Weinstein pacta 44 millones para zanjar las demandas de sus víctimas

Harvey Weinstein sale, el mes pasado, de la Corte Suprema de Nueva York./AFP
Harvey Weinstein sale, el mes pasado, de la Corte Suprema de Nueva York. / AFP

El acuerdo no afecta al juicio penal que tiene pendiente por agresión sexual a dos mujeres y no incluye ninguna admisión de culpabilidad

MERCEDES GALLEGOCorresponsal. Nueva York

Desde que dos hermanos llamados Bob y Harvey Weinstein fundaron en 1979 una productora independiente que combinaba los nombres de sus padres -Miriam y Max = Miramax-, se han llenado los bolsillos demostrando que el cine inde podía ser una máquina de hacer dinero. 'Pulp Fiction', que costó 8 millones de dólares, recaudó 214. Ese imperio, refundado como Weinstein Co. tras la venta de Miramax a Disney, se fue a pique a finales de 2017, cuando comenzó la cascada de actrices que acusaron públicamente a Harvey de abusos sexuales y a su hermano Bob y compañía de haber hecho la vista gorda.

El magnate del cine ha acordado poner fin a la sangría económica de demandas civiles en lo que puede ser otro de los grandes tratos de su vida, 44 millones de dólares, de los que solo 30 irán a compensar a las víctimas y el resto a pagar a acreedores y costes legales. Un juez de Nueva York tendrá que decidir el 4 de junio si aprueba un acuerdo que, aparentemente, satisface al menos a algunas de las víctimas.

«Ha sido un proceso largo y complejo, así que me parece que este acuerdo proporciona cierto grado de justicia, aunque no sea todo lo que esperábamos», declaró el abogado Aaron Filler, que representa a la actriz de origen español Paz de la Huerta, que ha acusado a Harvey Weinstein de violarla en dos ocasiones. Desde octubre de 2017 unas 80 mujeres han denunciado al magnate por abusos sexuales que, a menudo, fueron seguidos de acoso laboral y manipulaciones para impedir que le denunciaran. La carrera de De la Huerta fue, según ella, víctima de una de esas campañas, por lo que cuesta creer que se sienta compensada con la parte que le toque del acuerdo que zanja una docena de demandas civiles, algunas colectivas.

Paga el seguro

La cifra es menos de la mitad de lo que buscaba el fiscal neoyorquino Eric Schneiderman y, además, será abonada por el seguro de la empresa adquirida el año pasado por un fondo de inversión. Harvey Weinstein, cuya fortuna asciende a 300 millones, se ha resistido con uñas y dientes a los 90 millones que los abogados sugerían y, además, ha conseguido que el trato no incluya ninguna admisión de culpabilidad, lo que podría haber ayudado al resto de las víctimas que no estén incluidas. Fuentes de la prensa estadounidense aseguran que han sido unas negociaciones difíciles y «contenciosas» que en varias ocasiones han descarrilado en el último minuto, pero al final Weinstein resuelve así el problema al más puro estilo de Hollywood: a golpe de cheque, con la firma de otro.

De lo que no se libra es el del juicio penal por agresión sexual a dos mujeres que se celebrará en Nueva York el 9 de septiembre y para el que ha remplazado a su abogado de toda la vida, Benjamin Brafman, por un equipo legal de película. La presión pública del #MeToo está consiguiendo algunas bajas en esa defensa de primer nivel. Uno de sus abogados estrella, Ronald Sullivan, ha perdido su puesto de decano en una facultad de Harvard ante las protestas de los estudiantes, porque lo que Weinstein no podrá comprar ni con todo el dinero del mundo es la honra perdida.