Las cinco claves por las que 'Juego de Tronos' es la serie más premiada de la historia

Jaime Lannister (izq.) y su hermana Cersei, repatiéndose el destino de Poniente./HBO
Jaime Lannister (izq.) y su hermana Cersei, repatiéndose el destino de Poniente. / HBO

La ficción de la HBO recupera su trono tras arrasar en los Emmy | Su secreto se basa en una producción muy cuidada que eleva el género del culebrón a su máxima expresión

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

Hay veces que una serie se gana a pulso el privilegio de formar parte de la cultura popular de un país o una región y 'Juego de Tronos' lo ha conseguido a nivel mundial. Desde Tokio hasta Burgos, de Nueva York a Nápoles, muchos de sus habitantes serían capaces de reconocer a Daenerys Targaryen, la reina de dragones; al inteligente Tyrion Lannister, animal político de primera; o a Jon Snow, todo un comandante de la legendaria Guardia de la Noche. Pero mayor logro ha sido superar la dificultad de gustar a casi todo el mundo. Algo que quizá no pudieron alcanzar otras como 'The Wire' o 'Breaking Bad', más minoritarias aunque igualmente queridas por sus seguidores. Sirva para ello un ejemplo, durante sus siete años de emisión (se estrenó en 2011) la ficción de la cadena estadonudense HBO siempre lidera el infame 'ranking' de productos audiovisuales más pirateados.

La serie ha vuelto a arrasar en la última edición de los Emmy -considerados como Oscar de las televisión- y ya es la ficción más premiada de la historia con 47 galardones en total. Un logro que se ha cimentado con una producción muy cuidada, un guion basado en los libros de George R. R. Martin y un preupuesto que hasta ahora era patrimonio exclusivo del cine. A continuación, repasamos las otras claves de su éxito.

1

La muerte no tiene favoritismos

Ned Stark en el patíbulo.
Ned Stark en el patíbulo. / HBO

Hasta el estrenó 'Juego de Tronos', el público televisivo daba por hecho de que los malos siempre morían y los buenos triunfaban. Y si esa regla se rompía, los productores dejaban claro con música dramática y planos largos que aquello era algo excepcional, que marcaría el guion hasta el final. Esta ficción, en cambio, es visitada por la parca con una normalidad pasmosa, cualquier personaje, por muy querido que sea, puede ser envenenado, quemado o ensartado por una lanza sin que el lenguaje audiovisual le de importancia y ante la mirada atónita del público. Puede parecer un asunto menor, pero este factor provoca una tensión e intranquilidad constante porque, con el numeroso elenco desplegado en pantalla, cada espectador tiene sus personajes favoritos y la mayoría han perdido a uno de los suyos. Sobre todo si hay una boda de por medio...

2

Un mundo de ficción que imita la realidad

El consejo privado de la reina.
El consejo privado de la reina. / HBO

Desde que Tolkien publicara en 1954 'El Señor de los Anillos', el género de la literatura de fantasía medieval había estado anclado en una serie de tópicos que, con honrosas excepciones, se repetían hasta la saciedad. Las historias no salían de la mera interactuación violenta ente personas, orcos, hobbits, elfos y otras razas. Pero en el mundo que diseñó George R. R. Martin cuando empezó a escribir la saga 'Canción de Hielo y Fuego' en 1993 -a día de hoy aún le faltan dos novelas para terminarla-, todos son seres humanos, con todos los defectos que ello conlleva y que nunca se dejan de explotar en el guion.

El uso de la magia es limitado, pero no así el de la corrupción política, el asesinato de rivales o el del matrimonio concertado. No es que sea fácil identificarse con la tensión entre los distintos reinos, las alianzas rotas o los hermanos enfrentados, pero sí que se parecen más a las noticias que vemos en los informativos. De hecho, muchos políticos españoles han confesado que es su serie favorita, como es el caso de Pablo Iglesias, que regaló en un acto al Rey Felipe VI las cinco primeras temporadas de la serie.

3

Mujeres independientes y poderosas

Daenerys Targaryen al frente de su ejército.
Daenerys Targaryen al frente de su ejército. / HBO

Una de las quejas más repetidas entre las actrices de televisión es que la trama de sus personajes siempre gira alrededor del de algún hombre, ya sea como 'la novia de', 'la amiga de' o 'la que le gusta'. Esto también ha cambiado con 'Juego de Tronos', gracias a mujeres como la joven Arya Stark, que sueña con ser la mejor espada del Invernalia, o la propia Daenerys, que monta un ejército para recuperar el trono que en el pasado perteneció a su estirpe. Incluso la malvada Cersei Lannister, relegada por su padre a un segundo plano, pero que toma las riendas de su vida para llegar a lo más alto gracias a su ambición desmedida.

La HBO supo adelantarse unos años al 'boom' del movimiento feminista, en el que ahora otras ficciones buscan inspiración, para mostrar unos personajes que sirven de referencia para mujeres independientes. Pero ojo, no todo es tan bonito, la historia está basada en un mundo al estilo medieval, en el que las mujeres carecían de muchos derechos. Pero eso hace su lucha más épica aún.

4

Un presupuesto de cine

Los dragones, la criatura más fascinante de Poniento.
Los dragones, la criatura más fascinante de Poniento. / HBO

La televisión siempre había sido considerada un género menor por el cine, pero hoy en día muchos actores de nivel internacional se matarían por trabajar en algún capítulo de 'Juego de Tronos'. Esto solo se puede conseguir gracias a un presupuesto desemedido, y en este caso la HBO no ha reparado en gastos. El coste de la primera temporada asendió a 60 millones de dólares, de los cuales diez de ellos se destinaron a grabar el episodio piloto -el que sirve para convencer a los directivos de que deben comprar la serie-. En la sexta, sin embargo, el precio se disparó hasta los 100 millones de dólares (88 millones de euros), una cantidad que supera la media de las nominadas en 2017 a los Oscar, que fue de 20,5 millones de dólares. Se ha calculado que si solo el 2% de los abonados de HBO lo hubieran hecho por esta serie, ya sería rentable. Por eso la cadena estadounidense está buscando deseperadamente una alternativa para cuando acabe en 2019.

5

El culebrón elevado a la máxima expresión

Jaime Lannister negocia la rendición de Olenna Tyrell.
Jaime Lannister negocia la rendición de Olenna Tyrell. / HBO

Pero si hay un motivo para quedarse pegado delante de 'Juego de Tronos' semana tras semana, de esperar con impaciencia a la siguiente temporada o, incluso, llegar al enfado si los productores deciden retrasar su estreno un año -como ha sucedido en el caso de la séptima- es por las historias humanas que narra, el culebrón llevado a su máxima esencia. Fuera de los movimientos geopolíticos, de las batallas o aventuras en el Norte del los Siete Reinos, escondida en los pasillos de palacios, casas de placer o barriadas humildes, se esconden las intrigas, los amores y también las puñaladas traperas. El espectador descubre que los reyes también lloran.

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