22 restaurantes contra Chicote

Chicote, en uno de sus programas. /
Chicote, en uno de sus programas.

Dos docenas de propietarios de restaurantes que participaron en 'Pesadilla en la cocina' se reúnen para estudiar acciones legales contra el programa

FRANCISCO APAOLAZAMadrid

La pesadilla también cambia de bando. Representantes de 22 restaurantes que pasaron por el programa de Alberto Chicote se reunirán este jueves en Madrid en la fundación de una suerte de Plataforma de Afectados por Pesadilla en la Cocina. El grupo de locales descontentos con el espacio televisivo del chef coinciden en la capital en la que se celebra la Feria Internacional del Turismo Fitur y aprovechan la cita para decidir cómo afrontan su frustración contra la productora del programa. El camino definitivo se conocerá el jueves, pero una de las opciones es emprender acciones legales y denunciar al programa por estafa. Las reclamaciones tienen en común quejas por vejaciones y promesas incumplidas y plantean algunas preguntas como porqué algunos restaurantes funcionaban y otros no y porqué a algunos les pagaron arreglos millonarios y no a otros.

Más información

Esta inciativa comenzó a gestarse en septiembre, cuando Manoli Paz, del antiguo restaurante Irlanda, que en otoño emprendió un viaje en su propio coche por España para buscar afectados que como ella, quisieran reclamar a la productora. El Irlanda fue la primera incursión de Chicote en Galicia y en ese programa, el cocinero metía la mano en la campana extractora y tomaba grasa para demostrar la suciedad de aquella cocina. «Para estas manos necesito papel, lejía, desengrasante y la madre que me parió», dijo asqueado el chef. Poco después de la emisión del programa, los propietarios denunciaron que la grasa la había colocado allí intencionadamente la productora. «La grasa era real», se defendieron desde Warner Bros. La otra queja de los responsables del establecimiento es que no habían reformado unos fogones que se habían quemado, tal y como les pidieron y la productora admitió que reformaba los locales según su criterio. El local, que Chicote rebautizó como Lembranzas, sigue abierto.