Montserrat Caballé, elevada entre 'bravos' al «coro de los ángeles»

De derecha a izquierda: la Reina Sofía, el presidente del Gobierno; Pedro Sánchez, y el de la Genralitat, Quim Torra. han coincidido en el acto./Reuters
De derecha a izquierda: la Reina Sofía, el presidente del Gobierno; Pedro Sánchez, y el de la Genralitat, Quim Torra. han coincidido en el acto. / Reuters

La reina Sofía y las principales figuras políticas y culturales despiden a la diva en un emotivo funeral protagonizado por sus interpretaciones líricas

CRISTIAN REINOBarecelona

La voz de Montserrat Caballé se escuchó hoy por última vez con más emoción que nunca en el funeral que la familia tributó a la diva barcelonesa, fallecida el sábado en la ciudad condal. Cuatro piezas interpretadas en su día por la soprano, el 'Ave María', de Schubert; 'Lascia ch'io pianga', de Haendel; 'O mio babbino caro', de Giacomo Puccini; y 'La Vergine degli Angeli', de Verdi, pusieron la nota más sentida a la ceremonia religiosa, celebrada en el tanatorio de Les Corts, en Barcelona, a la que acudió una amplia representación del mundo de la política y de la escena cultural y que dejó pequeña la sala con capacidad para 300 personas.

La reina Sofía, el presidente del Gobierno, el ministro de Cultura, el presidente de la Generalitat, el del Parlamento catalán, la alcaldesa de Barcelona o el líder del PP fueron algunas de las personalidades institucionales. Del mundo de la cultura, acudieron los tenores Josep Carreras y Jaume Aragall; el barítono Joan Pons; el director de orquesta Antoni Ros-Marbà; el músico Jordi Savall o el cantante Albano, entre otros. Ofició la ceremonia, el padre Ángel García. Durante la misa se contó una anécdota de la soprano fallecida el sábado a los 85 años. En una ocasión le preguntó al doctor Clarós, que era su otorrino, si el cielo estaría abierto para ella. El galeno le respondió: «Después de tantos 'Ave María' que has cantado, seguro que te están esperando para que te unas al coro de los ángeles».

El cielo y la vida estuvieron presentes en el funeral. Un poema sobre la vida de la madre Teresa de Calcuta, elevada a los altares por el Papa, formó parte del recordatorio que recibieron quienes acudieron a la misa. «La vida es una oportunidad, aprovéchala / La vida es belleza, admírala / La vida es una bendición, disfrútala / La vida es un sueño, hazlo realidad», afirma la estrofa con la que la familia quiso recordar para siempre a la que para muchos es una figura irrepetible del bel canto.

La ceremonia comenzó con el Ave María y concluyó como más le gustaba a la diva barcelonesa, con una cerrada ovación, como las que recibió durante los más de 50 años de carrera en el mundo de la ópera. «Bravo, bravo», gritó el público asistente, hacia la una de la tarde, en el tanatorio. La familia declinó instalar la capilla ardiente en el Liceo de Barcelona, el templo donde se formó y triunfó. Ya desde el domingo, todos los que la admiraron pudieron darle un último adiós en el velatorio. No fue el caso de los miembros de la Generalitat, que no se acudieron, lo que molestó a la familia. Sí lo hizo el ministro de Cultura. Y es que la soprano siempre se significó como una figura muy crítica con el proceso secesionista y defendió su españolidad por todo el mundo.

Polémica por el idioma

De hecho, la polémica nacionalista no perdonó ni el día de su funeral. Josep Carreras, que se deshizo en elogios hacia Caballé, lamentó, no obstante, que el idioma catalán no estuviera presente en la ceremonia. «He echado en falta, sin entrar en polémica, que hubiera un poco más de catalán», dijo. Más allá de la controversia, afirmó que la barcelonesa fue «la soprano más importante del siglo XX. Si había alguien que se le podía acercar, era Maria Callas». «Una cantante única. No habrá una como ella», remató.

El tenor José Carreras consuela al marido de la soprano, Bernabé Martínez (arriba); familiares y amigos portan el féretro (izquierda); la Reina Sofía saluda a Pedro Sánchez a su llegada al tanatorio, con José Guirao, ministro de Cultura, observando la escena. / Reuters

Pedro Sánchez y Quim Torra, juntos en el funeral, aparcaron sus diferencias y mostraron una cierta cordialidad. La reina Sofía encabezó la representación institucional y fue recibida a la entrada del tanatorio por Sánchez, la delegada del Gobierno y el ministro José Guirao. No así por el presidente de la Generalitat, que decidió hace meses romper relaciones con la Casa Real por el discurso que pronunció hace un año el Rey tras el 1-O.

Caballé fue enterrada en el cementerio de Sant Andreu de Barcelona, junto a sus padres. En noviembre recibirá un tributo en su casa, el Liceo de Barcelona, que le prepara un homenaje con la presencia de estrellas internacionales de la ópera. Un acto de dimensión mundial, según anunciaron los responsables del teatro barcelonés. El ministro de Cultura explicó que también prepara otro homenaje en Madrid, que espera que esté a la altura del mito.

El Rey expresa su pesar por la muerte de Caballé: «una gran pérdida»
Felipe VI durante la reunión del Instituto Cervantes. / Efe

Felipe VI se ha sumado hoy, en su nombre y en el de la Reina Letizia, al pésame del patronato del Instituto Cervantes por el fallecimiento de la soprano Montserrat Caballé, que, en palabras del monarca, constituye «una gran pérdida para la lírica y para todos».

Don Felipe, acompañado por doña Letizia, ha manifestado así las condolencias de ambos por el fallecimiento de Caballé durante su intervención en la reunión anual del patronato del Cervantes, órgano al que perteneció la célebre soprano barcelonesa, según ha recordado el monarca en sus palabras.

Mientras Felipe VI y doña Letizia presidían esta reunión en el Palacio Real de Aranjuez, la reina Sofía asistía en Barcelona al funeral por Caballé oficiado en el tanatorio de Les Corts, que ha reunido a numerosas personalidades de la cultura y líderes políticos, entre ellos el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat, Quim Torra.

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