Jornada 16

Victoria pírrica antes del Mundial de Clubes

Karim Benzema celebra el único gol del partido.

Sólo un blando Rayo Vallecano permitió al Madrid más plano salvar el expediente con lo mínimo

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Cuando el ambiente en el Santiago Bernabéu se presenta enrarecido y polémicas como las de Isco toman el protagonismo incluso con el malagueño en el banquillo, nada mejor que goles como soles para calmar los ánimos. Sin embargo, este Madrid romo parece haber perdido por el camino toda la capacidad de otros tiempos para perforar la portería rival. Al partido ante el Rayo le precedió un ritual que se ha convertido en rutina para los blancos en los últimos años, con Luka Modric mostrando su recién conquistado Balón de Oro al respetable del coliseo madridista.

Tras unos minutos de tanteo en los que ya se apreció la tendencia del Madrid a intentar llevar el peligro por un carril derecho ocupado ayer por Carvajal y Lucas Vázquez, un gran pase en largo de Benzema hacia ese flanco derecho del ataque blanco permitió a Lucas Vázquez encarar con su vértigo habitual a Álex Moreno para servir un pase de lujo con la zurda para el propio delantero francés, que sentenció con calidad ante Dimitrievski para abrir el marcador.

Apenas un minuto y medio después, asomó el equipo vallecano por primera vez por las inmediaciones del área de Courtois, con un centro de Embarba que Llorente desvió providencialmente y el meta belga finalmente atrapó. La acción precedió a unos minutos de locura, en los que Emiliano Velázquez rozó el empate tras imponerse a Ramos en el salto para cabecear a la derecha de Courtois y en los que también el Madrid tuvo el segundo con un mano a mano de Asensio que detuvo Dimitrievski con su pierna izquierda. En el toma y daca, del que rara vez un visitante sale favorecido del Bernabéu, Lucas Vázquez tendría de nuevo el 2-0 en un remate con la derecha que se marchó ligeramente desviado junto al palo izquierdo del portero macedonio del Rayo.

1 Real Madrid

Courtois, Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo, Llorente, Modric (Fede Valverde, min. 93), Kroos, Lucas Vázquez, Asensio (Ceballos, min. 71) y Benzema (Vinícius, min. 78).

0 Rayo Vallecano

Dimitrievski, Tito, Gálvez (Abdoulaye Ba, min. 54), Velázquez, Álex Moreno, Advíncula, Imbula, Comesaña, Medrán (Bebé, min. 54), Álvaro y Embarba (Álex Alegría, min. 73).

gol:
1-0: min. 13, Benzema.
árbitro:
De Burgos Bengoetxea. Amonestó a Gálvez, Bebé e Imbula por el Rayo.
incidencias:
Estadio Santiago Bernabéu, 55.229 espectadores. Luka Modric ofreció al público el Balón de Oro.

A pesar de no renunciar a la amenaza a una zaga blanca ni mucho menos segura, un Rayo excesivamente blando permitía llegar con comodidad al Madrid, que de nuevo rozó el segundo tras un disparo durísimo con la zurda de un entonado Kroos, que se estrelló violentamente contra el poste derecho de la portería vallecana. Sin embargo, los minutos se iban consumiendo sin que el Madrid fuese capaz de encarrilar el partido y con la impaciencia haciéndose dueña minuto a minuto de una aficion del Bernabéu necesitada de alegrías tras el enorme fiasco ante el CSKA de Moscú en Champions.

Tras el paso por vestuarios, Modric tras una gran acción sirvió en bandeja el gol a Asensio, pero el mallorquín estrelló su disparo contra la cara de Dimitrievski, convertido en una auténtica pesadilla para el '20' blanco. Al Madrid le bastaba un juego plano para hacer daño a un Rayo más que débil en la parcela defensiva, pero le penalizaba una vez más su falta de gol y lo que parecía un partido plácido amenazaba cada vez más con convertirse en una trampa. Ramos llevó el balón a la red con un remate de cabeza tras falta botada por Kroos, pero De Burgos Bengoetxea anuló el tanto por fuera de juego con buen criterio. Sin embargo, el Madrid siguió sesteando con su ventaja mínima y el Rayo comenzó a creer que era posible salir del Bernabéu con algo positivo, más aún después de un disparo de Bebé desde fuera del área que Courtois despejó con dificultades ante la potencia del chut.

A veinte minutos del final, Solari movió por primera vez el banquillo y retiró a un voluntarioso pero desacertado ante la puerta Asensio, que dejó su lugar en el césped a Ceballos. El desorden comenzó a apoderarse de un Madrid cada vez más nervioso, sacudido de nuevo en una contra del Rayo que finalizó con disparo desviado de Imbula, al que el aficionado respondió con pitos. Como a perro flaco todo son pulgas, Benzema cayó lesionado obligando a Solari a introducir al brasileño Vinícius en su lugar. Ni siquiera la ilusión que parece despertar el brasileño en el madridismo despejó la cargada atmósfera del Bernabéu, que hizo mella en un equipo febril, desbordado por la presión de la situación e incapaz ante un Rayo que acabó metiendo en su campo a los blancos. El Madrid acabó pidiendo la hora y encomendándose a Courtois, que con una doble parada y la ayuda de Carvajal bajo palos evitó un empate que el equipo vallecano mereció.

 

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