Tour de Francia

Ewan vence en el 'horno' de Nimes

Cadel Ewan celebra la victoria. / Afp
Cadel Ewan celebra la victoria. / Afp

Quintana pierde un minuto, Thomas sufre su tercera caída en la presente edición y Alaphilippe conserva el amarillo

PABLO MELIÁNNimes

El australiano Caleb Ewan se impuso al sprint este martes en la 16ª etapa del Tour de Francia, con inicio y final en Nimes, en una jornada marcada por el calor en la que Julian Alaphilippe (Deceuninck-Quick Step) mantuvo sin problemas su maillot de líder. Sin cambios en el 'top-5', siguen a Alahphilippe el británico Geraint Thomas (1:35), que saldó el día con una nueva caída, el holandés Steven Kruijswijk (1:47), el francés Thibaut Pinot (1:50) y el colombiano Egan Bernal (2:02).

Tras una hora de recorrido, el vencedor del Tour del pasado año confirmó su mala suerte en la presente edición con una tercera caída. El galés tocó la rueda de un compañero que le precedía a la entrada de una curva y se cayó por el lado izquierdo, sufriendo un golpe en el codo. Cambió de bicicleta y lanzado por sus compañeros llegó al pelotón cuatro kilómetros después.

Para el danés Jakob Fuglsang (Astana), noveno de la general, el problema fue mayor, obligado a retirarse tras tocar el suelo a poco menos de 30 kilómetros. Tras varios minutos perturbado, rodeado por sus gregarios, el ciclista de 34 años se quitó el casco y se subió a una ambulancia, despidiéndose de un Tour en el que formaba parte del abanico de candidatos.

Antes, tras el inicio de la etapa a los pies de la Arena romana de Nimes, un grupo de cinco valientes aceleró en busca de gloria; Lukasz Wisniowski (CCC), Paul Ourselin (Total Direct Energie), Lars Bak (Dimension Data), Alexis Gougeard (AG2R La Mondiale) y Stéphane Rossetto (Cofidis). Mientras, el gran titular del día era el calor, con temperaturas cercanas a 40 grados, acompañado por la falta de viento, por lo que los ciclistas agudizaban el ingenio para hidratarse y refrescarse, colando incluso piedras de hielo entre los agujeros de sus cascos.

«Ha sido un día de mucho calor y ha hecho daño. Esto pasará factura. El cuerpo no recupera igual», señaló nada más finalizar, casi sin aliento, el español Mikel Landa, séptimo de la general a 4:54 minutos.

Motivado por su familia

Comandado por los equipos con opciones en el sprint, el último antes de los Campos Elíseos, el gran grupo nunca dejó al quinteto de escapados irse demasiado lejos. A falta de 60 kilómetros sólo tenía un minuto de ventaja. Ya en Nimes, el pelotón terminó con la escapada 'consentida' y se preparó para el sprint, con el argentino Maximiliano Richeze allanando el terreno al italiano Elia Viviani, que no pudo culminar el trabajo porque Ewan tuvo el mejor golpe de pedal final. El australiano sumó su segunda victoria en la presente edición.

«No me sentía muy bien porque hacía mucho calor. Pienso que era igual para los otros, pero tener a mi esposa y a mi hija me ha motivado mucho», dijo el pequeño australiano (1,65 metros), que ha ganado los dos sprints posteriores a las dos jornadas de descanso en este Tour.

Este miércoles los aventureros tendrán probablemente su última oportunidad, en una 17ª etapa con salida en el puente romano de Gard y llegada a Gap, en los pies de los Alpes, que acogerán la batalla por el amarillo en los tres días siguientes.

Fuglsang, con contusiones en una mano, los brazos y las rodillas

El danés Jakob Fuglsang (Astana), vencedor del último Criterium del Dauphiné, se cayó en Uzes, a unos 30 kilómetros de la meta en Nimes. El danés ocupaba la novena plaza de la general, a más de cinco minutos del líder, el francés Julian Alaphilippe.

Los primeros exámenes médicos desvelaron «fuertes contusiones en una mano, en los brazos y en las rodillas». «Estoy muy decepcionado de irme así, pero tenía muchos problemas para continuar», añadió el danés, que ya se cayó en la primera etapa, en las inmediaciones de Bruselas.

Fuglsang, de 34 años, fue séptimo en el Tour de 2013, su mejor posición en la 'Grande Boucle'.