Mundial de balonmano

Dinamarca se ciñe su primera corona mundialista

La selección danesa celebrando la victoria en el mundial de balonmano/AFP
La selección danesa celebrando la victoria en el mundial de balonmano / AFP

Los daneses arrollaron en la final a una Noruega sin capacidad de reacción

MIGUEL ÁNGEL PINDADOValladolid

Dinamarca conquistó el único trofeo internacional que le faltaba en sus vitrinas, el Campeonato del Mundo tras avasallar a Noruega en un abarrotado y entrenado pabellón danés de Herning. Después de dos platas en 2011 y 2013, esta última ante España en Barcelona, el conjunto danés se alzó con el título mundial en un torneo que dominó de principio a fin, imbatido, con un juego espectacular, con apenas diez hombres dirigidos magistralmente por la superestrella Mikkel Hansen, acompañado por una primera línea de auténtico lujo con Lauge, Olsen y Mensha, con el eficaz pivote Zachariessen que ataca y defiende conla misma eficacia y contundencia, dos extremos impecables e implacables como Svan y Magnus Landin, un exclusivo e impenetrable Mollgaard para las tareas defensivas y una portería donde se complementaron a la perfección Niklas Landin y Green. Y por supuesto la labor desde el banquillo de Nikolaj Jakobsen, que ha sabido conjugar el juego dinámico de los nórdicos con la contundencia defensiva de los germanos y la madurez de una generación de extraordinarios jugadores a los que, tras el oro olímpico en Brasil 2016 y los títulos europeos en 2008 y 2012 han conquistado el título mundial para completar su espectacular palmarés.

Y Dinamarca se ciño la corona mundialista en una final muchísimo más cómodo de lo que cabría imaginar por la excelente trayectoria de su rival, Noruega, que tan solo había sufrido una derrota en todo el torneo, en la fase de grupos, y fue precisamente ante los daneses. En aquella jornada, Dinamarca se impuso por 30-26 con ambos equipos ya clasificados. Y quizás por ello mismo se entiende aún menos la estrategia del técnico noruego Christian Berge a lo largo de la final, en la que no varió prácticamente nada pese a que su equipo ya perdía al descanso por un contundente 11-18.

22 Noruega

Bergelund (4 paradas), Jondal (9, 1 de penalti), Sagosen (3, 1 de penalti), O'Sullivan, Myrhol (1), Rod (2), Bjornsen (2), –siete inicial–, Chistriansen (4 paradas), Overby (1), Johannesen (3), Reinkind (1), Jacobsen, Gullerud, Tangen, Bolnz y Lie Hansen.

31 Dinamarca

Landin (12 paradas), Lauge (4), Svan (4), Hansen (7), Olsen (5), Zacharianssen (3), Magnus Landin (3), – siete inicial–, Green (1 parada), Mensha (3), Mollgaard, Mortensen, Markussen, Lindberg, H. Toft, Oris (1) y Hald.

MARCADOR CADA CINCO MINUTOS
3-3, 4-5, 6-9, 8-10, 9-14 , 11-18; 13-21, 15-21, 15-23, 16-26, 18-29 y 22-31.
ÁRBITROS
Gubica Matija y Milosevic Boris (CRO). Excluyeron a Bjorsen, Johanessen y Tangen, por Noruega y a Magnus Landin, Zachariassen y Mollgaard.
INCIDENCIAS
Final del Mundial de balonmano disputado en el pabellón Jyske Bank Boxen, de Herning, ante 15.003 espectadores.

Y es que la final comenzó con el fallo de Hansen en el lanzamiento del primer penalti. Era una premonición porque ese fue el único fallo de la estrella danesa. Con ambos equipos en defensa cerrada 6-0, los noruegos no acababan de frenar a un Hansen que fijaba a sus defensores y movía el balón a su antojo, mientras que al contrario, el noruego Sagosen no era capaz de dar continuidad a la circulación del balón debido a la profundidad de la defensa danesa. Las primeras exclusiones por parte de ambos equipos dieron la primera ventaja a Dinamarca, que ya siempre mandaría en el marcador. Los daneses encaraban el uno contra uno superando a su defensor para después buscar la superioridad y los noruegos caían una y otra vez en la trampa. Además, el portero Landin comenzó su particular exhibición bajo los palos y a los doce minutos Berge se ve obligado a parar el partido ante el 5-9 que campeaba ya en el electrónico. Por momentos, el ataque noruego mejoró, aprovechando un par de paradas de Bergelund y el contraataque de segunda oleada. Sin efectivad en la primera línea, muy bien vigilada por los daneses, Noruega encontraba soluciones por los extremos y poco a poco redujo la diferencia (8-10) hasta que el joven Magnus Rod quiso convertirse en protagonista del partido y se lanzó un par de balones precipitadamente que Dinamarca aprovechó para volver a retomar los cuatro tantos de ventaja (8-12 (min. 22).

