Reportaje

Laterales zurdos en la selección 'fabricados' en Valencia

Juan Bernat, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. /EFE
Juan Bernat, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. / EFE

Jordi Alba, Bernat y Gayà pugnan en la selección por el puesto en el que han acabado jugando pese a que eran más ofensivos

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

Hubo una época en la que incluso se nacionalizó exprés a Mariano Pernía porque parecía que los laterales zurdos nacionales no daban el nivel, pero en la última década España no ha parado de tener muchas opciones en ese puesto. La irrupción de Jordi Alba en el Valencia pareció mitigar la ausencia de Joan Capdevila. El azulgrana, que está viviendo una gran campaña y ha renovado su contrato con el Barcelona, empezó a jugar en ese puesto... por necesidad. Unai Emery asumió que, con Silva, Vicente y Mata en la plantilla, tendría más futuro como profesional si retrasaba su posición hasta convertirse en defensa. Lo mismo que los otros dos jugadores que ha citado Luis Enrique para el puesto: Juan Bernat y José Luis Gayà, que subieron al primer equipo valencianista tras la salida de Alba en dirección al Camp Nou.

Jordi Alba siempre ha mostrado mucha determinación por superar obstáculos. Fue descartado en el Barcelona por su físico, ya que tuvo una explosión física tardía, pero llegó a Primera tras pasar por el Cornellà, el Valencia Mestalla y el Nàstic. Ya era decisivo en banda gracias a su velocidad, desborde y precisión en los centros. Gracias a todo ello, y con más implicación defensiva, pasó de extremo habilidoso a lateral con el ahora técnico del Arsenal en marzo de 2010 por las bajas de Mathieu y Alexis. «Al principio no le gustaba mucho, pero es un jugador espectacular, con una proyección ofensiva brutal y unas condiciones físicas increíbles», rememoraba Unai Emery antes del Barcelona-PSG de hace dos campañas.

Casi ningún lateral de los de la élite comenzó ahí. Han vivido un proceso hasta terminar en esa posición. «Me pude adaptar a base de partidos y coger confianza. Jugaba de extremo, pero estuve cinco meses sin ser convocado en el Valencia. Cuando empecé a jugar de lateral mis compañeros me comparaban con Sergi Barjuán, porque decían que me parecía mucho. Para ser defensa hay que jugar concentrado los 90 minutos. Es más exigente que ser extremo, que puede desconectar porque a veces no participas tanto en el juego. Pero un defensa debe estar muy atento en todo momento. La concentración debe ser absoluta. No puedes subir siempre porque entonces no ayudas nada. Hay que saber cuándo activarte, cuándo puedes hacer daño. Eso hace que sea más divertido», recuerda uno de los mejores socios de Leo Messi en el Barcelona.

El principal beneficiado de la salida de Jordi Alba fue Juan Bernat, que al principio no contó para Mauricio Pellegrino ni Ernesto Valverde pero al que un cambio de puesto en la selección española sub-20 a las órdenes de Julen Lopetegui le permitió asentarse en la primera plantilla del Valencia de la mano de Miroslav Djukic. «Me he adaptado muy bien y me encuentro cómodo en esa posición, aunque no creo que me pase como a Jordi. A mí me gusta mucho jugar de extremo», decía en su primera campaña. Y es que Bernat tiene alma de extremo, ya que si puede usa el '14'... que llevaba Vicente Rodríguez, su ídolo de niño.

Gayà empezó antes

Y cuando se marchó Bernat, llegó el turno de Gayà (Pedreguer, 1995), que ya parece un veterano -debutó con 17 años en Copa- pese a que apenas ha superado la edad de la sub-21, categoría en la que perdió contra Italia el Europeo celebrado en Polonia en 2017. Ya es internacional absoluto (debutó ante Croacia en Elche, muy cerca de su pueblo). Ya es uno de los capitanes del Valencia por experiencia -es su quinta campaña- y se ha acostumbrado a dar la cara en los malos momentos. En su caso la reconversión de puesto fue antes: «A mí me pasó en infantiles. Fue hace ya mucho, pero es verdad que jugaba de extremo e incluso de delantero, y un entrenador, Vicente Castro, me puso de lateral y a partir de ahí fui cambiando las posiciones. Empecé a alternar, pero en mi caso hace más tiempo que soy lateral que Bernat o Jordi Alba, que cambiaron de puesto más tarde». El citado Castro recordaba, a la revista Panenka, que el momento clave fue un partido contra el Elche. «Con 13 años lo puse de lateral izquierdo y jugó todo el año ahí, y ya pasó a cadete y juvenil de lateral».

Lato y la polivalencia

El jugador del Valencia opta por pasar de puntillas sobre las comparaciones. «Al final yo soy Gayà, tengo mi estilo de juego y confío mucho en mí», insiste, aunque reconoce la enorme competencia en el lateral izquierdo. «Hay muchos grandes jugadores en equipos de primer nivel (Marcos Alonso, Monreal o Jonny Otto en la Premier). Yo que he venido a la selección lo que quiero es intentar aprovechar esta oportunidad al máximo y seguir bien en mi club, que es lo más importante. Hacerlo bien en el Valencia ayudará a que me vuelvan a llamar. La verdad es que no soy de pensar a largo plazo. No quiero pensar en el más allá, sino en disfrutar este momento y vivir esta oportunidad», explicaba en su primera convocatoria a este medio.

En Paterna parecen haber desarrollado un molde perfecto, ya que tienen a Antonio Latorre (La Pobla de Vallbona, 1997), otro lateral izquierdo reconvertido, dado que no empezó su trayectoria en esa posición (era extremo izquierdo e incluso a veces delantero) y que ha sido un habitual en las inferiores. Luis Enrique avisa que ha citado a los tres porque les ve polivalentes: «Hay nueve defensas porque alguno puede jugar en posiciones más adelantadas, sobre todo en el lado izquierdo. Tanto Juan Bernat como Jordi Alba pueden jugar de interior». Y bien que lo saben en Valencia...