Semifinales | Vuelta

Seis finales, seis

Los futbolistas del Barcelona celebran el pase a la final de Copa. /Kiko Huesca (Efe)
Los futbolistas del Barcelona celebran el pase a la final de Copa. / Kiko Huesca (Efe)

El Barcelona alcanza su sexta final de Copa tras golear al Real Madrid en el Santiago Bernabéu

JESÚS BALLESTEROSBARCELONA

Andaba el Barcelona atascado hace algunas semanas en un mes de febrero exigente. Pero el equipo de Valverde, aun sin desarrollar el mejor de su fútbol, ha recuperado la sonrisa a base de grandes victorias. En Liga, ante el Sevilla hace unos días, y ahora frente al Real Madrid, en Copa. Una goleada en el Santiago Bernabéu que supone para el equipo de Ernesto Valverde alcanzar la sexta final consecutiva en la Copa del Rey. De las cuatro últimas ya saben que salió el Barça victorioso.

Así, el vigente campeón copero buscará un quinto título consecutivo. Fue precisamente el Real Madrid el último que impidió que el Barcelona levantase la Copa, pero ahora deberá esperar un curso más para aspirar nuevamente al trofeo. En la cita del sábado 25 de mayo en Sevilla estará el cuadro culé a la espera de que Valencia y Betis decidan quién será la pareja de baile.

La victoria ante el Madrid debe ser un revulsivo para los de Valverde que no debe tapar las lagunas futbolísticas que sigue emergiendo en el Barça sobre el verde. Sacó tajada del contragolpe y eso también es de elogiar. Pero más allá del resultado y de las consecuencias anímicas de la eliminatoria ante el Real Madrid, está claro que esta semifinal copera en un mes de febrero intensísimo puede traer otras consecuencias para el conjunto azulgrana.

Siete envites ha disputado el Barcelona en el corto periodo de 25 días. Febrero no ha sido un mes cualquiera y los rivales del equipo de Valverde han exigido lo mejor en todos los sentidos. Y es el físico uno de ellos.

Apuntaba Piqué días atrás al cansancio como una de las posibles causas del apagón futbolístico por el que pasa el vigente campeón de Liga, y el Madrid, tanto en el Camp Nou como ahora en el Bernabéu ha estrujado la condición física de los culés.

Habrá que ver si Valverde va rotando y da entrada a jugadores que van saliendo de sus respectivas lesiones como Arthur (que ha jugado en el Bernábeu algunos minutos) o Umtiti. También se espera, como siempre, la mejor versión de Messi, que ha contribuido con apenas dos goles (y sin trascendencia ambos) a que el equipo esté en la final de Sevilla.

Con mayor o menor participación del argentino, la pegada, la enorme pegada de este Barcelona ha servido para sacar adelante dos choques claves como el del Sevilla en el Sánchez Pizjuán y el del Madrid en el Bernabéu. Pero el sábado hay nueva ración de clásico por mucho que la distancia entre ambas escuadras sea mayúscula (nueve puntos).

Consumido el más corto de los meses, el de marzo dictaminará si el Barcelona podrá seguir aspirando al triplete. El resultado de la ida ante el Olympique de Lyon, en el que no pasó del 0-0, obligará a los Messi y compañía a mostrar el olfato goleador de las últimas citas.

Sea como fuere, el calendario no da tregua alguna y el Barcelona volverá a pisar el Santiago Bernabéu en tres días en una cita en la que podría zanjar definitivamente la lucha por la Liga. Con los primeros meses de marzo, el conjunto azulgrana podría dejar hundido a su máximo rival en otra de las competiciones en juego con apenas unas horas de diferencia.