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Mateu Lahoz confunde en el empate

Mateu Lahoz amonesta a Jordi Alba mientras el Barça celebra el empate. / EFE

El colegiado valenciano se movió entre equivocaciones y aciertos, pero no influyó en el resultado ni se vio salpicado por una gran polémica

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

Mateu Lahoz, malacostumbrado a gesticular, con risas incluidas a los jugadores cuando interpreta que fingen, y a querer ser muy protagonista, no influyó en el resultado del clásico, pero entre equivocaciones y aciertos se encargó de confundir, como ocurrió en la acción que acabó en el empate de Malcom. Después de que Keylor Navas rechazase el balón al borde del área y Luis Suárez rematase al poste, el colegiado valenciano llegó a señalar un punto que pareció el de penalti e inmediatamente después el brasileño disparó a la red, lo que provocó unos segundos de incertidumbre en el Camp Nou, porque el 1-1 no acababa de subir al marcador. Una vez ratificado el tanto Mateu Lahoz mostró una amarilla a Jordi Alba, por protestar el lateral izquierdo azulgrana.

También amonestó muy pronto a Sergio Ramos, a los 10 minutos, por lo que Mateu Lahoz consideró una falta del central sevillano a Semedo, aunque el lateral derecho portugués, que iba buscando al capitán del Real Madrid, se tiró. Las protestas de Ramos de nada sirvieron tras el primer error del árbitro, que condicionó con esa amarilla al equipo blanco y al defensa de Camas. Un cuarto de hora después tampoco señaló una clara falta a Benzema, cometida por Semedo y Lenglet cuando el delantero francés se disponía a internarse en el área y plantarse ante Ter Stegen. Ahí seguramente sí que creyó el colegiado que Benzema se había lanzado a la piscina.

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Quizás para compensar, inmediatamente después perdonó la amarilla a Marcos Llorente por una falta a Malcom que merecía ser castigada, pero ignoró esa entrada del centrocampista visitante y el partido continuó con puntuales errores de Mateu y también de sus asistentes, aunque sí que acertó al amonestar a Semedo al filo del descanso por un empujón a Vinicius en una de las múltiples internadas del joven brasileño. También se mostró firme ante Luis Suárez tras el descanso cuando el uruguayo le protestó de forma insistente un penalti después de haber cometido él una falta sobre Ramos, a quien el delantero azulgrana empujó sin miramientos.

Luis Suárez se ganó la amonestación, pero podía haber sido incluso expulsado, porque tras ver la amarilla el uruguayo llegó a golpear su rostro con la palma de la mano derecha, tildando a Mateu Lahoz de 'caradura'. Quizás si no hubiese sido Luis Suárez ni un partido de tanta enjundia el uruguayo se hubiese tenido que marchar por perder los nervios y esa acusación al colegiado. Menos aguantó Mateu con el entrenador de porteros del Barça, José Ramón de la Fuente, a quien expulsó del banquillo en el minuto 73. Pese a las protestas del Camp Nou y del propio Arturo Vidal, también estuvo muy bien Mateu cuando amonestó al chileno en el 88 por una dura entrada a Casemiro. Al menos, pese a quedarle muy grande un clásico, Mateu Lahoz no se vio salpicado por una gran polémica.

 

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