Champions

El Atlético de Simeone se seca

Diego Simeone tiene trabajo por delante. /Afp
Diego Simeone tiene trabajo por delante. / Afp

Completa el peor arranque goleador desde que el argentino se sienta en el banquillo rojiblanco y se instalan las primeras dudas sobre su gestión del equipo

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

Una contundente y exagerada derrota -no mereció perder 4-0 en Dortmund- ante el Borussia en el Westfalenstadion ha puesto patas arriba al Atlético. El conjunto rojiblanco demostró en el Signal Iduna Park que su principal hándicap en este inicio de temporada es su falta de gol. Saúl Ñíguez y Ángel Correa fueron la viva imagen de la desesperación atlética de cara a portería al estrellar sendos remates a los postes, aunque en su descargo hay que decir que fueron los únicos que lo intentaron. El Atlético suma 10 goles en la Liga tras 9 jornadas y ha logrado cinco en la Champions, unas cifras que suponen el peor arranque goleador en la 'era Simeone'. Las dos temporadas que menos goles llevaban marcados a esta altura de temporada en el campeonato doméstico fueron 14 en la 2015-16 y en la pasada, mientras que en la temporada en la que levantó el título liguero sumaba la friolera de 28 tantos, casi el triple de los actuales.

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Un dato que sorprende más si cabe teniendo en cuenta que en el ataque cuenta con la mejor pareja ofensiva de los últimos años: Antoine Griezmann y Diego Costa. Pero el rendimiento de ambos está muy lejos de ser el que debería por nombre, importancia y galones en el equipo. 'El Principito' sólo ha marcado cuatro (dos en la Liga de Campeones y dos en la Liga) y el 'run run' empieza a aumentar el volumen ante su falta de gol. Pero no sólo es cuestión de puntería, ya que al francés se le exige que busque el balón, que aparezca, que asuma galones, que se muestre y que sea protagonista. En Dortmund estuvo desaparecido y sus 4 goles en 13 partidos parecen muy poco para un jugador que pretende estar entre los mejores del mundo. Algo similar ocurre con Diego Costa, que sólo ha acertado tres veces esta campaña con la red, aunque bien es cierto que dos los logró en la Supercopa de Europa, pero no anota desde hace más de dos meses (lo hizo en Mónaco el 18 de septiembre) y en Liga lleva 17 jornadas sin hacerlo, desde febrero. En su descarga hay que recordar que salía de una lesión y durante los primeros minutos en Dortmund estuvo activo, pero el equipo necesita mucho más de él. Sobre todo goles o la opción de generarlos.

Antoine Griezmann, durante el partido ante el Dortmund.
Antoine Griezmann, durante el partido ante el Dortmund. / Reuters

Pero la falta de gol no es el único mal que amenaza al Atlético. Las decisiones de Simeone empiezan a ser cuestionadas entre los seguidores atléticos. Sobre todo en lo que se refiere a Rodri. El canterano, recuperado del Villarreal a golpe de talonario, parece imprescindible para ser el eje del centro del campo pero el argentino no termina de darle unos galones que parecen evidentes para el resto. Si en Villarreal se criticó su salida del campo -como ocurrió en la jornada 4 ante el Rayo en el Metropolitano- en Dortmund no se entendió su suplencia en favor de Thomas. Es verdad que en los primeros 15 minutos del partido, el Atlético mandó, pero fue gracias a la aparición de Koke. En la segunda parte, con Rodri como pareja de Koke en el doble pivote y Saúl y Lemar en las bandas de la medular, el Atlético dio un paso al frente en el segundo tiempo y rozó el empate. Con el '14' en el campo Koke se desplazó al centro y el fútbol del Atlético dio un giro, para bien, en la segunda mitad, aunque de tanto buscar el ataque, cuando los rojiblancos no están acostumbrados a ello, fueron arrollados.

«Las decisiones de Simeone empiezan a ser cuestionadas entre los seguidores atléticos. Sobre todo en lo que se refiere a Rodri»

Los cambios son otra de las decisiones de Simeone que menos se entienden este año. Ante el Dortmund, el argentino decidió quitar a Saúl para dar entrada a Correa cuando el canterano había sido el que más peligro había generado y parecía más lógico mandar al banco a Lemar -con amarilla- o incluso a Griezmann, que al único jugador que había rozado el gol. Mientras que Simeone es muy exigente con otros futbolistas como Vitolo -al que apenas se le ha visto de rojiblanco- y Gelson -al que se le achaca su poco sacrificio defensivo-, el técnico parece tener fe ciega en Lemar, que salvo el golazo que logró en el Getafe y su rendimiento en Tallín, poco más ha aportado en lo que llevamos de temporada a pesar de ser el fichaje más caro de la historia del club. El francés, salvo cuando ha apostado por meter cemento en el centro del campo, es fijo en las alineaciones y suele ser la primera o segunda opción cuando espera desde el banquillo, pero ni el canario ni el portugués parecen entrar en los planes del entrenador.

Rodrigo, durante el partido.
Rodrigo, durante el partido. / Efe

Y si hace años el Atlético se basaba en su fortaleza defensiva, esta campaña Jan Oblak está siendo más protagonista que nunca. En Dortmund el esloveno sólo pudo recoger los balones del fondo de su portería, pero en el resto de partidos ha sido clave para que el Atlético sumara puntos. El hecho de que reciba tantos remates tiene una explicación: la defensa no funciona. Con un Diego Godín lejos de su mejor nivel, un Giménez que no termina de coger la forma por problemas físicos, un Savic desaparecido por una lesión y Lucas, que parece sentirse más cómodo en el lateral que en el centro de la zaga, la solidez de los centrales está lejos de su mejor versión. Si a eso le sumamos que Juanfran y FiIipe Luis -33 años ambos- ya no son tan importantes en ataque y dejan muchos huecos en defensa, el equipo sufre mucho cuando el rival toma el mando del balón.

En Dortmund Oblak sólo pudo recoger los balones del fondo de su portería, pero en el resto de partidos ha sido clave para que el Atlético sumara puntos

El varapalo de Dortmund llega en un momento de la temporada en el que se puede revertir, pero que deja latente los problemas que tiene este Atlético a pesar de contar con la mejor plantilla de su historia -como se han hartado de decir los 'atleticólogos'- y de que los rivales ligueros no están a su mejor nivel. Simeone deberá tomar nota de todo y ponerse manos a la obra para revertir una situación ahora que está a tiempo. Hacerlo más tarde podría ser fatal.

 

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