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Simeone: «Para poner a Koke y Costa había que tener huevos y los tuve»

Diego Pablo Simeone, durante el Atlético-Juventus./Sergio Pérez (Reuters)
Diego Pablo Simeone, durante el Atlético-Juventus. / Sergio Pérez (Reuters)

El técnico rojiblanco avisó que «la eliminatoria no terminó y hay un partido por jugarse y nos tocará sufrir ante un gran rival»

J. VARELAMadrid

Si la cara es el espejo del alma, Diego Pablo Simeone era una de las personas más felices en la sala de prensa del Metropolitano. El técnico argentino del Atlético reconoció sentirse «muy bien por los futbolistas, porque representan el sentir de lo que es el Atlético». Simeone, que reconoció el «buen partido» de los suyos, lanzó un aviso a los que critican el estilo del Atlético al señalar que «más allá de ganar o perder se juega de una manera y nosotros somos esto y no vamos a cambiar. Intentaremos crecer, pero no vamos a cambiar».

La eliminatoria, con el 2-0 queda muy de cara para el Atlético, pero Simeone no lanza las campanas al vuelo porque «la eliminatoria no terminó y hay un partido por jugarse y nos tocará sufrir ante un gran rival, un equipo con grandísimos futbolistas». Sí que quiso aclarar el gesto que hizo tras el gol de Giménez tocándose sus partes. «Es lo que sentí», dijo antes de añadir que «para poner a Koke y a Costa, que hacía un mes que no jugaban, había que tener huevos y los tuve».

Buena parte del triunfo se gestó en los tres cambios que hizo en apenas 10 minutos. Hablé con Morata, Lemar y Correa en el descanso y les dije que iban a salir», porque sabíamos que Diego Costa y Koke no estaban para más de 60 minutos. «la idea era refrescar al equipo y salió bien», añadió.

«A Costa y Koke les dije lo que necesitaba de cada uno de ellos y me lo dieron los dos, pero necesitábamos repartir el esfuerzo y la contundencia, fuimos a por ello y lo encontramos», comentó.

Además, quiso lanzar flores a sus jugadores, a los que dio todo el mérito de la victoria porque «los entrenadores tenemos la suerte de tener futbolistas que te siguen o no, y yo tengo la suerte de tener jugadores que se entregan por la causa común y les hace mejores».

Por último, no se mordió la lengua para hablar del gol anulado a Álvaro Morata, el segundo del delantero en apenas diez días, y aseguró que «sigo creyendo y esperando que el VAR nos ayude a todos siendo más justos» y recordó que «si cree que una persona de 1,87 puede caerse de esa manera en una acción del juego, créanselo».