La renta de los hogares se desploma un 20% durante la crisis

El deterioro del mercado laboral es el principal factor que provoca la desigualdad, según un estudio del BBVA

DAVID VALERAMadrid

La crisis ha provocado un aumento de las desigualdades debido a la pérdida de ingresos de la clase media como consecuencia del deterioro del mercado laboral. Así, la renta de los hogares se ha desplomado un 20% desde 2007 al pasar de casi 28.000 euros a apenas los 22.000 euros en 2013. Sin embargo, este empobrecimiento se ha centrado sobre todo en las familias con menos recursos, según el estudio Distribución de la renta, crisis económica y políticas redistributivas elaborado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

El trabajo pone de manifiesto la reducción de la clase media en este periodo. En concreto, hace una década, el 59% de la población pertenecía a familias situadas en niveles de renta intermedios -entre el 75% y el 200% de la renta mediana-. Por su parte, el 31% se encontraba en niveles bajos (ingresos inferiores al 75% de la mediana). Sin embargo, esta situación ha empeorado y ahora sólo el 52% se encuentra con niveles de renta intermedios y aquellos situados en los niveles bajos ha aumentado hasta el 39%. Así pues, cerca de 3 millones de personas se han desplazado de la zona central a la parte baja de la distribución de la renta y han pasado de verse como clases medias participantes del progreso a sentirse vulnerables.

El estudio también sitúa como principal responsable de la desigualdad el aumento del desempleo. De hecho, considera que el 75% del incremento de la desigualdad desde 2009 proviene de los cambios en el mercado de trabajo. Los descensos de ingresos han sido más importantes en los hogares con niveles de renta más bajos debido, en especial, a factores relacionados con el deterioro del mercado de trabajo: la pérdida de empleo en especial el de menor cualificación-, el aumento del trabajo a tiempo parcial por no encontrar uno a jornada completa, o el aumento del empleo autónomo como alternativa a la falta de oportunidades de trabajo asalariado.

Sin embargo, el estudio también demuestra que las políticas públicas (pensiones, prestaciones por desempleo, impuestos directos...) ayudan a reducir las desigualdades. Así, a lo largo del periodo 2005-2013 las transferencias netas de impuestos del sector público a las familias han sido muy relevantes, representando entre el 18% y el 21% de su renta disponible ajustada. En el caso de 2013, el estudio concluye que la desigualdad experimenta una reducción del 45,7% por efecto de estas políticas públicas redistributivas.

En concreto, la mayor reducción de la desigualdad se debe al sistema de pensiones (representan en 2013 el 46% del efecto total), porque ofrecen ingresos a muchos hogares cuyos miembros no tienen actividad laboral. La segunda política de gasto en importancia es la de servicios públicos, que contribuye en un 27% (15% sanidad y 12% educación). La contribución de las prestaciones por desempleo y resto de prestaciones sociales representa el 19%. Por último, el sistema fiscal tiene un efecto redistributivo modesto (un 8%).