Entrevista a Garbiñe Muguruza

«La vida como tenista es muy corta, tienes que organizarte para no hacer el tonto»

Garbiñe Muguruza, durante la entrevista. /Salvador Salas
Garbiñe Muguruza, durante la entrevista. / Salvador Salas

La ganadora de Roland Garros y Wimbledon repasa su evolución como jugadora y habla de su futuro

ENRIQUE MIRANDAMÁLAGA

A sus 25 años, Garbiñe Muguruza ya sabe lo que se siente al ser la mejor tenista del mundo. Actualmente es la número 25 del 'ranking' WTA, pero asegura que ya no le preocupa tanto su posición mundial. La tenista hispano-venezolana, embajadora de Caser, participó el miércoles en Málaga en un evento organizado por la aseguradora sobre la anticipación al futuro. Antes de su intervención, habló con Diario Sur sobre su carrera y sobre lo que espera de los próximos años.

–Me dicen que tiene una agenda apretada al minuto, ¿le ha dado tiempo a disfrutar algo de Málaga?

–Estuve aquí una vez hace dos años de pasada, casi que fue cruzar con el coche y ya está. He podido ver un poco más, dar un paseo cerca de la playa y poco más. Tendré que volver.

–En algo más de 15 días disputa Wimbledon y será su primer torneo en hierba este año, ¿condiciona eso la preparación?

–Es la primera vez que voy a jugar Wimbledon sin un torneo antes de preparación. Me iré con bastante tiempo para entrenar, es una superficie que ya conozco y que tampoco me va a pillar por sorpresa, pero sí es que es cierto que habrá que prepararlo muy bien. Físicamente he tenido algunas molestias que aún arrastro y decidí descansar y no jugar torneos antes para no correr riesgos.

–¿Le da muchas vueltas al puesto que ocupa en el 'ranking'?

–Al principio, cuando era más joven, más aún quiero decir (risas), sí estaba más pendiente porque era algo novedoso y quería subir. Con el tiempo ha dejado un poco de importar porque ya he estado en casi todas las posiciones y me importa más levantar trofeos que un 'ranking' que cambia cada semana.

–Pese a tener solo 25 años, lleva ya muchas temporadas en la élite. ¿Ha cambiado su forma de ver el tenis o de afrontar las grandes citas?

–Hay muchas cosas que no cambian, pero sí vas evolucionando; tienes un poco más de experiencia y eso te da más calma, porque sabes un poco por dónde te pueden salir las cosas. También hay menos emoción porque has estado más veces en situaciones similares

–La presión que hay en torno a una tenista de élite, ¿le permite disfrutar del camino, de las experiencias que vive?

–Es cierto que es complicado, porque la presión te genera una sensación de responsabilidad con la que tienes que lidiar. Pero me gusta esa presión, soy afortunada por tenerla, porque significa que tienes en tu mano poder y capacidad para hacer grandes cosas.

–¿En qué punto de su carrera se encuentra?

–Creo que estoy en la mitad de mi carrera, así que espero que me queden muchos años por delante. Es normal que pensemos en el largo plazo, con muchos años por delante porque los tenistas, los deportistas en general, sabemos que tenemos una vida corta. Eres consciente de que llega un momento en el que el cuerpo no te da para más y que tienes que apartarte para dejar paso a otras generaciones. Por eso hay que tener una idea clara de qué vas a hacer después, para organizarte y no hacer el tonto.

–Pero después uno ve a Rafa Nadal y parece que hay deportistas que son eternos.

–¡Vaya ejemplo que me ha puesto! Hay deportistas como Rafa que tienen un físico espectacular y que además son incansables. También depende de las lesiones, de la motivación, de los objetivos de cada uno... Es un conjunto de cosas los que hacen que tu carrera pueda ser larga.

–Entonces usted también ve a Nadal como un extraterrestre, como hacemos el resto de los mortales.

–Sí, sin duda. Es increíble lo que hace. Nos deja a todos la sensación de que lo que hace es fácil, pero tenemos que ser conscientes de que es un fuera de serie y de que tenemos suerte por ver un jugador así.

–¿Para usted la vida solo es tenis?

–Aprendes con el tiempo a que no es así. De pequeña mi vida siempre ha sido el tenis, mi gran prioridad. Sigue siéndolo, pero vas intentando encontrar un balance para tener tiempo de tener una vida aparte. Siendo consciente de que no es una vida normal, que eres un deportista de élite y te tienes que dedicar a tu cuerpo, para llevar una vida sana, para estar más fuerte, más todo.

–¿Cómo se lleva con todas las innovaciones tecnológicas que hay en el mundo del deporte?

–Bueno, hay que estar al día y mi equipo utiliza todos los recursos tecnológicos que nos puedan servir para mejorar. Desde raquetas con 'cerebro', que miden la fuerza o la tensión hasta pulsómetros o aparatos de GPS para medir los movimientos o reacciones en la pista.

–Usted se ha mostrado reivindicativa con el papel del deporte femenino ¿cree que se llegará a una igualdad real?

–Creo que sí , que es cuestión de tiempo que la gente cada vez lo siga más. Es muy importante llegar al público, que se vean los éxitos de las deportistas. Yo me siento muy afortunada porque el tenis es un deporte muy popular que tiene mucha repercusión, pero hay muchos otros deportes que no tienen tanta visibilidad y que desde mi posición trato de reivindicar.

–¿Qué opina de Alejandro Davidovich, actualmente el gran valor del tenis malagueño?

–Le he visto jugar varias veces. Cuando ganó Wimbledon júnior también coincidimos en la fiesta de campeones. Hace poco le he vuelto a ver. Es un chico muy simpático y lo está haciendo muy bien. No ganas un Grand Slam júnior por casualidad, evidentemente. Pero después se tienen que dar una serie de cosas, porque el paso ahora de meterte donde están los grandes 'top', es muy complicado porque está muy disputado. Tendrá que ir mejorando en todos los aspectos, en el físico, en el mental, en su tenis... Habrá que seguirlo.