GP de Italia

Márquez mantiene su línea en el día de las sorpresas

Marc Márquez durante la primer jornada de entrenamientos del GP de Italia./Afp
Marc Márquez durante la primer jornada de entrenamientos del GP de Italia. / Afp

Los novatos Bagnaia y Quartararo mandan en la primera jornada en Mugello, seguidos por la Ducati de Petrucci y la KTM de Pol Espargaró

BORJA GONZÁLEZMugello

La primera jornada del Gran Premio de Italia que se disputa este fin de semana en el espectacular circuito de Mugello dejó una clasificación inesperada, en un día normal, con buena temperatura, con la pista casi en perfectas condiciones, sin factores extraños. El campeón de Moto2 del último curso, Pecco Bagnaia (Ducati), terminó como el más rápido; otro novato, Fabio Quartararo (Yamaha), por ahora la revelación de lo que va de campaña en MotoGP, logró el segundo mejor registro. Cuarto se clasificó Pol Espargaró, con la KTM, sobre el papel la peor moto de la parrilla (hasta ahora un 'honor' por el que se ha estado peleando con Aprilia), un prototipo con poco más de dos años de desarrollo. Una señal de lo igualado de la categoría, con los diez primeros en poco más de medio segundo en un trazado de más de cinco kilómetros y en el que algunos de los favoritos sufrieron.

Valentino Rossi, ganador siete veces en Mugello, y autor de la 'pole' en el pasado año, sólo pudo ser decimoctavo. Menos sorprendente, Jorge Lorenzo, ganador en 2018, vigésimo, a 1.3 de Bagnaia, aunque el mallorquín trató de mantener una línea optimista pese a su pobre resultado final, apelando a haber mostrado un mejor ritmo (no tan lejos del de Marc Márquez, en sus palabras) que vuelta rápida, algo que intentará sacar en el primer entrenamiento libre de este sábado, el que permitirá pasar directamente o no a la Q2, para tener garantías de contar con una buena posición en la parrilla del domingo. También sufrió Andrea Dovizioso, ganador en 2017, y segundo tras Lorenzo en 2018, en un día con las otras dos Ducati GP19 entre los diez mejores, Danilo Petrucci tercero y Jack Miller noveno, más el citado Bagnaia, con la GP18, primero.

«Los 'rookies' van rápido, y lo que tienen es que cuando llegas de Moto2 el paso por curva lo tienes; y esto poco a poco lo vas perdiendo y vas ganando otros puntos, que en el global te hace mejor», analizaba Márquez, quinto, sobre el rendimiento de Bagnaia y Quartararo. «Yo cuando llegué a MotoGP tenía más paso por curva y poco a poco lo he ido perdiendo. Pero en este circuito que es mucho de paso por curva, los novatos tienen esto. El paso por curva de la Moto2 les ayuda. Hay circuitos como éste, o en curvas como las rápidas de Qatar, donde iba detrás de Quartararo y las hacía más rápido que nadie. Tienen esos puntos fuertes y con neumáticos nuevos los aprovechas», añadió el catalán.

El líder de la general, como suele ser habitual, trabajó con un único juego de neumáticos por la mañana, y otro por la tarde, preparando su particular 'batalla' del domingo, la de los favoritos, un grupo en el que de nuevo fue el más sólido, dándose por descontado, y dándolo él mismo, que cuando mañana necesite completar una vuelta al límite el tiempo aparecerá. «Pienso que ellos estarán más trabajando para la carrera, aunque no lo sé», intuía un satisfecho Bagnaia en su primera experiencia como el mejor de los mejores. «Valentino siempre hace lo mismo. En las primeras sesiones siempre está más atrás, pero cuando es la hora de la carrera siempre está delante y va muy rápido. Hoy yo he hecho un buen trabajo, también con las gomas de carrera, porque tenía buen ritmo y era constante, lo que es muy positivo. Y cuando he hecho el 'time attack', he dicho: '¡Hostia!' No me lo esperaba, porque he sido muy, muy rápido», confesaba en su buen español.

«Yendo al límite ahora estamos más cerca de los primeros, es obvio que hemos dado un paso», reconocía por su parte otra de esas sorpresas del viernes, Pol Espargaró, que en la carrera de Le Mans finalizó sexto, sin incidentes delante, y a menos de 6 segundos del ganador, Márquez. «Intentamos siempre comparar lo que hacemos con los resultados del año pasado y aquí en el día de hoy creo que hemos ido 1.3 segundos más rápido que en 2018, algo impensable. Así que estoy contento, la moto ha dado un paso, y con esos cambios (un basculante en fibra de carbono y un cambio en la configuración del motor) y las vibraciones tan buenas que me transmite el equipo yo también he dado un paso, e intentamos plasmarlo en resultados», explicaba el menor de los Espargaró, que ha hecho asomar a la moto austríaca a los puestos delanteros con la cautela de esperar al paso de varios grandes premios para entender si el de su KTM es un cambio realmente tan llamativo o si es sólo un pequeño paso pendiente de consolidar. En cualquier caso, un aliciente más para una categoría en la que de nuevo Márquez amenaza con dominar con puño de hierro, con la importante prueba de ver si en Mugello es capaz de romper con la buena dinámica de Ducati.