Noruega no había perdido la cara al partido pese a todo, y se mantenía a una distancia asequible, pero en los útlimos cuatro minutos el desbarajuste se adueño del conjunto que dirige Berge, con pérdidas, lanzamientos precipitados y paradas de Landin. Dinamarca tenía en bandeja la opción de romper el partido y no la desaprovechó. En plena crisis de los noruegos, los daneses les doblaron con un parcial de 3-6 que dejaba la final prácticamente vista para sentencia al descanso (11-18).

Siete goles de diferencia a estas alturas de campeonato y con la solvencia con la que estaba jugando Dinamarca se antojaban auténticamente insalvables, y por ello se esperaba que Noruega plantease una segunda mitad diferente, alguna variante táctica que hiciese dudas a Hansen y sus compañeros y les diese la oportunidad de pelear por la corona mundial.

Pero en la primera jugada, Noruega falló su ataque y Dinamarca anotó al contragolpe (11-19). Además, los noruegos continuaron con su defensa 6-0, ahora incluso más hundida para evitar los uno contra uno. Y durante un par de ataques en los que los daneses no llegaron a lanzar y perdieron el balón parecía que podía funcionar, pero solo era un espejismo porque enseguida apareció el cañón de Hansen para demostrar que la vulnerabilidad de la zaga noruega.

Pero además, Sagosen y sus compañeros se encontraron con otro problema, esta vez en ataque. La zaga danesa, quizás excesivamente permitiva a la hora de cerrar al pivote Myrhol, se convirtió en un muro donde por lució especialmente la gran figura del guardameta Landin, que amargó las escasísimas opciones y la moral de los noruegos con sus inverosímiles paradas. Así, del 15-21 al que se aproximaron los discípulos de Berger, enseguida se pasó a un 15-24 inapelable a falta de poco más de cuarto de hora que hacía inviable el acceso de los noruegos a lo más alto del podio.

Y es que Dinamarca encontró la dinámica positiva y todo le salía a pedir de boca, desde lanzamientos inverosímiles a boclajes extraordinarios, desde pases por debajo de las piernas a recuperaciones por anticipación. Todo se ponía de cara para una selección danesa que se dirigía como un mísil hacia el título mundial. Noruega se mantuvo en su defensa 6-0 como si esperase un milagro que evidentemente no se produjo. Los últimos cinco minutos, ambos equipos les aprovecharon para dar entrada a sus hombres de banquillo. Todo estaba resuelto y la fiesta en la grada, en Dinamarca, se anticipó al pitido final.

La próxima cita tendrá lugar en enero de 2021, con Egipto como anfitrión.

- Ficha técnica:

22 - Noruega: Bergerud; Bjornsen (2), Rod (2), Gullerud (-), O'Sullivan (-), Sagosen (3, 1p) y Jondal (9, 1p) -equipo inicial- Christensen (ps), Myrhol (1), Jakobsen (-), Overby (1), Johannessen (3), Tangen (-), Reinkind (1), Blonz (-) y Hansen (-)

31 - Dinamarca: Niklas Landin; Svan (4), Mikkel Hansen (7, 2p), Olsen (5), Lauge (4), Magnus Landin (3) y Zachariassen (3) -equipo inicial- Green (ps), Mortensen (-), Markussen (-), Lindberg (-), Mollgaard (-), Mensah (4), Henrik Toft (-), Oris (1) y Hald (-)

Marcador cada cinco minutos: 3-3, 5-7, 6-10, 8-11, 10-14 y 11-18 (Descanso) 13-21, 15-21, 15-24, 16-26, 19-30 y 22-31 (Final)

Árbitros: Gubica y Milosevic (CRO). Excluyeron por dos minutos a Bjornsen, Johannessen y Tangen por Noruega; y a Mollgaard, Magnus Landin y Zachariassen por Dinamarca.

Incidencias: Final del Mundial de balonmano de Alemania y Dinamarca disputado en el Jyske Bank Boxen de Herning (Dinamarca) ante 14.000 espectadores.

 

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