Golf

Jon Rahm vence a la historia

John Rahm durante el Abierto de España de golf /EFE
John Rahm durante el Abierto de España de golf / EFE

El vizcaíno revalida el Open de España e iguala el récord de golpes bajo par con 22

EFEMadrid

Un año después de conquistar Madrid, haciendo un esfuerzo por aparcar los momentos vividos entonces para no ser prisionero de la emotividad ni de las expectativas, Jon Rahm volvió a abrazarse a la copa en el Abierto de España de golf.

Se repitió la tierna imagen del gigantón de Barrika, emocionado ante su novena conquista en los tres años y medio que cuenta como profesional. La segunda victoria consecutiva en el torneo español «no será tan especial como la primera», según manifestó, pero con un acumulado de 262 golpes, 22 bajo par, cruzó un nuevo umbral.

El vizcaíno convirtió la ferviente admiración del público en una pasarela directa hacia la defensa del título, algo en lo que es primerizo. Caducó, de paso, una gesta que databa de 1953, cuando el inglés Max Faulkner culminó su particular doblete. Hasta la irrupción de Jon Rahm, un torbellino de carisma y de furia, los siguientes campeones fallaron al tratar de reeditar la victoria en el certamen, perteneciente desde 1971 al circuito europeo.

En 2018, el nuevo talento del golf español salió triunfal del Centro Nacional de la Real Federación Española de Golf, también en Madrid, en un vibrante reencuentro con el campo que le vio crecer durante sus años en la Blume, justo antes de migrar a Estados Unidos para completar su formación deportiva y académica.

Este domingo volvió a ganar a escasos 10 kilómetros de allí, en el Club de Campo Villa de Madrid, designado por la nueva promotora del evento como sede permanente al menos hasta 2023.

En una tarde apacible, en el que el puño fue nuevamente definitorio de su buena suerte, el joven jugador vasco, de 24 años, fue descontando hoyos hacia la gloria. Un 'eagle' en el 4; un 'birdie' en el 7; otro 'birdie' en el 9; uno más en el 10; y un cuarto en el 14, hasta cerrar una vuelta exquisita -a excepción del bogey en el 17-, sin sobresaltos.

Había salido, no obstante, desde el 'tee' del 1 con una renta de cinco golpes sobre sus dos compañeros en el partido estelar de la jornada, el canario Rafa Cabrera Bello y el bilbaíno Samuel del Val.

Lejos de conformarse con salvaguardar su ventaja, animado por miles de aficionados, apuró para igualar el récord histórico de las cuatro vueltas en el Abierto español. En 2003, en Tenerife, el inglés Kenneth Ferrie ganó igualmente con un acumulado de -22.

Con esa cifra, Jon Rahm le arrebató un récord de precocidad a su gran ídolo, el legendario Severiano Ballesteros.

El heredero necesitó diez torneos menos, apenas 39, para ganar cinco eventos en el circuito europeo. Se da la particularidad, además, de que el último de los 50 triunfos europeos de 'Seve' se produjo hace 24 años en el Club de Campo Villa de Madrid. El 'territorio Seve' es asimismo 'territorio Jon'. Ocurre, sin embargo, que al joven Rahm le falta todavía un Abierto español para alcanzar al maestro, campeón en 1981, 1985 y 1995.

Rahm inició la jornada decisiva con una ventaja de cinco golpes sobre sus dos compañeros en el partido estelar, el canario Rafa Cabrera Bello y el bilbaíno Samuel del Val. El defensor del título amplió su renta hasta los seis impactos sobre el primero y siete sobre el segundo.

Presentó una última tarjeta de 66 golpes, 5 bajo par. Terminó con un acumulado de 262 (-22) bajo el par del Club de Campo Villa de Madrid, después de cuatro rondas.

Con este título, Jon Rahm ya suma nueve entorchados en algo más de tres años como profesional, cinco de ellos en el circuito europeo. Además, le quita a Severiano Ballesteros el récord de jugador europeo que logró cinco victorias participando en menos torneos, al conseguirlo con 39 presencias por las 49 del fallecido cántabro.

Por primera vez en su carrera, además, Rahm gana un torneo en dos ediciones consecutivas. El Abierto español no repetía ganador desde 1953, cuando se produjo la exitosa defensa del título por parte del inglés Max Faulkner.