León entierra su pasado romano «para conservarlo» a la espera de una puesta en valor en el futuro

Área arqueológica que será enterrada. / Inés Santos

Los restos del pretorio de Trajano y Galba, hallados en el subsuelo de la plaza de San Pelayo, serán cubiertos «temporalmente» para iniciar un proceso administrativo que culmine con la musealización

RUBÉN FARIÑASLeón

El pasado romano de León quedará de nuevo bajo tierra, aunque sea de forma temporal.

Los restos de la sala termal del pretorio de los generales Galba y Trajano, aparecidos en el subsuelo de la plaza de San Pelayo serán enterrados sin fecha para volverlos a poner en valor.

Las concejalas de Urbanismo y Patrimonio han visitado este espacio para anunciar las actuaciones que van a llevar a cabo. «Primero queremos conservar estos restos, protegerlos y poner en valor estos restos, y es esencial porque León no puede perder su romanidad». Sin embargo, Margarita Torres no ha querido dar plazos para desenterrar este 'caldarium', una de las tres salas del espacio de las termas del palacio, porque «la premura es el peor de los consejeros para la conservación. Hacerlo acelerado es hacerlo mal y las cosas en esta ciudad se van a hacer bien».

El proyecto que recogía la musealización de este entorno, más otros restos romanos hallados en dos viviendas colindantes de la calle San Pelayo y en los Principia quedará a la espera de un estudio completo, la emisión de informe por parte de Patrimonio y la búsqueda de financiación.

Mientras todo ese largo proceso ocurre, desde el Ayuntamiento de León se entiende que, igual que hace 2.000 años vivían romanos, ahora lo hacen leoneses y estos deben «hacer una vida normal». Los trabajos se concentrarán en los restos de San Pelayo, pero ahora se debe garantizar el bienestar de los vecinos.

La cata arqueológica que tuvo lugar en primavera y los restos encontrados, que fueron presentados como un gran hito por el alcalde de León, serán ahora protegidos para poder ser visitados en todo su esplendor dentro de unos años. La actuación, expuesta por la concejala de Urbanismo, consistirá en echar una capa de arena para no dañarlos, otra de geotextil y una de grava fina que devuelva la accesibilidad a esta zona.

Con el fantasma del Vicus de Puente Castro, enterrado hace años y a la espera de una solución, León enterrará de forma temporal este nuevo hallazgo romano.

En los próximos días se ejecutará esta intervención y las calles adyacentes recuperan la normalidad, mientras el pasado milenario de la ciudad será enterrado con la esperanza de ser recuperados algún día.

Contenido Patrocinado

Fotos