ya a esta idea y ambas -que representan al 85% del colectivo- han alcanzado un acuerdo «que beneficia de manera particular a las cotizaciones de los autónomos que tienen menos ingresos», según explica el comunicado enviado. Pero además UATAE presentó precisamente este lunes un sistema que también se basa en tramos y que ha sido elaborado por el exministro socialista de Trabajo Valeriano Gómez y que puede tener buena acogida por parte del Ejecutivo puesto que el actual secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, ya desempeñó este mismo puesto con Gómez.

El sistema acordado por ATA y UPTA se desarrollará en función de cinco tramos progresivos según lo que el trabajador haya declarado como rendimiento neto el ejercicio anterior. Y, en cualquier caso, la elección de la base de cotización seguiría siendo voluntaria. Esto supondrá que para tres de cada cuatro autónomo sus cotizaciones no se verán afectadas, es decir, no tendrán que pagar más a la Seguridad Social y sí tendrán que hacerlo los que más ganan.

El primer tramo afectaría a los autónomos cuyos ingresos sean inferiores al Salario Mínimo Interprofesional, fijado en 10.300 euros brutos anuales en 2018. Para ellos se fijará una cuota bonificada de 50 euros mensuales durante un máximo de dos años, al estilo de la actual 'tarifa plana', pero con la diferencia de que solo se permite para aquellos emprendedores que no sobrepasan el SMI, ya que actualmente puede haber notarios que también se benefician de esta deducción.

El segundo tramo comprendería a aquellos que ingresan entre el SMI y los 30.000 euros anuales, que es donde se sitúan la mayor parte de autónomos, el 65%. Mantendrían el sistema actual, de forma que podrían elegir cuánto pagar entre la base mínima (establecida en 919,8 euros al mes) y la base máxima (3.751,2 euros). Pero para tratar de incrementar las cotizaciones, se establecería la posibilidad de que a final de año aquellos que así lo deseen porque hayan tenido un buen ejercicio pudieran realizar una aportación complementaria al sistema que contaría con los mismos incentivos fiscales que los planes de pensiones privados.

El tercer tramo incluiría a aquellos que ganan entre 30.000 y 40.000 euros anuales, para los que, pese a que pueden escoger la base de cotización libremente, se establece una base mínima un poco superior, el equivalente al grupo 1 del Régimen General y los autónomos societarios: 1.199,1 euros mensuales.

El cuarto bloque comprende a los que ingresan entre 40.000 y 60.000 euros, para los que la base mínima se elevaría hasta los 1.500 euros mensuales. En el tercer y cuarto tramo se incluirían unos 400.000 trabajadores por cuenta propia.

Por último, el quinto tramo afectaría ya a los que ganan más de 60.000 euros al mes (en torno a unos 100.000 autónomos), cuya base mínima de cotización se fijaría en 2.000 euros al mes.

Con este nuevo modelo de RETA, «estaríamos hablando de meter en el sistema más de 3.500 millones anuales», explica el presidente de UPTA, Eduardo Abad, lo que «está realmente muy bien».

La propuesta del exministro

Por su parte, UATAE presentó «una propuesta de desarrollo contributiva y justa ordenada por tramos también, en la que siete de cada diez autónomos pagarían menos o lo mismo que actualmente», pero que podría incrementar la recaudación en más de 9.000 millones. En concreto, la mitad del colectivo (1,5 millones) pagaría menos: los que ingresan alrededor de 1.500 euros al mes o menos. Así los que ganan menos de 12.00 euros al año abonarían un 50% menos y un 25% menos los que ingresan entre 12 y 15.000 euros al año. Otro 7% pagaría exactamente lo mismo. En los tramos altos, ya hay un 15% que cotiza por bases más altas que la mínima y por tanto pagaría lo mismo, mientras que otro 30% tendría que cotizar más, con el tope de la base máxima de cotización y de manera progresiva.

 

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