Atletismo

La temporada de Saúl Ordóñez apunta al 1.500 metros

Saúl Ordóñez, en la semifinal del Europeo de Glasgow./Reuters
Saúl Ordóñez, en la semifinal del Europeo de Glasgow. / Reuters

El entrenador del berciano, Uriel Reguero, señala que lo decidirán definitivamente en julio, pero la opción de 'milqui' parece más cercana

EFE

El entrenador del plusmarquista nacional de 800 metros Saúl Ordóñez, el vallisoletano Uriel Reguero, ve a su pupilo «muy competitivo» tanto en ésta distancia como también en los 1.500 metros, en la que participó en el Europeo de Glasgow (Escocia).

Reguero va más allá en sus expectativas respecto al atleta berciano, «capaz de competir desde 400 a 5.000 metros, e incluso en el campo a través, porque posee unas grandes cualidades«, aunque ha indicado que el principal problema es »el tiempo de dedicación, al tener que concluir sus estudios universitarios y mirar la proyección también con vistas al futuro«.

Y es que el entrenador quiere que Saúl Ordóñez tenga «una vida deportiva lo más larga posible», por lo que intentará dosificar su carrera en los próximos años, fundamentalmente teniendo en cuenta la cercanía de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, aunque con anterioridad a finales de este año llegará el mundial de Doha.

En la capital catarí la intención es que el corredor de Salentinos pueda estar en los 1.500 metros, aunque lo decidirá en julio y dependerá de la adaptación a una distancia todavía muy reciente para él, a pesar de las grandes condiciones que ya apunta y que le llevaron a plantear un cara a cara en la semifinal ante el prodigio noruego Jakob Ingebrigtsen.

El Europeo

«Fue una pena lo ocurrido, porque se encontraba en una posición inmejorable, le había atacado dos veces como habíamos planteado y poder ser primero o segundo en su serie, lo que demostraba el gran estado físico con el que llegaba al Europeo, pero reaparecieron los problemas en la fascia del pie y todo se acabó«, ha comentado.

Uriel Reguero es consciente que este tipo de campeonatos «generan un nivel de estrés más alto y la reacción del cuerpo llegó al momento más crítico en los últimos 100 metros cuando la fatiga se acentúa y los apoyos se hacen más rápidos, y en tres consecutivos lo notó y ya no pudo continuar al sentir un pinchazo».

El entrenador vallisoletano estaba convencido de las opciones de su pupilo ya no solo «para haber podido estar en la final, por cómo había transcurrido una semifinal tan exigente en marcas, sino que en la final hubiera podido aspirar a todo, como ocurrió un año antes en Birmingham, porque es un corredor que no teme a nadie».

Ahora tocará un descanso de dos o tres semanas tras la lesión sufrida y, a partir de ese momento, empezar a preparar el nacional, que ha de ser la antesala del mundial donde volverán a evitar el decantarse por una distancia «en función de las opciones de medalla».

«Es algo que nunca hemos hecho, porque nos gusta complicarnos la vida«, ha concluido.