Las aficiones 'velan armas' a la espera da que el campo decida el ascenso a Segunda

Ambiente en la previa del partido. / Foto: N. Brandón | Vídeo: J.L.B.

Cientos de aficionados se congregan en el exterior del Toralín, reciben a ambos equipos, y tratan de combatir las altas temperaturas en Ponferrada

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑASPonferrada

Unos miran el reloj. El tiempo parece no pasar. Otros cantan, beben y matan los minutos calentando la voz.

Las aficiones del Hércules de Alicante y la Ponferradina 'velan armas' a la espera de que el balón eche a rodar sobre el césped del Toralín.

Los 300 valientes llegados desde tierras alicantinas han recibido al autobús de su equipo; mientras que centenares de seguidores de la Deportiva han aclamado a sus jugadores, que llegaban al estadio como si de un partido normal se tratara: caminando.

Los gritos de ¡Deportiva, Deportiva! han rugido con fuerza en varias ocasiones y el color blanquiazulo lo ha copado todo en las horas previas del trascendental choque que dejará a uno de los dos equipos en Segunda División.

Litros y litros de cerveza, y algún que otro 'cubata', se han convertido en los mejores aliados de los seguidores más fieles, que tratan de combatir las temperaturas extremas que está registrando la capital del Bierzo.