Atletismo

Blanca Fernández espera competir en la temporada de cross y sueña con Tokio 2020

Blanca Fernández./
Blanca Fernández.

La atleta leonesa, que se operó de un osteocondroma en el peroné izquierdo el 4 de julio, podría volver a entrenar de forma progresiva en septiembre y busca obtener un estado de forma idóneo para lograr una plaza olímpica en los 3.000 obstáculos

Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

La leonesa Blanca Fernández está comenzando a hacer vida normal. Hace dos meses, una revisión le detectó un osteocondroma en el peroné de la pierna izquierda, lo que vulgarmente se conoce como un tumor benigno.

La fondista decidió acudir cuanto antes a quirófano para acabar con este problema que, pese a que no interfería en su labor deportiva, era recomendable extirparlo. «Lo hice pensando en Tokio 2020», reconoce Fernández.

El 4 de julio fue operada, en una intervención en la que la única complicación fue la obligación a desinsertar e músculo del peroné para llegar al osteoncroma: «Está algo raspado y tardará en curarse unos siete meses, pero no afecta a mi rendimiento». Desde hace tres semanas, Fernández camina sin muletas. «Va todo según los plazos previstos».

La obstaculista leonesa se encuentra «bien» y ha notado una «gran mejoría» en las últimas cinco semanas. En la actualidad, pudiendo caminar por su propio pie, realizar rehabilitación en el CAR de León para, en cuanto acabe de curarse uno de los puntos de su pierna, poder iniciar la actividad física con ejercicios de piscina y bicicleta.

«No hay prisas y, con continuidad, creo que puedo estar en Tokio»

Lo más complicado, reconoce, fueron las primeras semanas, hasta hace escasamente 15 días, en las que «no era autosuficiente y necesitaba a alguien para hacer prácticamente de todo». «La clave ha sido asumir rápidamente todo lo que estaba pasando», señala.

Ahora, y cumpliendo con los plazos establecidos, ya alza la mirada e indica en el calendario cuándo podrá volver a calzarse las zapatillas y saltar al tartán. «Si no hay complicaciones, en septiembre comenzaré a entrenar de nuevo, pero sin prisas, que no quiero 'cagarla'», apunta.

En apenas un mes comenzará, progresivamente, su puesta a punto para, según su previsión, comepetir ya en noviembre y estar en la temporada de cross aunque «no estaré al 100%». Este será el primer paso para soñar con ser olímpica. Insiste en que se operó tan pronto pensando en Tokio 2020 y confía en que, si tiene «continuidad», podrá ser una de las representantes españolas en el 3.000 obstáculos.