La emergencia sanitaria en Venezuela a debate en Casa Botines

cartel del evento./
cartel del evento.

El viernes 31 de mayo a las ocho de la tarde bajo el título 'Crisis sanitaria en Venezuela ¿bulo o realidad?' tendrá lugar en Casa Botines una charla coloquio organizada por residentes venezolanos en León

LEONOTICIASLeón

Bajo el título 'Crisis sanitaria en Venezuela ¿bulo o realidad?' el próximo viernes día 31 de mayo a las 20:00 horas, el Museo Gaudí Casa Botines acogerá una mesa redonda en la que participarán la periodista Anaida Colmenares, el economista William Diaz y la médica Mirna Andrade.

Esta charla coloquio, organizada por residentes venezolanos en León -al margen de consideraciones políticas- y con el único propósito de analizar la situación sanitaria del país, tendrá lugar en el semisótano de Casa Botines con acceso a través de la calle Ruíz de Salazar (frente al Palacio de la Diputación) y entrada libre y gratuita hasta completar aforo.

Un pais en crisis

Venezuela, según indica la periodista venezolana Anaida Colmenares, «es el único país de Suramérica en el que el indicador de mortalidad infantil se elevó a niveles de los 90». La actual crisis económica, el aumento de enfermedades infecto contagiosas como sarampión, malaria, difteria dengue y malnutrición -añade- podrían ser las causas. El resultado «podría ser un retroceso de 20 años en los progresos logrados en salud pública».

Un estudio publicado en Enero del 2019 por la revista científica británica The Lancet Global Health, confirma que la tasa de mortalidad infantil en Venezuela se incrementó un 40 % entre 2008 y 2016. Además, datos parciales, elaborados por grupos científicos y académicos (a falta de datos oficiales, que el gobierno se niega a suministrar) revelan un aumento de las tasas de mortalidad y morbilidad alarmantes. En especial en aquellas que ocupan los primeros puestos de causas de muerte en Venezuela como por ejemplo las enfermedades cardiovasculares o el cáncer. Ya no es solo un problema de disponibilidad de recursos económicos, sino también de logística, pues cualquier suministro que se requiera con urgencia no se encuentra, aún cuando pueda pagarse.

Para Colmenares, la ausencia de medicamentos, el deterioro de las infraestructuras hospitalarias junto a la emigración del personal médico, han disminuido la capacidad operativa de la atención de la salud. La cada vez más acusada carencia de acceso a los alimentos básicos, la desnutrición, la inseguridad y la falta de servicios públicos como el agua y la electricidad, han contribuido en el deterioro de la salud de la población, a todos estos problemas debemos sumarle un suplicio más para los venezolanos, quienes ven comprometida su movilidad por la falta de combustible que se agudiza día a día, impidiendo que tampoco se puedan trasladar los suministros básicos requeridos por la población.