Jornada 6

El Leganés evita el pánico en Butarque con un empate ante el Athletic

Capa disputa un balón con En-Nesyri. /Mariscal (Efe)
Capa disputa un balón con En-Nesyri. / Mariscal (Efe)

Los 'leones' siguen sin ganar esta temporada lejos de San Mamés, donde son invencibles

EFELeganés/Bilbao

El Leganés logró su primer punto y su primer gol como anfitrión de la temporada en LaLiga Santander al igualar contra el Athletic de Bilbao (1-1) un encuentro que fue de menos a más con el transcurrir de los minutos.

Se presentaban los visitantes en Butarque con el crédito que les daba el haber firmado su mejor arranque liguero en muchos años, buena dinámica esta que les había servido para acabar como líderes la jornada precedente.

Todo lo contrario su rival, que tenía motivos para celebrar el empate cosechado en Mestalla pero también para protestar por el arbitraje allí sufrido tras ver cómo les señalaban un dudoso penalti en contra. Ocultos en las catacumbas de la clasificación tras cuatro derrotas en las cuatro primeras fechas, se hacía necesario volver a sumar. Y a poder ser de tres.

1 Leganés

Juan Soriano; Marc Navarro (Arnáiz, min.70), Bustinza, Omeruo, Awaziem, Kevin Rodrigues; Rubén Pérez, Roque Mesa (Recio, min.84), Óscar Rodríguez; En-Nesyri y Carrillo (Braithwaite, min.70).

1 Athletic

Herrerín; Capa, Núñez, Íñigo Martínez, Yuri Berchiche; Beñat, Dani García; Larra (Ibai, min.78), Córdoba (Muniain, min.46), Raúl García; y Williams (Kodro, min.89).

goles
0-1, m.58: Raúl García. 1-1, min.61: Óscar Rodríguez.
árbitro
González González (colegio castellano-leonés). Amonestó a Dani García (min.75).
incidencias
Encuentro correspondiente a la sexta jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio de Butarque ante 11.036 espectadores.

En el comienzo ambos exhibieron su ideal ofensivo. El de los blanquiazules basado en el balón al espacio para la carrera del batallador En-Nesyri. El del cuadro vasco cimentado en llegadas por los laterales.

Los dos parecían tener claro lo que querían ejecutar pero a la hora de la verdad les faltaba precisión, a unos para encontrar a su referente arriba y a los otros para poner centros precisos que le facilitaran la vida a los rematadores.

Así las cosas se vivió una primera parte poco vistosa pese a que el Leganés le puso algo más de voluntad al cierre de la misma. Esta trajo consigo un disparo cruzado de Marc Navarro que pasó cerca de la portería y un tiro desde la frontal de En-Nesyri, previa dejada de Carrillo, que tapó bien Herrerín.

Hubo asimismo varios saques de esquina a favor de los de Mauricio Pellegrino en esos momentos de lucidez. Sin embargo, sólo uno, cabeceado por Bustinza en el primer palo a las manos del guardameta, generó cierta sensación de peligro.

A ese dominio siguieron dándole continuidad después del paso por vestuarios con dos ocasiones nacidas desde las bandas. La originada en la derecha, fruto de una falta lateral, la peinó Carrillo y la blocó Herrerín. Aquella que vino desde la izquierda, tras una asistencia de Kevin Rodrigues, la finiquitó Marc Navarro mandándola fuera.

Asomó entonces el Athletic y en uno de sus primeros balones el área de la segunda mitad, arañó un dudoso penalti por derribo de Bustinza sobre Larra. Le pegó Raúl García fuerte y arriba para transformar el primero.

Venían calientes ya los madrileños por la pena máxima que les habían pitado días atrás en Valencia y supieron canalizar su rabia. En el siguiente acercamiento Óscar Rodríguez asumió el golpeo de un libre directo en la media luna y este entró con limpieza ante a mirada del arquero. Hubo contrarréplica rojiblanca en un testarazo de Dani García a la salida de un córner que se marchó alto. Definitivamente, el enfrentamiento se había animado.

En mitad de la zozobra parecía encontrarse más tranquilo el visitante, que reclamó otra pena máxima por mano de Awaziem si bien González González la denegó después de consultar el VAR. Además Iñaki Williams probó a Soriano con un impacto raso.

No pasaron a mayores las amenazas de los de Gaizka Garitano y en el desenlace acabó cundiendo la sensación de que el resultado lo daban unos y otros por bueno al ser todo botín positivo una inyección de confianza para sus respectivas inercias.