Manolo García: «Ya no somos músicos, ahora somos contenido»

Manolo García, en una imagen de archivo.

La primera gira acústica en la carrera de esta figura irrepetible llega, este sábado 15 de junio, al Palacio de Deportes de León

S. FERNÁNDEZLeón

Manolo García regresa a León, este sábado 15 de junio, para ofrecer un acústico en el Pabellón Municipal de Deportes.Este cantautor llega a tierras leonesas, un lugar que le traslada a su juventud, fue en Ferral del Bernesga donde paso casi tres meses de su vida haciendo el campamento (paso previo al servicio militar), algo que le dejó rastro y huella. De eso ha pasado un tiempo, leugo vieron Los rápidos, Los Burros o el Último de la Fila o lo que es lo mismo 'la ilusión y la curiosidad que le ha permitido atreverse a conocer lo hay en la siguiente curva'.

Ahora llega al Palacio de Deportes con la primera gira acústica en la carrera de esta figura irrepetible. Pero antes de subirse al escenario mantiene un encuentro con leonoticias, marcada por la afonía del humilde periodista, este cantautor desgrana con respeto todo lo que la música, la pintura y la literatura le ha dado, y él ha sabido devolver. Una simbiosis perfecta que marca un modelo de vida.

Manolo García

Lugar: Palacio de Deportes de León

Día: Sábado, 15 de junio

Hora: 21.00 horas

Precio: Desde 38€

¿Cómo hace para cuidar la voz y estar listo en cada concierto?

Yo tengo que tomar precauciones, procuro no constiparme, descansar, dormir mucho, sobre todo los días de concierto. En esos días, procuro reposar entre ocho y diez horas, ese es uno de los secretos, descansar mucho. Si ya estas afónico, intentar no hablar nada, gastar el musculo lo menos posible y emplear la poca voz que te queda para la noche, luego está la miel, el jengibre, etc.

Siempre ha sido un firme defensor de la España vaciada, cómo ve que ahora este en la agenda política?, ¿Cree que es una moda?

No es una moda es una necesidad; es cuestión de salud, de equilibrio mental y físico. Se tiende a hacernos creer que todo el mundo tiene que estar en las ciudades, pero eso es un gran error; quien va hacer comida, si esto lo dejamos en grandes empresas ya sabemos cuál va a ser el resultado, comida basura. Sería interesante que la gente tuviera la oportunidad de poder quedarse en las zonas rurales, hay muchísima gente joven que si se pudiese ganar la vida elegiría vivir en su paisaje, su cultura, etc. Es absurdo que millones de personas en las ciudades se ahoguen con el estrés, la polución, las prisas y en cambio las provincias se vayan quedando vacías.

Yo defiendo lo rural, pero no como una moda, eso es largo pasajero, yo creo en la realidad en lo razonable si yo quiero trabajar la tierra me dejes vivir no me obliguéis a irme a una ciudad.

«Es absurdo que millones de personas en las ciudades se ahoguen con el estrés, la polución, las prisas y en cambio las provincias se vayan quedando vacías»

Siempre ha sido reivindicativo, ¿cómo se hace para, después de tanto tiempo, no terminar vendiéndose?

Desde muy pequeño mi norte era la música, el arte y no me he querido separar ni un centímetro de esa vida, yo solo quiero hacer eso, cantar, pintar cuadros y escribir pequeños poemas. He conseguido vivir de esto y para mi es una bendición del cielo. Esto me da vida, estoy encantado, feliz como una lombriz (risas), por eso no me aparto de este camino porque es el mío, el que yo elegí. No tengo oídos a cantos de sirena, yo no me bajo de mi pequeño burro, igual está cojo, es tonto, es viejo pero es mi burrito y me lleva.

¿Cuánto ha cambiado Manolo García?

No ha cambiado nada, en ese sentido he mejorado porque cada vez tengo más claro que mi idea era buena. A mí me interesa el arte, vivo en un mundo industrial pero no me interesa nada; soy de otro tiempo, no reniego del tiempo que me ha tocado vivir pero busco un pequeño rincón donde no sufra y además pueda hacer algo por los demás.

Yo quiero hacer canciones, emocionarme, ilusionarme con mis ciudadanos por medio de la música y mis cuadros.

Playlist Manolo García

¿Cree que la gente se puede permitir disfrutar del arte con tanta carga de trabajo?

