El Toralín tiene la tinta para firmar el pasaporte a la gloria de la Ponferradina

Uno de los entrenamientos de la Ponferradina./
Uno de los entrenamientos de la Ponferradina.

El equipo de Jon Pérez Bolo defiende el 1-3 obtenido en el partido de ida ante el Hércules de Alicante en el Rico Pérez para lograr tres años después el ascenso a Segunda División

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑAS

Tres años han pasado desde que las lágrimas se derramaron en el Toralín. La derrota ante el Girona confirmaba un descenso inesperado, en una dura temporada, y hacía sucumbir a una afición, a una ciudad y a una comarca que se volvía a dar de bruces con la Segunda División B.

Tres años de peregrinaje por la categoría de bronce han sido necesarios para que Ponferrada vuelva a rozar la gloria. Está a sólo un paso, o a menos, a tan sólo 90 minutos se sitúa la Sociedad Deportiva Ponferradina de regresar a Segunda, a la élite del fútbol.

El conjunto de Jon Pérez Bolo recibe este sábado, desde las 19:30 horas, al Hércules de Alicante, en la tercera y última eliminatoria de la fase de ascenso a LaLiga 1|2|3, para refrendar el 1-3 obtenido en el Rico Pérez y que, a priori, parece definitivo para que El Bierzo vuelva al fútbol profesional.

El Toralín registrará un lleno absoluto, con 8.400 espectadores en las gradas, a los que habrá que sumar todos aquellos blanquiazules que vayan a seguir el choque desde la pantalla gigante que se colocará en el Pabellón Lydia Valentín.

Salir a ganar

Euforia más que contenida en las horas previas por parte de la plantilla. El mensaje del técnico vasco es claro: «Tenemos que salir a ganar», recuerda, además de enfatizar en que el choque «será largo» y deberán pelear hasta el final ante un cuadro alicantino que llegará sin nada que perder.

El equipo que ponga en liza Bolo no será diferente al que tan buenos resultados le ha dado en los últimos partidos. Zabaco repetirá en el centro de la zaga y el líder de los últimos partidos, Isi Palazón, tendrá el foco de las miradas tras sus actuaciones en la fase de ascenso.

Todos los números están a favor de la Ponferradina. Los bercianos sólo han caído en un partido en toda la temporada en casa (0-1, ante el Salamanca) y llevan ocho encuentros sin encajar goles como locales.

Además, el Hércules no sabe lo que es anotar tres o más goles esta campaña -resultado que necesita para pasar de ronda- y todas sus visitas al Toralín se han contabilizado por derrotas.

Planagumà cree en la remontada

Lo que sí se respira en la expedición herculana, que ya ha aterrizado en suelo leonés, es optimismo, a pesar de lo claro del resultado de ida.

A las ocasiones marradas en el Rico Pérez se acoge el técnico catalán, Planagumà, que apostará por un once muy ofensivo, dando entrada a tres delanteros, en busca de conseguir un tanto lo antes posible y que meta los nervios en el cuerpo de los locales.

La gloria tiene una cita con el Toralín y con toda Ponferrada. La fiesta quedará para después de las 21:30 horas, cuando el colegiado pite el final. Esa es la primera premisa del vestuario que está a menos de un paso de devolver al Bierzo a Segunda División.