Octavos I Vuelta

Debacle del PSG ante un heroico United

Mbappé desconsolado tras el final del partido./AFP
Mbappé desconsolado tras el final del partido. / AFP

Dos errores de bulto de Kehrer y Buffon y un penalti de Kimpembe en el descuento condenan al campeón francés a un nuevo fracaso

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Nada invitaba a la esperanza para el Manchester United en su visita a París. Al contundente 0-2 de un Paris Saint-Germain totalmente superior en la ida en Old Trafford se unían hasta diez bajas de jugadores tan importantes como Pogba, Matic, Herrera, Mata o Lingard, pero los designios del fútbol son totalmente inescrutables. Más aún si de por medio están la Champions y el PSG, una competición y un club condenados a no entenderse, con el enésimo fracaso del faraónico proyecto del magnate catarí Nasser Al-Khealifi, esta vez ante un rival en cuadro y que durante muchos minutos de la eliminatoria fue totalmente inferior, pero que se aferró a su orgullo para firmar una auténtica epopeya.

El guión del inicio de partido pareció discutir los oscuros presagios para los 'Diablos Rojos', que sin haber consumido ni siquiera los dos primeros minutos de juego ya mandaban en el marcador. Kehrer cometió un error de bulto en un pase fallido en zona comprometida que dejó en bandeja el balón a Lukaku y el delantero belga aprovechó su enorme despliegue físico para plantarse ante Buffon, driblando al portero italiano para definir con la zurda.

El mazazo pareció aturdir al equipo galo durante unos minutos, pero no tardó el PSG en reponerse del golpe, puesto que antes del minuto diez ya había avisado en un par de ocasiones a través de sendas llegadas por el costado izquierdo del ataque francés a través de Di María, que ya fue una pesadilla para el United en Old Trafford. El equipo local mandaba totalmente en el juego, tocando ante la impotencia de su rival, que pronto vio por tierra sus esperanzas iniciales. Tras un pase en profundidad hacia Mbappé, el delantero francés sirvió en bandeja el gol a Bernat en un baño de fría realidad para los ingleses, incapaces de aguantar el balón ante la presión del PSG, que a punto estuvo de darle la vuelta al marcador por la vía rápida en una volea de Dani Alves que se marchó alta. El United no olía la pelota, con el campeón galo superando el 80% de la posesión y poniendo a prueba a De Gea mediante sendos remates de Bernat y Di María.

1 PSG

Buffon, Kehrer (Paredes, min. 70), Thiago Silva, Kimpembe, Bernat, Marquinhos, Verratti, Draxler (Meunier, min. 70), Alves (Cavani, min. 95), Mbappé y Di María.

3 Manchester United

De Gea, Lindelöf, Bailly (Dalot, min. 35), Smalling, Shaw, Young (Greenwood, min. 87), Fred, McTominay, Andreas Pereira (Chong, min. 80), Lukaku y Rashford.

goles
0-1: min. 2, Lukaku. 1-1: min. 11, Bernat. 1-2: min. 31, Lukaku. 1-3: min. 90+4, Rashford, de penalti.
árbitro
Damir Skomina (Eslovenia). Amonestó a Di María, Paredes y Shaw.
incidencias
Partido de vuelta de octavos de final de la Champions disputado en el Parque de los Príncipes.

Solo una contra que Rashford culminó con un remate desviado alteró la tranquilidad general en la que el PSG se había instalado. La ocasión pareció espolear al siempre orgulloso United, que volvió a dejar helada a la parroquia local después de un remate lejanísimo del propio Rashford ante el que Buffon no estuvo acertado, dejando el balón suelto para que Lukaku materializase el segundo tanto inglés, algo totalmente insólito a tenor de lo visto sobre el césped.

El segundo tanto del delantero belga sí creó dudas en el PSG, cuyo dominio se fue difuminando ante el peligro de un tercer gol en contra que en ese momento le hubiera dado la vuelta a la eliminatoria. Rashford remató fuera en una acción que estaba anulada por fuera de juego y el portugués Dalot, que sustituyó al lesionado Bailly, sembró el pánico en una internada por banda derecha que acabó en un balón desviado por Marquinhos ante el que Buffon, esta vez sí, estuvo rápido de reflejos. Lo cierto es que el PSG llegó al descanso pidiendo la hora y a un gol del abismo a pesar de haber sido dueño y señor del partido durante la primera media hora.

El paso por vestuarios no redujo el ímpetu de un United que definitivamente había metido el miedo en el cuerpo al PSG y que a falta de más recursos técnicos, apelaba a la potencia física de Lukaku con balones colgados hacia el delantero. Di María marcó, pero Skomina anuló el gol del argentino por un claro fuera de juego y evitó con ello la tranquilidad de un PSG que iba ganando terreno a medida que la gasolina empezaba a agotarse en el United, replegado a la espera de hallar su oportunidad. El equipo de Solskjaer aguantaba y aguantaba ante el toque estéril del PSG, que tuvo la sentencia en un mano a mano de Mbappé en el que el delantero se resbaló a la hora de la verdad.

Solskjaer daba entrada a dos canteranos como Chong y Greenwood ante la falta de efectivos y su equipo se plantaba en la prolongación con opciones. Cuando todo parecía acabado para alivio del Parque de los Príncipes, un disparo de Dalot se topó en su trayectoria con el brazo de Kimpembe. El esloveno Skomina recurrió al VAR y la imagen confirmó un penalti claro que Rashford transformó ante Buffon para obrar el milagro en París.