Tendría que haber un reparto, todo el mundo trabajar evidentemente, pero no muchos como burros y otros pocos nada, forrándose muchísimo. Además esa gente que se mata a trabajar sufre porque hay una llamada al consumismo hacia gente que no tiene dinero. Estos desequilibrios no me gustan, pienso mucho en eso. Soy hijo de obreros, nieto de labradores, esto es algo que llevo en la piel; hay que repartir, hay que lograr que todo el mundo pueda vivir dignamente y luego si unos pocos viven mucho mejor pues mejor para ellos.

¿Cómo valora la industria musical actual?

Todo ha cambiado, todo se hay transformado. 'Unos alguienes' han decidido cambiar el modelo, el concepto disco ya no les interesa y hay que eliminarlo, ahora la gente se va a comprar una herramienta que va a pagar carísima y allí va a tener toda la música. Pero nadie ha preguntado a los músicos; nosotros nos tenemos que aguantar que ya disfrutamos haciendo canciones. El control de lo que la gente escucha lo llevan ellos, los artistas no controlamos nada. Se nos ha ninguneado, ya no somos músicos somos contenido, nadie nos ha preguntado.

«Nunca he amado ni el dinero, ni el fama; solo amo el arte»

Y en la actualidad, ¿Cómo se hace ahora para vivir de la música?

Está claro que ahora todo el mundo ha salido a la carretera, ahora hay más oferta que demanda. Todo el planeta escucha la obra del músico pero el cobra una 'basura', lo que hace que tenga que salir de gira. A día de hoy, tienes que aceptar que no hay remedio, han ganado solo nos queda el consuelo de que ellos no tienen la emoción de escribir un libro, o hacer una canción, solo tiene la emoción del dinero, que es una emoción de mierda.

Cuenta con una larga trayectoria, pero se sigue reinventado, ahora con un acústico después de 20 años de carrera musical…

La música es una de mis pasiones y eso es algo firme. Yo nunca he amado ni el dinero, ni el fama; solo he amado el arte, esto es lo que le ha dado un sentido a mi vida. Necesito entender que la vida necesita ser vida, como ser humano no quiero aceptar que yo solo sirva para pagar una multa, hacer la compra, etc. Todos los ciudadanos tenemos derecho a ver que la vida es maravillosa.

«Cuando empiezo a hacer un nuevo disco no pienso en la ventas, o en el éxito»

Es la banda sonora muchas generaciones, ¿siente presión a defraudar con nuevos trabajos?

No siento presión, cuando acabo una gira me olvido y soy otra persona. Soy alguien normal y eso no es algo que no lo haga como una pose. Mi día a día es muy sencillo, yo soy un artesano y me olvido de que soy famoso. Cuando empiezo a hacer un nuevo disco no pienso en las ventas o en el éxito.

¿Le cuesta mantener la humildad?

No porque yo no ejerzo de nada, yo me bajo de un escenario y no me pongo a dar vueltas para que la gente me mire, el único aplauso que pido es encima del escenario si lo he hecho bien. Todo el mundo tiene una valía, la mía no es mayor que la de los demás, solo trato de dar más alegrías que disgustos.

«Rosalía esta genial, tiene un sonido magnifico, es amena e ingeniosa»

¿Qué le parecen las nuevas generaciones musicales?

Me parece magnifico y es obligación de los nuevos tiempos ofrecer nuevos artistas. Cada tiempo trae consigo nuevas opciones, es algo lógico; sería horrible estar escuchando siempre lo de antes. Es bueno que la gente joven tenga la oportunidad de demostrar su valía. Igual que hace tres décadas, con el Último de la Fila éramos novedad ahora es normal que sean otros grupos los que hayan cogido este rol. Muchas de las cosas que se hacen están muy bien, lo de Rosalía esta genial, tiene un sonido magnifico, es amena e ingeniosa. Por otro lado, las bandas indie me encantan, son otro tipo de texto, de sonoridad, creo que es una fuente a beber de ella.

¿Qué queda de Los rápidos, Los Burros o el Último de la Fila?

Queda la ilusión y la curiosidad por ver que hay en la siguiente curva. Ignoro lo que puedo hacer en el siguiente disco, quiero verlo, intentarlo, estar siempre con ganas de hacer un nuevo trabajo.

¿Qué recuerda de León?

Yo hice el campamento (el prólogo del servicio militar) en Ferral del Bernesga, y los domingos por la mañana nos dejaban salir, y recuerdo, que hacía mucho frio, era noviembre; e ir vestido con el traje militar de calle a una pastelería al lado de la catedral y disfrutar de un pastel observando a la Pulchra Leonina. Ahora cuando vuelva a León, ya lo tengo planeado, tengo que volver a visitar la catedral y reencontrarme con esta joya que lleva siglo ahí postrada.