Fórmula 1

Canadá se le atraganta a Alonso

Alonso rodando en Montreal/AFP
Alonso rodando en Montreal / AFP

El asturiano parte desde la decimocuarta posición, su peor puesto en parrilla en este 2018. Vettel marca la primera 'pole' para Ferrari en Montreal desde 2001

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROCanadá

Fernando Alonso ya avisaba antes de aterrizar en el Gilles Villeneuve que este iba a ser un circuito en el que iban a sufrir. Lo visto en los entrenamientos libres le colocaba en torno al 'top 10', como siempre, pero a la hora de la verdad cayó mucho más atrás. El español no sólo sufrió para pasar de la Q2, sino que en esa tanda se tuvo que conformar con una pobre decimocuarta posición. No ha salido tan atrás en toda la temporada, y esa pequeña mejora de potencia que había prometido y traído Renault para sus equipos no se ha traducido, al menos en McLaren, en un mejor rendimiento.

«Hemos perdido competitividad hoy, no íbamos tan rápido como ayer ni en los libres 3 ni en la clasificación. El coche iba bien y no hemos hecho grandes cambios, pero no éramos lo suficientemente rápidos. Hemos vuelto a la posición que temíamos que nos correspondía antes de que empezara el fin de semana», se lamentaba el asturiano. Sus manos, en su Gran Premio número 300, cobrarán mayor importancia este domingo.

Los muros de Canadá pueden ser su gran aliado. Alonso ha puntuado este año en todas las carreras en las que ha salido desde más atrás del puesto 10, siempre ayudado por algún fallo de los de arriba. Teniendo en cuenta que tiene a pilotos asequibles para pasar, como Brendon Hartley o Pierre Gasly, por delante, nada hace pensar que el español no opte con todas las garantías a volver a acabar entre las posiciones con derecho a puntos.

Quien sufrirá menos, siempre que la mecánica y su propia concentración le acompañen, será Carlos Sainz. Los miembros del equipo Renault demostraron su esfuerzo y profesionalidad no sólo al arreglar el monoplaza del madrileño, cuyo fallo en la FP3 hizo temer no sólo por dejarle fuera de la clasificación, sino también obligándole a penalizar por una posible sustitución de piezas. Los miedos se esfumaron enseguida y Sainz no sólo pudo entrar en liza, sino que pasó a la Q3 para conseguir un buen noveno tiempo.

Vettel vuelve a la 'pole'

En las apuestas previas a la clasificación del GP de Canadá, Sebastian Vettel estaba entre los favoritos. Sin embargo, el buen rendimiento de Max Verstappen en particular y de Red Bull en general hizo pensar en una posible resurrección del mirlo blanco que esperan en el equipo de las bebidas energéticas. Ser el más rápido en las tres sesiones de libres le convertía en el favorito.

Pero a la hora de la verdad, fue en realidad una pelea entre los de siempre. Los Mercedes, que achacaron una ligera falta de competitividad por esa evolución del motor que no llegó, y los Ferrari, que tuvieron en Vettel a su mejor hombre como siempre, se jugaron el pase en la última tanda.

Fue una lucha a golpe de récord de la pista. Los neumáticos hiperblandos de Pirelli se han convertido en el mejor descubrimiento de estos últimos Grandes Premios, y para los coches rojos aún más. Son, con mucho, los que mejor rendimiento le han sacado al compuesto rosa del fabricante italiano, e incluso se pueden permitir el lujo (caso de Räikkönen) de errar en el momento clave, sin que por ello se queden sin opciones para la pole.

Ya desde el primer intento de la Q3, Vettel demostró que estaba en un momento dulce para lograr una nueva 'pole', algo que no ocurría desde hace dos carreras (se le escapó en España y en Mónaco). Que Hamilton y Räikkönen fallaran en la vuelta clave le benefició, ya que sólo le dejó a Valtteri Bottas entre sus rivales. El finlandés no llegó (como casi siempre) a ser un rival directo para el alemán, que ha devuelto a Ferrari al primer puesto de Montreal por primera vez desde que el mítico Michael Schumacher lo hiciera allá por 2001.

La fiabilidad será un elemento clave en la carrera. No sólo los accidentes previsibles contra los muros pondrán en riesgo a los corredores, también unas mecánicas que ya empiezan a ver cómo los siete fines de semana disputados empiezan a pesar. Prueba de ellos es lo ocurrido con Romain Grosjean, que nada más salir a pista su coche empezó a echar un humo blanco señal de rotura. No es el fin de semana del francés: el viernes atropelló una marmota. ¿Qué le ocurrirá el domingo?

 

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