Irán 'descubre' el Mediterráneo con una exposición arqueológica de Alicante

Varios visitantes contemplan las piezas del Museo Arqueológico de la Diputación de Alicante expuestas en Teherán./EFE
Varios visitantes contemplan las piezas del Museo Arqueológico de la Diputación de Alicante expuestas en Teherán. / EFE

Unas 300 piezas del Museo Arqueológico de la Diputación de Alicante, entre ellas la réplica de la Dama de Elche, viajan a Teherán

EFETeherán

Los visitantes del Museo Nacional de Irán, en Teherán, descubrirán las civilizaciones que han poblado el Mediterráneo occidental gracias a una ambiciosa exposición con casi 300 piezas del Museo Arqueológico de la Diputación de Alicante, Marq, la primera de un centro expositivo español en el país persa. 'Alicante. Patrimonio Arqueológico de España. Tesoros del Marq' ocupa tres salas temporales del Museo Nacional iraní hasta el 8 de abril de 2020, con una entrada que cuesta 5.000 tomanes (unos 4 euros). Es una contraprestación a la colección que este centro exhibió en Alicante entre marzo y el 1 de septiembre, 'Irán. Cuna de Civilizaciones', con gran éxito de público al sumar 101.000 visitantes.

Entre las 283 piezas minuciosamente seleccionadas por el Marq para esta ocasión tan especial, puesto que es la primera vez que exponen fuera de Alicante, hay objetos de su colección permanente y otras recientemente halladas en excavaciones, y se incluyen cuatro réplicas de gran calidad. Una de ellas es la que, sin duda, acapara más atención: una copia exacta de la Dama de Elche (siglo VI a.C), obra cumbre del arte íbero cuyo original está en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid, y que a los especialistas del Museo de Teherán les fascina por la riqueza de los collares y los rodetes del cabello.

También la mano romana de bronce con un águila bicéfala (siglo I d.C), que es excepcional por ser la única pieza con este símbolo del mundo clásico, así como réplicas de la lápida conmemorativa de la fundación de la mezquita del Ribat de Guardamar del Segura y una lámina de plomo con escritura grecoibérica.

En la colección llaman la atención de los iraníes grandes tinajas ibéricas del siglo II antes de Cristo, por ejemplo una hallada en el Peñón de Ifach, y también urnas funerarias fenicias e ibéricas. Un candelabro de bronce del siglo XI fabricado en el actual Irán, la antigua Persia, y traído en barco por los puertos de Alejandría, Trípoli, Kairuán (Túnez) y Orán (Argelia) hasta Dénia (Alicante), donde se halló, ocupa un lugar especial en las vitrinas del Museo Nacional. Esta pieza despierta gran curiosidad porque fue un regalo del califa de la dinastía Fatimí del año 1055 al taifa de Dénia en agradecimiento por el envío de alimentos por la hambruna a Egipto.

Ánforas, armas, cerámicas y joyas también componen esta colección, que llega a la Edad Moderna, con motivos que agradan especialmente a los iraníes, como los toros, por ejemplo una palangana de lebrillo trianero con un astado y placas de vidrio pintadas a mano de una corrida del siglo XIX en la antigua plaza de toros de Goya, en Madrid.

Diplomacia cultural

Además del ministro de Cultura, Patrimonio, Turismo, Artesanía y Museos, Alí Asghar Moonesan, han acudido al estreno numerosas autoridades del país, como su viceministro, Mohammad Hassan Talebian, y el director general de Museos, Reza Karegar, junto al director del centro expositivo, Jebrael Nokandeh. Todos han coincidido en que la «diplomacia cultural» ayuda a «fortalecer» los lazos entre los pueblos, y el director del museo ha explicado que generalmente en Irán se conoce la historia europea a partir de los romanos, por lo que las piezas del Marq suponen un «descubrimiento» de las civilizaciones anteriores, como el arte íbero, fenicio, además del paleolítico con piezas de sílex de hace miles de años.

El director de la Fundación Marq, Josep Albert Cortés, ha encabezado la delegación de Alicante, junto al embajador español, Eduardo López Busquets, y ha deseado que la colección contribuya a «un Irán más mediterráneo y más cálido que nunca». Manuel Olcina, director técnico del Marq, ha resaltado que las piezas son de una decena de culturas a lo largo de los siglos en el Mediterráneo y, por lo tanto, son un repaso al «origen de las civilizaciones del mundo».

El embajador español ha valorado del museo alicantino su «flexibilidad, innovación y capacidad de adaptación« para lograr convertirse en el primer centro expositivo español en llevar parte de sus fondos a Irán.