GP DE ITALIA

Cuando nadie le esperaba, Kimi Räikkönen

Kimi Raikkonen consigue la 'pole' en el circuito de Monza, Italia/AFP
Kimi Raikkonen consigue la 'pole' en el circuito de Monza, Italia / AFP

El finlandés se lleva la pole del GP de Italia, por delante de Vettel y Hamilton, que eran los favoritos mientras que Sainz hizo séptimo y Alonso tuvo un enganchón con Magnussen

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Cruzarse con Kimi Räikkönen en cualquier circunstancia hace imposible pensar qué está pensando. Puede haberse proclamado campeón del mundo, haber enterrado a su mejor amigo o haber conseguido una pole, que tiene exactamente la misma cara. Sin hacer ruido, el finlandés entró en la historia de la Fórmula 1 este sábado, al conseguir la vuelta a mayor velocidad media de la competición. El último campeón del mundo con Ferrari, de momento, consumó una inesperada pole en el GP de Italia, qué mejor sitio para los tifosi, con un crono de 1:19.119 y una velocidad media de 263,58 km/h. Nadie había ido tan rápido en una vuelta completa de Fórmula 1, y además había bajado el legendario récord de Juan Pablo Montoya, que databa de 2004.

Casi ni se lo esperaban en el box de Ferrari. Minttu Virtanen, su esposa, estallaba en lágrimas de alegría. Había esperado más de un año desde la última pole de su esposo, 28 Grandes Premios en los que tuvo que leer y escuchar cómo se burlaban de él, diciendo que ya hacía tiempo que había perdido la velocidad que le convirtieron en uno de los corredores más talentosos de todos los tiempos. Con los jerifaltes de Ferrari en el box rojo, incluido el nuevo presidente Louis Camilleri, Räikkönen firmaba la 18ª pole de su carrera deportiva y, de paso, mandaba a un aviso a los que querían bajarle del coche para poner a Charles Leclerc.

No obstante, Räikkönen es perro viejo y nada más bajarse del SF71-H, advirtió que ve muy complicado ganar este domingo. Sabe bien que en Ferrari no se andan con chiquitas y que el piloto número 1 que está luchando por el título es Sebastian Vettel, que no estuvo a la altura en una clasificación en la que esperaban mucho más de él. De hecho, se mostró muy autocrítico y dijo que tuvo suerte de acabar segundo y no tercero, puesto en el que saldrá Lewis Hamilton. La pelea entre los Ferrari y los Mercedes, de momento, se va hacia el lado de rojo, pero tendrán que tener muy vigilados desde los retrovisores a los alemanes, que ya dieron un aviso este sábado de lo que pueden hacer en el rapidísimo trazado de Monza.

Si Räikkönen fue uno de los héroes del día por méritos propios, otro de ellos por lo inesperado de su posición fue Carlos Sainz. El madrileño, que celebró su 24º cumpleaños este sábado, no esperaba mucho más que colarse en la Q2 y, con algo de suerte, en la Q3. Máxime cuando le dijeron en la previa de la clasificación que tenían que montarle un alerón trasero nuevo, después de los problemas en el DRS que sufrió su compañero Nico Hülkenberg y que, temían en Renault, podían reproducirse en su coche. Lejos de cualquier problema, Sainz marcó una excepcional séptima posición, por delante de Esteban Ocon, Pierre Gasly y un sorprendente Lance Stroll, que entró por primera vez en la Q3 en esta temporada.

Alonso contra Magnussen otra vez

Mucho más atrás de lo que ambos hubieran deseado, se produjo el gran incidente de la carrera. De esta temporada, Fernando Alonso y Kevin Magnussen acaban siendo amigos íntimos o enemigos de por vida, porque son ya muchas las que se han enfrentado en esta campaña. En la clasificación, donde nadie quiere tener ningún accidente ni nadie osa tocarse con otro rival, Magnussen y Alonso demostraron que se tienen muchas ganas. Cuando el reloj marcaba los últimos instantes de la Q2, el danés y el español llegaban pegados tras hacerse el juego de los rebufos (una estrategia clave en Monza) en la vuelta anterior, cuando ninguno de los dos decidió frenar. Alonso pasó a Magnussen en la chicane de la primera curva, este se la devolvió cerrando la puerta y no se tocaron por escasos centímetros. «¿Quiere que compitamos en clasificación? Jajaja», se carcajeaba, irónico, Alonso. «¿Qué hace?», se preguntaba más molesto Magnussen.

Después, ambos se tiraron un par de puñales, dejando claro que no se pueden ni ver. «Hay pilotos de muchas categorías y luego están los de Haas, que tienen eso, tienen el tercer o cuarto mejor coche de la parrilla y están fuera de la Q2.», ironizó Alonso, que pronto recibió réplica. «No sé de qué va. Está claramente frustrado, intenta todo lo que puede, consigue que su compañero de equipo le dé rebufo en todas partes. Y hoy no funcionó», dijo el de Haas. Los comisarios tomaron nota de lo ocurrido, pero aunque los leones se soltaron un par de zarpazos, no llegó la sangre al río, y decidieron dejarlo sin sanción para ninguno. Alonso partirá 13º, dos posiciones por detrás de Magnussen, con lo que previsiblemente se las verán en pista. Las hostilidades este fin de semana no han hecho más que empezar.

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