GP Tailandia

El inédito Buriram, escenario del nuevo asalto entre Honda y Ducati

Marc Márquez, en el circuito de Tailandia. /Afp
Marc Márquez, en el circuito de Tailandia. / Afp

Márquez afronta otro fin de semana con la opción de cerrar aún más el Mundial y Lorenzo recibe el visto bueno de los médicos tras la lesión por la polémica caída de Aragón

BORJA GONZÁLEZBuriram (Tailandia)

El Mundial de Motociclismo aterriza en un trazado inédito, por lo menos en lo que respecta a la competición, porque los pilotos de MotoGP sí que tuvieron un entrenamiento de tres días en febrero en el que descubrieron el Circuito Internacional Chang, conocido por Buriram (o Buri Ram), la localidad donde está ubicado. Un trazado corto y plano, sobre el papel aburrido y en el que se espera que el fuerte calor sea uno de los factores más relevantes, sobre todo el domingo. «Sobre el papel, cuando iba a venir en febrero, pensé: 'Qué aburrido.'. Después, cuando ruedas, ves que la primera parte es aburridísima, pero la segunda y la tercera parte son lentas, muy seguidas, y creo que serán bonitas, me divertí más de lo que pensaba«, comentaba ya en Tailandia Aleix Espargaró, sexto en la última prueba de Aragón y que prevé dificultades para su Aprilia en Buriram, todo lo contrario que se espera de las Honda y las Ducati, dominadoras de esta temporada. La moto japonesa, de hecho, fue la que mandó en febrero aunque, como todos los pilotos reconocen, mucho ha llovido desde ese momento. Las motos han mejorado, los pilotos también, además de que con la información de aquel test Michelin ha variado el tipo de neumáticos para evitar problemas de durabilidad, una de las claves para las carreras.

«Será un fin de semana muy extraño, en mi opinión, porque hay muchos aspectos diferentes que gestionar», analizó Andrea Dovizioso, segundo de la general. «Cuando no has hecho nunca una carrera en una pista hay muchos detalles que no conoces en los que tienes que trabajar a lo largo del fin de semana. Tenemos neumáticos completamente distintos de los del test y, en cierto sentido, será como empezar de cero. Y con este calor estaremos realmente al límite para poder acabar la carrera».

El italiano, que está a 72 puntos de Marc Márquez en la general, volvió a descartar cualquier opción de remontada («En estos momentos el campeonato es uno de los últimos pensamientos que tengo, no tengo el poder de condicionar el resultado del campeonato, de condicionar la victoria de Marc», reconoció), lo que limita el interés del fin de semana en hacia qué lado se decanta el duelo entre Honda y Ducati. La primera viene de ganar en Aragón, la segunda de hacerlo de manera consecutiva en Brno, Austria y Misano, en un periodo, el de después de la parada estival, en el que Dovizioso ha sumado 86 puntos por los 81 del líder. «Este año empezamos con el cambio del reglamento de los alerones y nos tuvimos que adaptar, y necesitamos unas cuantas carreras. Hemos conseguido sacar nuestro verdadero potencial desde Brno. En mi opinión ahora tenemos mucha más sustancia que el año pasado, y aunque en 2017 nos jugamos el campeonato hasta la última carrera creo que nuestros rivales nos temen más ahora».

«Aparte de los errores se ve más competitivo que el año anterior y es verdad, Ducati va mejor, todo el equipo Ducati, pilotos y motos; los pilotos van más rápido y en algunos puntos las diferencias son más grandes pero de momento estamos ahí peleando cada carrera hasta el final y quedando siempre a menos de dos, un segundo, tres máximo, y en algunos puntos somos más fuertes y si aquí podemos quedar delante lo intentaré«, comentó Márquez, que volverá a contar con la posibilidad de salir de Tailandia con una bola de campeonato.

El del Repsol Honda, además, quiso zanjar la polémica con Jorge Lorenzo tras el incidente de la primera curva de Aragón, enfrentamiento que se calmó tras la llamada que le hizo al mallorquín para interesarse por su estado, una conversación en la que ninguno cambió de parecer. «Soy el primero que piensa que en la pista todos son rivales, no hay amigos, pero fuera de la pista siempre se tiene que tener esa relación cordial y más viniendo de esa acción, que tampoco creo que fuese para montar ningún cristo», explicó, sobre una llamada de la que Lorenzo no quiso dar muchos detalles. «Yo me preocupé de que al menos él se preocupara de mi estado y lo ha hecho, pero no quiero hablar de lo que ha sucedido hace dos semanas, pienso que se debe hablar de Tailandia; pero no quiero ser hipócrita y diez días después del incidente sigo pensando lo mismo, ahora en frío pienso exactamente lo mismo. Al ciento por ciento fue por culpa de Marc, que según mi punto de vista ha sido irresponsable e imprudente», dijo tajantemente el de Ducati, que a primera hora de la tarde pasó la revisión médica pertinente para ser declarado apto para un fin de semana para el que mantiene dudas: «El 50 o 60 por ciento», dijo sobre sus posibilidades de completar el gran premio.

También recibió el visto bueno Pol Espargaró, operado de su clavícula izquierda el sábado de Aragón y que arrastra una racha muy negativa: caída en la primera curva de Alemania, baja por una grave lesión en Brno, Austria y Silverstone, retirado en Misano por su debilidad física y lesionado de nuevo en Aragón. Espargaró regresa justo en un trazado en el que no probó en febrero al tener que pasar otra vez por el quirófano por una hernia discal motivada por una fuerte caída en los entrenamientos invernales de Malasia.

 

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