Carou y Sebastián Simonet quieren prolongar en Lima la vida de una generación

Gonzalo Carou en una acción defensiva. /
Gonzalo Carou en una acción defensiva.

Los dos jugadores ademaristas se muestran ambiciosos y con la intención de ganar el oro de los Juegos Panamericanos

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Sebastián Simonet y Gonzalo Carou, integrantes de la selección argentina de balonmano que disputará a partir del día 26 los Juegos Panamericanos de Lima, expresaron su firme intención de ganar allí el oro, obtener así la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y aplazar hasta entonces «la despedida de una ».

«Es un torneo muy especial y ojalá que no sea el último, que me obligue e ir hasta Tokio con la selección», dijo Simonet a Efe en León (España), donde jugó hasta la pasada temporada.

El central de 33 años añadió que intentará no tomar los Panamericanos como un torneo que puede ser «el último» para él con la selección albiceleste, sino «como uno más».

«Así seguro que lo disfruto y me siento más a gusto. Para mí a veces es difícil porque me meto mucho en el papel», admitió.

Simonet afronta los Juegos «con muchas ganas» porque es «el torneo más importante» que juegan cada cuatro años.

«Por más que haya mundiales, sudamericanos, los Juegos Panamericanos son siempre especiales porque dan la plaza directa a los Juegos Olímpicos. Es el objetivo que tenemos desde 2017. El grupo hizo muy bien las cosas en el último Mundial, así que tenemos ganas de estar jugando ya e intentar clasificar una vez más para los Juegos Olímpicos», destacó.

La presencia en la selección entrenada por el español Manolo Cadenas de hombres como su hermano Pablo o de 'Colo' Vanstein es un aval, dijo Sebastián, pero el equipo ya ha demostrado que, con o sin ausencias, «puede hacerlo muy bien y ganar a grandes equipos».

«Chile, Cuba y Brasil están a muy bien nivel y vamos a necesitar a todos los jugadores en su mejor versión para ir a Tokio», admitió.

Sobre el papel, Argentina y Brasil son los candidatos a jugarse en Lima el oro y la plaza olímpica.

«Todos sabemos que Brasil está en los últimos tiempos un escaloncito por encima, pero hemos sabido ganarla algunos partidos. Pero Chile», añadió, «ha demostrado hace rato que es cosa seria y Cuba es un poco incertidumbre pero no loo tenemos que dejar a un lado. Los cuatro somos candidatos a estar en semifinales, pero Cuba y Chile están por nuestro lado y uno va a quedar fuera».

Simonet abogó por ir «partido a partido» porque «los Panamericanos hay que tomarlos así, todos los partidos son importantes, no se puede pensar solo en una final con Brasil».

En caso de no alcanzar el oro en Lima, jugarse la plaza en un torneo preolímpico entrañaría para Argentina una dificultad mucho mayor, apuntó.

«Sabemos que los preolímpicos para nosotros son siempre casi imposibles. Van selecciones europeas, de Asia y de África de primer nivel. La vía más fácil y rápida es intentarlo en los Panamericanos», afirmó.

El pivote Gonzalo Carou coincidió con Simonet en el diagnóstico de los rivales.

«Chile dio un paso adelante, Cuba volvió a ser un gran equipo y Brasil se nos fue un poquito en los últimos cuatro años, pero seguimos estando muy cerca de ellos. Lo demostramos en Groenlandia (último Panamericano, Argentina campeón y Brasil segundo) y ojalá podamos reinar de nuevo en el continente», expresó.

El jugador de Ademar, el más veterano de la selección a sus 39 años, disputará en Lima sus quintos Juegos Panamericanos. No pierde la cuenta porque «son torneos muy importantes, siempre marcados en rojo cada cuatro años por la posibilidad que dan de llegar a los Olímpicos».

Carou es consciente de que tras estos Juegos, y en su caso los Olímpicos, llegará un cambio a la selección, que ya vive su «transición».

«Es complicado hacerla de golpe, si se marchan muchos al mismo tiempo el equipo se queda cojo. Lucas Moscariello, Guillermo Fischer Leonel Maciel en la portería dan una energía nueva al equipo, un pequeño salto de calidad», indicó.

«En el último Mundial (17o.) no logramos el puesto que queríamos, pero con tantas caras nuevas y con muchas lesiones ganamos a tres equipos europeos, empatamos con Hungría... son victorias importantes para nosotros, producto del trabajo que se está haciendo desde abajo», afirmó.

Con todo, se aproxima «la despedida de una generación».

«Vamos a intentar dilatarlo y llegar a Tokio como bloque. Luego va a haber un cambio grande de nombres, ojalá podamos estirarlo aunque sea un año más. Ya va siendo hora de dejar de lado el equipo nacional y que los chicos nuevos nos vayan quitando valor», comentó.